Continuación de las festividades de la Virgen de Luján en Baradero y en barrios de la ciudad de Zárate
Luego de las Fiestas patronales diocesanas (celebradas el sábado 5 de mayo por la tarde en Zárate) y las Jornadas de Pastoral en preparación a la “Misión Joven” que tendrá lugar en dicha ciudad en octubre, prosiguieron las celebraciones de la Virgen de Luján los días subsiguientes.
En Baradero la parroquia de Nuestra Señora de Luján data de 1957, cuando esa región pertenecía aún a la diócesis de San Nicolás. La feligresía parroquial es notable, participativa y fervorosa, siendo así que para las fiestas patronales siempre acude muy numerosa. Nuestro Obispo Mons. Oscar Sarlinga concurrió el domingo 7 por la mañana y celebró la Santa Misa junto con el pastor propio de esa comunidad, Pbro. Rubén Darío y algunos sacerdotes, con la participación del Diácono adscripto Rev. Carlos Rosselló y los seminaristas diocesanos Nicolás Amendolara y Martín Gallo Los niños de catequesis concurrieron en gran número junto con sus familias. Al término de la celebración eucarística se inició una procesión por las calles de la zona parroquial, con meditaciones bíblicas y cantos.
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| Llegada de la procesión al templo de Ntra. Sra. de Luján Baradero |
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| Nuestra Señora de Luján en Villa Massoni |
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| Procesión de Ntra. Sra. de Luján |
El martes 8 por la tarde se celebró uno de los días más importantes para toda la comunidad parroquial del populoso barrio de Villa Massoni, la fiesta patronal de la Virgen de Luján. Por la tarde el cura párroco, Mons. Osvaldo Montferrand, ya fue colocando los banderines en el atrio, y días antes el pasacalle a la entrada de la parroquia, de modo tal que fue configurándose la preparación para una fiesta patronal diferente, más participativa, de la cual todos los vecinos participaron convocados por la Virgen, a pesar de ser un día martes por la tarde. Cerca de las 18:45 fue acercándose el grueso de los fieles que completó todo el templo.
A las 19 comenzó la celebración de la misa, que presidió Mons. Oscar Sarlinga, nuestro Obispo diocesano, con la concelebración del cura párroco, Mons. Osvaldo Montferrand y el sacerdote salesiano Carlos Barbero. Como no podía ser de otra manera, la entrada de la imagen de la Virgen fue emocionante, llevada en andas por chicos vestidos de paisanos. Luego la colocaron en el altar y ellos presenciaron toda la misa allí, sentados a un costado con total atención. El resto de los fieles se ubicó en los bancos, con capacidad para doscientas personas, y más del doble de esta cantidad la tuvo que presenciar de pie, dada la multitud de gente que desbordó el amplio y espacioso lugar, demostrando, una vez más, su devoción por la Virgen. Claro que no terminó todo allí, a la salida de la misa, todos los presentes fueron sorprendidos por colaboradores de la parroquia que los convidaban con gaseosa y los populares “choripanes”, de modo tal que se hizo una feliz fiesta.
En declaraciones a un diario local, dijo el cura párroco: “Normalmente los eventos y las fiestas tienen un fin utilitario de acuerdo a la sociedad utilitaria en la que vivimos. Están hechos para algo. Pero el espíritu de estas festividades fue otro, fue el de compartir, el de reunirse. Quisimos adoptar esta nueva cultura que ya no es la del interés sino la de la unión, en donde no importa qué es lo que hay para comer sino lo que se comparte”, comentó el cura párroco Osvaldo Montferrand. “Claro que tuvimos obstáculos, uno era este, el fin utilitario que muchas veces se les otorga a las cosas y, por otro lado, eso que muchos creen, que una fiesta en la iglesia es triste, seria y solemne. Por eso tomamos a la fiesta de la Virgen como una posibilidad para compartir, brindar sin interés. Entonces no fue la misa únicamente sino también la fiesta, el hecho de reunirnos y compartir”, agregó Mont-ferrand.
El obispo y los sacerdotes permanecieron en el festejo popular hasta el final, cerca de las 21.30. Mons. Montferrand dijo al diario La voz de Zárate: “El próximo 30 de mayo y hasta el 3 de junio se realizará el VII Encuentro Mundial de las Familias en Milán bajo el lema el Trabajo, la Familia y la Fiesta y es muy acertado este mensaje que dio el obispo, porque sin trabajo no hay familia, y en la familia es en donde se comparte, en donde hay fiesta. Allí no se hace negocio, no se intenta ganar dinero sino que es para gastar todo lo que se ganó en el trabajo. La familia es para compartir, no es algo utilitario. Por este motivo se perdió el domingo como el Día del Señor, donde estaba prohibido el trabajo para estar en comunidad, festejar y compartir. Este es el espíritu que queríamos recuperar en estas fiestas patronales; y salió todo bien porque la fiesta la hicimos entre todos, todos colaboramos para que salga bien convocados por la virgen”, destacó el cura párroco de Nuestra Señora de Luján”.
Es digno de notar que a la Misa y festejos posteriores concurrió gente de distintas zonas del populoso barrio, incluso de los “asentamientos” cercanos, con integración y alegría, lo cual manifiesta una pastoral de conjunto e integrativa en la parroquia.
Véase al respecto: http://www.diariolavozdezarate.com/
La noticia puede verse también en: http://padrenuestro.net/
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www.obispadozaratecampana.org Movimiento juvenil de inserción evangelizadora en la diócesis de Zárate-Campana
El movimiento de “Partida” está destinado a jóvenes de entre 15 y 18 años y se considera de inserción parroquial y diocesana, esto es, cuya finalidad es la de contribuir a despertar la fe y el compromiso bautismal en jóvenes con la finalidad de su integración en la parroquia, en la diócesis y en la evangelización, más que para formar un movimiento en sí mismo. El obispo diocesano, Mons. Oscar Sarlinga, ha puesto mucha esperanza en este movimiento evangelizador, “que no tiene una finalidad en sí mismo, como un movimiento de retroalimentación, sino para evangelizar, es más, es un ámbito de encuentro y entusiasmo en la fe para los jóvenes, con la finalidad de realizar con la juventud, la “nueva evangelización” a que nos llama la Iglesia, en la diócesis”.
La primera "pre-Partida" tuvo lugar el penúltimo fin de semana de abril en La Lonja (partido de Pilar) en la jurisdicción de la parroquia de San Manuel Mártir, con una participación de 120 jóvenes.
En la diócesis de Zárate-Campana los retiros para jóvenes del movimiento de partidas –el cual actúa de conjunto con la delegación episcopal para la Juventud- son cada vez más numerosos, así como la participación y el grado de perseverancia. El movimiento juvenil de inserción realiza un total de 4 retiros espirituales al año, más la pre-partida mencionada, a comienzo de año, una partida de Varones y un retiro a fin de año llamado “Comunidad de Vida” (CO. DE. VI.). El movimiento de inserción parroquial y diocesana se encuentra difundido en especial en las ciudades de Zárate, Campana, Santiago del Baradero, Belén de Escobar, Garín, Maquinista Savio, San Antonio de Areco, Exaltación de la Cruz (especialmente en Parada Robles y Pilar. Su organización la componen una presidente, Silvana Bruno (de Campana), una vicepresidente, Lucía Scholles (de Maquinista Savio), un secretario, Martín Evangelista (de Zárate) y el asesor diocesano, Pbro. Fernando Fusari, todos ellos confirmados por el Obispo Mons. Oscar Sarlinga. A ellos se agregan los responsables de cada una de las ciudades o comunidades mencionadas.
La migrancia e itinerancia en Zárate-Campana desde una perspectiva pastoral. Es el cometido de la Delegación que creara Mons. Oscar Sarlinga para esa área pastoral
En torno al Año de la Fe, la Delegación Diocesana de Migrantes e Itinerantes continua su trabajo en la Diócesis de Zárate-Campana buscando un rejuvenecimiento interior de los migrantes e itinerantes a la luz de la Fe.
“… «La puerta de la fe» (cf. Hch 14, 27), que introduce en la vida de comunión con Dios y permite la entrada en su Iglesia, está siempre abierta para nosotros. Se cruza ese umbral cuando la Palabra de Dios se anuncia y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma. Atravesar esa puerta supone emprender un camino que dura toda la vida…” (1)
Con estas palabras el Papa Benedicto XVI comienza su Carta Apostólica en forma de Motu Proprio Porta Fidei, convocando al Año de la fe. Son estas mismas palabras las que resumen y aclaran el trabajo de la Delegación Diocesana de Migrantes e Itinerantes de nuestra Diócesis. Pero ¿que es esta delegación tan particular que intenta introducir en la vida de comunión con Dios a los migrantes e itinerantes en nuestro territorio diocesano que posee un nombre tan extenso y aparentemente complicado? Antes que nada cabe explicar dos conceptos para lograr comprender a fondo el trabajo que realiza esta delegación. El primero de los conceptos es el de “Migrantes”, en sencillas palabras, al referirnos al migrante hacemos referencia a aquella persona que se encuentra en un país que no es el suyo, mientras que cuando hablamos de “Itinerantes”, son aquellas otras personas que, si bien se encuentran en su propio país, están lejos de sus hogares o distritos o provincias de origen.
Habiendo hecho esta aclaración y retomando la pregunta anterior, podemos decir que la Delegación, es la instancia eclesial, que se inserta como instancia específica y coordinadora de la pastoral y promoción humana del migrante y de su familia, de acuerdo a las orientaciones de la Santa Sede, la conferencia Episcopal Argentina y el Plan Pastoral Diocesano. A su vez esta, representa un punto de referencia para cada migrante, independientemente de su condición migratoria y social. Trabajar en comunión y participación con otras instituciones de la Iglesia, así como, con diferentes ONGs, o instancias y representaciones diplomáticas, es también una prioridad en la búsqueda de asistencia solidaria en la hora de solucionar dificultades al migrante o de crear conciencia de la necesidad de las leyes y políticas migratorias que devuelvan al migrante su dignidad.
La delegación trabaja en forma coordinada con la Comisión Episcopal para pastoral de las migraciones y el turismo, mas específicamente con la Fundación Comisión Católica Argentina para migraciones (FCCAM). Pero ¿Qué es esta Fundación? La Fundación es la oficina de la Conferencia Episcopal Argentina especializada en sensibilizar, orientar y asesorar a los organismos diocesanos y eclesiales en materia de pastoral migratoria. Las actividades que se llevan a cabo desde la FCCAM tienen la finalidad de ayudar al individuo migrante o refugiado y a su familia en las dificultades propias de su condición, como las penurias y las humillaciones, la lejanía de sus valores y vínculos originarios. Su objetivo general consiste en garantizarles una real oportunidad de inserción y participación en el tejido social argentino; por otro lado, nos comprometemos en proteger sus derechos y su dignidad, ayudándolo a alcanzar un verdadero desarrollo integral.
Por tal motivo, cabe destacar la labor realizada por la delegación siempre en comunión con los otros organismos eclesiales. Este trabajo de comunión, coordinación y organización lo lleva a cabo el Delegado Diocesano (Presbítero Alfredo Meoniz) junto a nuestro Obispo Mons. Oscar Sarlinga.
¿Cuáles son los sectores o aéreas de trabajo de esta delegación? Los sectores de trabajo de la delegación tienen que ver con todo aquello que implique movilidad de personas, entre las aéreas mas destacadas podemos mencionar: Migrantes; Refugiados y Desplazados; Estudiantes internacionales y del interior del país; Turismo, Peregrinaciones y Santuarios; Gente del Mar e Islas; Aviación Civil; Nómadas; Circo y Feriantes; Pastoral de la carretera; Trata de personas; etc.
La delegación tiene como objetivo primordial devolver al migrante su dignidad, muchas veces perdida por la incomprensión de la sociedad, para esto intenta generar en el migrante un rejuvenecimiento interior a la luz de la fe, intentando insertarlo en las parroquias receptoras, haciendo de la parroquia una autentica comunidad de comunidades, células vivas de la Iglesia (2)
La puerta de la fe» (cf. Hch 14, 27), que introduce en la vida de comunión con Dios y permite la entrada en su Iglesia, está siempre abierta para nosotros (3)
Para la Iglesia, el fenómeno de la migración es un asunto pastoral prioritario. En este contexto, la Iglesia puede ayudar a los migrantes a mantener su fe y su cultura ; haciendo que la diócesis de acogida se abra a la cultura del país de origen de los migrantes, reuniendo a las comunidades migrantes y locales en sus propias comunidades. La solidaridad es el primer y mas importante paso hacia un compartir los valores religiosos entre las comunidades locales y migrantes.
El mayor de los problemas que la Iglesia debe atravesar hoy, en torno a las migraciones, es como dar recepción a los inmigrantes acogiéndolos en sus comunidades, respetando siempre sus culturas, su religiosidad y sus tradiciones. Pio XII nos enseña en su Carta Encíclica Summi Pontificatus que la misión de la Iglesia no es la de trasplantar la civilización propiamente europea sino la de preparar a los pueblos, que gozan a veces de una cultura milenaria, para acoger y asimilar los elementos de vida y costumbres cristianas que deben armonizarse naturalmente y sin dificultad con toda sana civilización. A su vez afirma que la diversidad de formas culturales no debilita la unidad del género humano, sino que la enriquece.
Es por eso, que para poder desarrollar la integración de los pueblos migrantes e itinerantes a las comunidades receptoras, la delegación formula una serie de medidas y propuestas a las Iglesias locales a saber:
* Promover la formación de agentes de pastoral migratoria en las parroquias; favoreciendo actitudes de acogida y solidaridad que destierren el racismo y la xenofobia.
* Brindar formación cristiana, acompañando a los migrantes católicos en comunión de fe, caridad y culto, con motivo de sus reuniones y especialmente con motivo de sus celebraciones religiosas y fiestas patronales, respetando la religiosidad popular.
* Brindar por medio de la FCCAM (Fundación Comisión Católica Argentina de Migraciones) la posibilidad de consulta jurídica gratuita para el migrante carente de recursos económicos.
* Ofrecer a todo migrante las informaciones sobre la presencia de su colectividad en la diócesis y la Ciudad de Buenos Aires: las direcciones de centros religiosos, con sus respectivos horarios de las celebraciones en su idioma, centros asistenciales, sociales, culturales y deportivos.
* Realizar consultas con otras instituciones y centros caritativos asistenciales con el fin de acordar o abrir caminos de solución a los problemas que afectan al migrante.
Se cruza ese umbral cuando la Palabra de Dios se anuncia y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma. (4)
A pesar de las medidas propuestas para lograr una comunión integral entre la cultura de la Iglesia local y los inmigrantes, el principal medio para poder lograr la evangelización mutua es el testimonio de vida.
Es por eso que los dos polos de acción mas fuertes que tiene la delegación son: por un lado acompañar a los migrantes católicos en comunión de fe, caridad y culto, con motivo de sus reuniones, especialmente con motivo de sus celebraciones religiosas y fiestas patronales, respetando siempre su religiosidad popular; Y por el otro ofrecer a los migrantes una catequesis adaptada a su cultura y asesoría legal para proteger sus derechos de ser necesario.
En el marco de acción pastoral de la delegación merece una atención particular la religiosidad popular, ya que para muchos inmigrantes se trata de un elemento fundamental de unión con la Iglesia de origen y con maneras precisas de comprender y de vivir la fe, así también como un elemento de unión con sus tradiciones y costumbres no solamente religiosas. En conjunto con este aliento a la religiosidad popular, es necesario una profunda obra de evangelización dando a conocer a la comunidad local católica algunas formas de devoción de los inmigrantes, para que ella las pueda comprender y sobre todo enriquecer con las mismas.
Tomando como base el documento de Aparecida, la delegación incentiva las expresiones de espiritualidad entre los inmigrantes en la cuales se destacan: “…las fiestas patronales, las novenas, los rosarios y viacrucis, las procesiones, las danzas y los canticos de folklore religioso, el cariño a los santos y a los ángeles, las promesas, las oraciones en familia. Destacamos las peregrinaciones, donde se puede reconocer el Pueblo de Dios en camino…” .(5)
Es por eso, que a lo largo de estos años, la delegación ha realizado: la celebración de la Santa Misa junto a la Comunidad Paraguaya (Nuestra Señora de la Asunción y Nuestra Señora de Caacupé), junto a la Comunidad Boliviana (Nuestra Señora de Urkupiña) y junto a la Comunidad Peruana (Señor del Milagro); también ha acompañado procesiones en honor a la Virgen Santísima en diferentes comunidades; realizado diferentes misiones con misioneros extranjeros; y ha acompañado y participado de distintos actos civiles de diferentes comunidades (Boliviana, Paraguaya, Japonesa, etc).
Otro trabajo realizado por la delegación a lo largo de estos años, que se seguirá profundizando en el transcurso de este año 2012 es la formación de agentes de pastoral migratoria a lo largo de las parroquias de las diócesis, como así también la formación del clero y los seminaristas en este aspecto. Esta formación se vino llevando a cabo a través de conferencias dadas por el Padre Alfredo Meoniz y el entonces Secretario Ejecutivo de la Comisión Episcopal de Emigrantes, Itinerantes y Turismo Presbítero Sante Cervellín.
Las mimas comenzaron durante el año 2010, cuando el Padre Sante Cervellín visitó el Seminario Diocesano San Pedro y San Pablo para tener una jornada de reflexión junto a los seminaristas. Las charlas formativas siguieron adelante durante el año 2011. Estas comenzaron con unas charlas-taller de formación de agentes de pastoral migratoria brindadas a diferentes comunidades parroquiales, las mismas fueron dadas por un equipo perteneciente a la antedicha delegación a cargo del Padre Alfredo Meoniz. La tercera etapa de las charlas formativas-reflexivas, culminó con las sucesivas visitas del Padre Sante Cervellín al Clero de la Diócesis.
Atravesar esa puerta supone emprender un camino que dura toda la vida (6)
El camino de la Fe, que comienza con el bautismo, es un recorrido que todo creyente deberá transitar hasta su último día, mas allá de cuan lejos se encuentre de sus tierras de origen, “… la fe solo crece y se fortalece creyendo…”(7). Es por eso que con la finalidad de rendir homenaje a las distintas comunidades provenientes de la inmigración, en la diócesis de Zárate-Campana, y en coincidencia con la fecha del “Día del Inmigrante”, establecido por decreto del Poder Ejecutivo Nacional Nº 21.430 de 1949, Mons. Oscar Sarlinga celebrará la Santa Misa en la Iglesia co-catedral de Belén de Escobar. Esta celebración se viene realizando desde el año 2010, en cuya misa, se entronizó la imagen de Nuestra Señora de los Buenos Aires, declarada por el Sr. Obispo “Patrona de los Inmigrantes, Itinerantes y Navegantes”.
Es por eso, que al igual que los años anteriores, este 8 de septiembre de 2012 a las 19.00 Hs en la Co-Catedral Natividad del Señor de la Ciudad de Belén de Escobar, se llevará a cabo la celebración de la Santa Misa en homenaje a los inmigrantes de nuestra diócesis. La misma será presidida por el Sr. Obispo diocesano Monseñor Oscar Sarlinga y concelebrada por el actual Secretario Ejecutivo de la Comisión Episcopal de Emigrantes, Itinerantes y Turismo R.P. Flavio Lauría. En la misma se orará florezca entre nosotros un compromiso de acogida y solidaridad con todos aquellos que se encuentran en camino y lejos de su patria. Al oficio religioso asistirán delegaciones de comunidades extranjeras de toda la diócesis, como así también autoridades civiles, consulares y militares. La celebración de la Santa Misa será cubierta y transmitida por medios de comunicación audiovisuales y gráficos locales y nacionales.
Notas
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1 BENEDICTO XVI, Porta Fidei, nº 1
2 Cfr AA 10; SD 55
3 Cfr. BENEDICTO XVI, Porta Fidei nº 1a
4 BENEDICTO XVI, Porta Fidei, nº 1b
5 AP nº 259
6 BENEDICTO XVI, Porta Fidei, nº 1c
7 Cfr. Ídem, nº 8b
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En nuestra diócesis se celebró el Domingo de la Divina Misericordia, y en especial en Garín, en la parroquia de “Jesús Misericordioso”, donde una multitud participó de la procesión, festiva, orante, comunitaria, la cual partió desde la parroquia matriz, la de Santa Teresa de Jesús, en Garín “Centro” hasta el epicentro del populoso barrio donde se encuentra el templo dedicado a la Misericordia Divina, consagrado en 2007 y confiado pastoralmente por el Obispo a los Discípulos de Jesús y San Juan Bautista. Mons.
Oscar Sarlinga celebró la eucaristía, acompañado de Mons. Santiago Herrera, del P. Salatiel, dj, cura párroco, del P. Juan de Dios, dj. cura párroco de Santa Teresa de Jesús, y del Pbro. Pablo Iriarte, antiguo párroco de Garín.También participaron de la celebreación las Hnas. Discípulas de Jesús y las Hnas. de Cristo Rey, quienes tienen el colegio católico de la zona. La novena había sido muy participativa y realizada según áreas pastorales, y se había celebrado ya la Misa de la solemnidad en la medianoche entre el sábado y el domingo, a iglesia llena, y también a las 7.30 de ese mismo día. Digno es notar que muy numerosas personas se acercaron al sacramento de la reconciliación.
La parroquia de Jesús Misericordioso cuenta con todos los servicios pastorales, evangelización, catequesis, juventud católica, scouts, caridad institucionalizada, y grupo misionero. Más aún, la impronta de la parroquia es de misionariedad. La populosa barriada es una de las que cuenta con más cantidad de inmigrantes paraguayos, o ciudadanos argentinos de ese origen (hijos o nietos), en especial en algunas de sus zonas, como la correspondiente a la capilla de San Cayetano. Nuestro Obispo irá de visita a dicha capilla, para celebrar la eucaristía en el día de San Cayetano (las vísperas) acompañado por el nuevo responsable de la pastoral de la comunidad paraguaya.
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-En Manzanares (partido de Pilar): Sábado 14, en Vísperas.
El día sábado por la tarde, en vísperas de la Divina Misericordia, nuestro Obispo celebrará la festividad en Manzanares (Pilar) junto al P. Hugo Acuña y la comunidad manzanerense, precisamente en el predio junto a la ermita de la Virgen de Luján, al ingreso del antiguo casco antiguo del pueblo. La imagen de Jesús Misericordioso será traída desde la sede parroquial de San Luis Gonzaga.
-En Garín (partido de Escobar): Domingo 15, en la Solemnidad
EN LA PARROQUIA DE JESÚS MISERICORDIOSO: El día domingo por la mañana, en la parroquia de Jesús Misericordioso, de Garín (partido de Escobar), Mons. Oscar Sarlinga presidirá las festividades, junto al cura párroco, P.Salatiel,dj, demás sacerdotes de la comunidad religiosa, y fieles católicos que todos los años muy numerosos participan de la celebración.El templo parroquial fue construido desde los cimientos en 2007 e inaugurado y consagrado en 2008.
Programa de la celebración en la Parroquia Homónima
La novena comenzó el Viernes 6 de abril, Viernes Santo, con las distintas celebraciones propias del día, y la Coronilla de la Misericordia, la cual se prolongó durante el triduo y retomó el lunes 9 de abril, a las 18.30, con la intención por los enfermos y afligidos, y la exposición de la reliquia de San Pío de Pietrelcina. A las 19 se celebró la Santa Misa y a continuación se invitó a la comunidad a ver la película “EL GRAN MILAGRO”.
El Martes 10 de abril también a las 18.30 se tuvo la Coronilla a Jesús Misericordioso y se oró por los trabajadores. Fuero invitados en especial los fieles de la Capiilla “San José Obrero” del bario FONAVI. A las 19:00 se celebró la: Santa Misacon Bendición de herramientas.
El Miércoles 11 de abril, como durante toda la novena, se tuvo a las 18:30 la Coronilla a Jesús Misericordioso, esta vez con la participación de niños y familias, y la oración por las instituciones, de educación, salud y niños de catequesis. encargados catequistas, provenientes de todas las capillas de la jurisdicción parroquial. A las 19:00 se celebró la santa Misa y a las 19:45se ofrecieron películas catequéticas para niños.
El Jueves 12 de abril, junto con la consabida Coronilla a Jesús Misericordioso, se oró por los diguntos de la comunidad. Los fieles colaboraron en las ofrendas con alimentos no perecederos para los más pobres, y fueron invitados los fieles de la capilla “San Cayetano” que el Obispo visitará este año en las vísperas de la fiesta del Santo. A las 19 se celebró la Misa.
El día Viernes 13 de abril, luego de la Coronilla a las 18.30, se ora por la vida humana naciente, con la presencia de señoras embarazadas. Cual gesto con valor simbólico, se pide traer un clavel por hijo, si es niña, de color rojo, si es varón de color blanco. Son invitados especiales los fieles de la Capilla de “Nuestra Señora del Rosario”. para la Misa de 19.
Mañana, sábado 14 de abril se tendrá:
A las 18:30, la diaria Coronilla a Jesús Misericordioso.
La comunidad ora en este día por los matrimonios y los jóvenes. (Renovación espiritual de promesas Matrimoniales).
Son invitados especiales los Matrimonios y Jóvenes.
A las 19:00 se celebra la Santa misa, seguida de festejos con los esposos y compartir fraterno.
Por fin, el Domingo 15 de abril, en el día propio de la festividad de la Divina Misericordia (antes IIdo. Domingo “in albis” del tiempo pascual), que es el “Día patronal”, como todos los años, la parroquia contará con la presencia de nuestro Obispo diocesano, Mons. Oscar Sarlinga.
De tal modo, la Solemnidad de Jesús Misericordioso en la parroquia homónima de Garín tendrá lugar de la siguiente forma:
A las 10:00: Solemne procesión por las calles del barrio, de clase humilde y trabajadora.
A las 11:00: Santa Misa Solemne presidida por Mons. Dr. Oscar D. Sarlinga.
A las 12:00: Gran Kermesse y Festival Folklórico.
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| La Mano dell'Onnipotente. Mosaico Absidiale, sec. XIII Basilica San Clemente |
Queridos hermanos y hermanas. Feliz y Santa Pascua del Señor Jesús.
La diestra del Señor es poderosa
Los invito, en este santísimo día, a renovar nuestra fe y nuestra esperanza, y a clamar con la “casa de Israel” que la misericordia de Dios es eterna, pues: /... "la diestra del Señor es poderosa,la diestra del Señor es excelsa,la diestra del Señor es poderosa". (Sal 117 [118],1-2.16).Hoy, en este bendecido día, admiramos cómo la Mano del Señor levantó a Jesús (Cf Hch 13:29-343) y levanta a todos los que fundan su esperanza en la misericordia divina. Nos admiramos de los mirabilia de Pascua, cosas admirables, de Dios,ya preparadas por Él en los misterios de la Encarnación y del nacimiento virginal[1].
Vano sería buscar a Jesús entre los muertos, pues él es Dios de vivientes y no de muertos (Cf Mt 20,38), pues Cristo y el Padre “son uno” (en el sentido de Jn 10:30) y porque el mismo Jesús dio su vida sin que se la quitara nadie (Cf Jn 10:17-18: 17) conforme al designio del Padre, quien al alba de la noche de la vigilia develó la fuerza de su brazo, de su diestra[2]. Inútil buscar en el sepulcro (Cf Lc 24,5-6): Cristo es el Presente, el Emmanuel, y lo es para quienes lo buscan con sincero corazón.
Él nos amó primero, y después de haber amado a “los suyos” que estaban en el mundo, a los que “amó hasta el fin” (Cf Jn 13,1),el ápice sacrificial despuntó visiblemente “en el día que hizo el Señor” (Cf Sal 117 [118], 24), cuando cobró pleno sentido la prefigura del paso de Israel por el Mar Rojo y el signo de las aguas embravecidas que se tragaron a las fuerzas del Faraón, lo cual representaba la opresión del pecado y la invadente tristeza causada por la obstinada maldad y el miedo infligido. El miedo, en cuanto a él, rodó fuera de modo definitivo con la piedra que cubría el sepulcro (Cf Mc 16, 3-8). Así “surgió”, “pasó” triunfante el Señor, vencedor de la muerte y del pecado.
La conmovedora figura pascual, cuando Israel salió de Egipto nos prefigura con potencia la visión de la Mano poderosa de Dios, que salvó a los primogénitos de Israel (Cf Ex 12:27), que diezmó a los egipcios, y salvó las gentes y las casas de los suyos (Cf Ex 12.2-27) en la medianoche del catorce al quince de Nisán. La vara de Moisés actuó, y Dios envió a su pueblo la columna de nube, la cual devenía tanto luz como obscuridad. En efecto, iluminaba al pueblo del Señor, pero llenaba de obscuridad a los perseguidores, quienes se obstinaron. El mar los tragó. El pueblo del Señor lo vio, y creyó (Cf Ex. 14:31).
Ante tal paradigma, consideremos que la Pascua cristiana es el “Paso” por excelencia,gran acontecimiento, pues Jesús:“(...) ha resucitado, no está aquí” (Mc 16, 6) y esto fue hecho por Mano divina, en la historia de los hombres, pero a la vez de modo enteramente meta-histórico, trascendente, victorioso, fuera de lo mítico:“(…) no es un mito ni un sueño, no es una visión ni una utopía, no es una fábula, sino un acontecimiento único e irrepetible: Jesús de Nazaret, hijo de María, que al atardecer del Viernes fue descendido de la cruz y sepultado, ha dejado victorioso la tumba" nos explicaba el Papa Benedicto XVI[3].
Acontecimiento único e irrepetible que lo es puessigue al “ser” divino; fue hecho por El que es, para El que dijo: “Yo soy el Alfa y la Omega (…) El que es, el que era y el que viene, el Omnipotente” (Cf Ap 1,8). Considerando esto, en cierto sentido, del último libro del “canon” de la Sagrada Escritura nos viene un principio vital y moviente de la nueva evangelización.
Caminar en una vida nueva
Los grandes Testigos, como San Pablo, nos dicen que Jesús resucitó de entre los muertos por medio de la “gloria” del Padre, para que así también nosotros podamos “(…) caminar en una vida nueva” (Rm 6,4). El hombre nuevo camina en una vida nueva.
En ese caminar, Jesús nos precede para liberarnos de toda esclavitud, del miedo y del sinsentido, y encolumnar su luz en nuestra vida, cual renovada y recreada columna de nube en el Pésaj: nos precede en Galilea (Cf Mc 16,6s), nos da Él “antes” el don de la fe para salvación nuestra y de todos aquellos de la familia humana que acepten el Don (Cf Hch. 16,30s) del día pascual.
Cercanos al comienzo del “Año de la Fe” pedimos que en su precedencia, el Señor aumente nuestra fe como lo hizo en sus primeros testimonios acerca del sepulcro vacío(Cf. Mt 28,1; Mc 16,2; Jn 20,1) yen sus primeras apariciones históricas a los apóstoles y discípulos(Cf. Lc 24,34-36; Jn 20,19).
Reengendrados en la libertad por una esperanza viva
Hombre nuevo y pueblo nuevo son reengendrados. El Pueblo de Dios es todo él «reengendrado a una viva esperanza por la Resurrección de Jesucristo de entre los muertos» (1P 1, 3). Animados por la respuesta libre de Jesús, la de entregarse (“Tengo el poder de entregar mi vida…”:Jn 10, 18c) hemos de vivir nosotros también con plena libertad, esa libertad que es el “(…) don de uno mismo en el servicio a Dios y a los hermanos”[4].
Los invito también hoy a ser agradecidos, porque todo lo debemos al Amor de Aquél que nos ama (Cf Ap 1,5), nos unge en su Iglesia, con la libertad de la fe en Cristo resucitado. Su gracia produce en nosotros, si le damos acogida, una transformación verdadera, esto es, los frutos nuevos en nuestra vida, los cuales anhelo para todos ustedes en esta Pascua.
Un espléndido fruto nuevo de metánoiapascual sería el osar, el “atreverse a amar” con mayor fuerza a los hermanos, tal como aparece a modo de clave comprehensivaen la carta del Apóstol Pedro: «Fraternitatem diligite», quieran ser hermanos, sean como hermanos (Cf 1 Petr. 2, 17). ¿Ideal a seguir?. Lo es, aunque no a modo demero ideario ético ni de idealismo filosófico o filantrópico. Más bien adquiere realismo por vía de animación espiritual, porque desea fraternidad quien está animado por la llama del Espíritu Santo (incluso cuando quien, sin culpa de su parte, no lo sabe). A esa fraternidad, tan anhelada, tan proclamada puede colaborar a efectuarla quien deja entrar en su vida la infinita «novedad» pascual. Es el aporte humilde y sincero que podemos ofrecer al mundo de hoy, donde tantas heridas se ven. Sin creernos más, sino como servidores.
Pascua es también suprema Justicia, desde Dios. Anhelamos justicia, es necesaria. La meramente humana, sin embargo, nos deja insatisfechos. La Justicia „que mira desde el Cielo” (Cf Sal.85) es infinitamente superior a cualquiera otra, en especial a lavindicación. En aras de la anhelada fraternidad misericordiosa, el renovado „mirar” de nuestra parte, más bien con la Justicia del Cielo, a los hermanos, constituirá un gran signo de reconciliación y de fraterna „mano extendida” aunque para ello tengamos que „morir” no pocoa nosotros mismos (admiramos a los mártires, pero ¿aceptamos „morir” incluso en este sentido?.). Morir para vivir,constituirá también el asumir el „camino nuevo” sentido existencial-martirial-virtuoso verdadero.
La Pascua nos ofrece renovadas fuerzas para colaborar con Jesús nuestro Hermano a construir familia, comunidad, sociedad, civilización del Amor, con su Gracia, „(...) con los ácimos de la pureza y la verdad” (Cf 1 Cor 5, 8).
Nos acompañela Virgen Madre de Dios, en este camino nuevo.a modo de una luminosa Columna de nube; María, la que padeció junto a la Cruz pascual, la que vio al Resucitado, Levantado por la Mano paterna, glorioso en su Pascua; María, la que reina junto a su Hijo por la eternidad, la Madre de la Iglesia.
[1]Cf. San Gregorio Magno, Hom. 26 in Ev.
[2]Cf JUAN PABLO II, Homilía de Su Santidad en la Santa Misa Crismal, Jueves Santo, Basílica de San Pedro, 8 de abril de 1982.
[3]Benedicto XVI, Mensaje pascual desde la balconada de la Basílica de San Pedro, Ciudad del Vaticano, Domingo 12 de abril de 2009.
[4]Juan Pablo II, Enc. Veritatissplendor, n. 87.
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www.obispadozaratecampana.org "La plena dignidad de la vida humana resplandece en la muerte y resurrección del Señor Jesús" |
| El Rey Humilde entra triunfante a Jerusalen |
A continuación del texto, cliqueando el el hipervínculo del título, se encuentra el cronograma de la Semana Santa de Mons. Oscar Sarlinga y de parroquias diocesanas.
La plena dignidad de la vida humana resplandece en la muerte y resurrección del Señor Jesús -que en la Semana Santa que hoy iniciamos se manifiestan con toda claridad- pues Él, el Hijo del Altísimo, es médico de nuestras almas y de nuestros cuerpos, que ha querido que su Iglesia continuase, en la fuerza del Espíritu Santo, su obra de curación y de salvación.
En la celebración de las Vísperas del Domingo de Ramos, miramos con ojos nuevamente admirados el misterio de la Encarnación del Señor, que se manifiesta en esta celebración en su aclamación como el Bendito del Señor, el Hijo de David, el Rey Mesías. Pocos días atrás hemos recordado, en la solemnidad de la Anunciación a María Santísima por parte del arcángel, el "gesto divino" de la pura gracia y la respuesta generosa, purísima, de la Virgen: el "Sí" que nos dio la redención, haciendo posible para nuestra humanidad el inefable misterio de la Encarnación, por obra del Espíritu Santo. En la Anunciación celebramos el día en que el Hijo de Dios, gracias a la acción del Omnipotente Espíritu, se hizo verdadero Hombre, y, como tal, ha sido embrión humano, recién nacido, niño, adolescente, joven y adulto. En el Domingo de Ramos celebramos la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, ante el pueblo que lo reconoce como Mesías, pero es el Rey que reinará desde la Cruz, y que al tercer día resucitó, para siempre: es la Pascua.
Celebraciones y encuentros de las que participará el Obispo Mons. Sarlinga en la Semana Santa en la diócesis Zárate-Campana
Este año Mons. Oscar Sarlinga ha priorizado más la ciudad de Campana (aunque también irá a Escobar, Pilar y Zárate), puesto que los años anteriores ha hecho un entero recorrido de las distintas parroquias y capillas en otros partidos de la diócesis para las celebraciones del triduo.
-El domingo 1ro., "Domingo de Ramos" celebrará la Misa en la iglesia catedral de Santa Florentina, con el comienzo en la plaza E. Costa, a las 11.
Por la tarde visitará un barrio de Ing. Maschwitz adonde todavía no había asistido, para presentar saludos y augurar feliz Pascua a los vecinos.
-El lunes 1ro. recibirá a representantes de la colectividad paraguaya y descendientes, presentes en la diócesis, con motivo de la cercana Pascua.
-El martes 2 recibirá al delegado diocesano para la pastoral de Migrantes e Itinerantes, y por la tarde a colaboradores de dicha la delegación de migrantes, de entre las distintas colectividades, en especial la boliviana, a los fines de transmitirles los saludos pascuales y recibir su compromiso con esa pastoral tan necesaria.
-El Miércoles por mañana transmitirá a los medios de comunicación de la ciudad de Campana (radio y TV) el mensaje Pascual.
Por la tarde a las 19 será celebrada la Misa Crismal, con todo el clero, los diáconos permanentes, religiosos, religiosas, seminaristas y numerosa feligresía que suele asistir, de todas las parroquias. Antes de la Misa el Obispo tendrá un compartir fraterno con todos los sacerdotes y a continuación, todos, la adoración al Santísimo en la iglesia criptal.
-El Jueves Santo, de la institución de la Eucaristía y del Sacerdocio, el Obispo estará en Belén de Escobar, y celebrará por la tarde la Misa (con el lavatorio de los pies) y el rito del "Monumento" en víspera del Viernes Santo. Ver programa de la iglesia co-catedral de la Natividad del Señor, la misa será celebrada a las 19.00.
-El Viernes Santo, a las 16.30, Mons. Oscar Sarlinga tendrá la celebración de la Pasión del Señor en la iglesia de San Manuel Mártir, de La Lonja (partido de Pilar).
Por la noche, a las 21, participará de la "via Crucis" en la ciudad de Campana, organizada por las parroquias de Ntra. Sra. del Carmen, Santa Florentina y Nuestra Señora de Luján y los Santos Apóstoles Pedro y Pablo.
-El sábado 7 de abril, la misa de la Vigilia de Resurrección será presidida por el Sr. Obispo en la iglesia catedral de Santa Florentina, a las 20.00.
-El domingo de Resurrección, 8 de abril, a las 10.30, el Obispo celebrará la misa, como lo hace todos los años, con las Hnas. de la Madre Teresa de Calcuta, y los ancianos, en el Hogar de la Paz y la Alegría, de Zárate.
Programa Semana Santa de comunidades parroquiales
Pascua joven de Exaltación de la Cruz.
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Campana, 24 de marzo.
Como todos los años, con distintas conferencias, actos y celebraciones en las parroquias de la diócesis y en distintos lugares del Obispado se celebra este año la Jornada del Niño por Nacer. El acto central tuvo lugar hoy en Belén de Escobar, con acto en el colegio “Santa María” del Obispado, y luego con la celebración de la Santa Misa a las 17, en la iglesia co-catedral de la Natividad del Señor, que presidió nuestro Obispo Mons. Oscar Sarlinga y fue concelebrada por varios sacerdotes, entre los cuales el asesor de la Legión de María, Pbro. Dr. Nestor Villa. Este año se ha convocado en especial a la Legión de María, que tiene su ACIES, a los jóvenes y a los misioneros, con una especial perspectiva de la convocatoria del Año de la Fe, que la diócesis abrirá el 13 de octubre, en consonancia con la apertura de dicho Año en Roma por S.S. Benedicto XVI, el 11 del mismo mes.
Así mismo, junto con actos y celebraciones en otras parroquias (como Nuestra Señora del Carmen, de Zárate, por ejemplo) la parroquia Exaltación de la Cruz, de Capilla del Señor, ha organizado la bendición de embarazadas, habiendo antes presentando un video con los padres de la catequesis, por la vida, y también por la tarde del domingo el P. Fernando Fusari, prefecto de la vida común del Seminario, predicará el retiro de cuaresma, concluyendo con bendición de embarazadas. Además ha organizado la colecta solidaria para el Seminario diocesano. También será celebrada por Mons. Santiago, rector del seminario, que participará acompañado de algunos seminaristas.
Ofrecemos primero un resumen del mensaje del Sr. Obispo y luego su texto integral:
Resumen del mensaje
Mons. Oscar Sarlinga transmitió un mensaje a la diócesis, en el que exhorta a los fieles a vivir el sentdio de dicha Jornada, comenzando por atraer la atención acerca de que lo plenamente humano, que se refiere a la dignidad de la vida humana naciente posee a la vez una dimensión en la cual dicha plena dignidad de la vida humana resplandece en lo cristiano, pues Él, el Hijo de María, el Hijo del Altísimo, es nuestro Hermano Mayor, nuestro Guía y también “médico de nuestras almas y de nuestros cuerpos. Dijo luego el Obispo que dicha Jornada, la cual en diversas naciones, por disposición de las Conferencias Episcopales, y en nuestro país también a norma de ley, se celebra, siendo en última instancia la Jornada de la dignidad humana, si consideramos la visión complexiva ue nos transmite el Concilio Vaticano II en su constitución Gaudium et spes, a saber, que «es la persona humana la que hay que salvar, y es la sociedad humana la que hay que renovar (…) el hombre concreto y total, con cuerpo y alma, con corazón y conciencia, con inteligencia y voluntad (G.S. n. 3) -dijo- .
Al mismo tiempo, afirmó que “ser persona es la manera que tiene el ser humano de existir, de ser. Por ello lo es desde el primer instante de su existencia”. A continuación acotó que puesto que “es más fácil “decir” que “ponerse al servicio” (aunque siempre la palabra esclareciente es también un servicio)” piensa que las presentes circunstancias pueden servirnos a los cristianos todos, y tantísimas personas de visión trascendente, para un profundizado examen de conciencia acerca de nuestro compromiso, de nuestra acción al respecto. Mencionó que el Beato Juan Pablo II en los inicios de su pontificado, y citó aquí un párrafo de la Enc. Redemptor hominis, de 1979: “Es acerca del primordial derecho a la vida que, en el alba de este tercer milenio, la entera sociedad encuentra el deber de realizar el examen de consciencia, no para cargar fardos sobre los hombros de otros, ni para provocar agravios de pena a quien ha sido ya probado, sino por el deber que tiene, en bien de sí misma, de mirar hacia adelante en dirección al futuro. Entre los signos de “caducidad” de nuestro tiempo, el cual ha progresado, pero que se halla necesitado de redención, cito la «deficiens reverentia erga vitam nondum natorum» (falta de respeto hacia la vida de los todavía no nacidos).
Luego de hacer alusión a palabras del Papa Benedicto XVi con oportunidad de la anterior Vigilia de la vida humana naciente que convocó para toda la Iglesia, hizo referencia a algunos elementos naturales e incluso de índole científica a los cuales aludió el Pontífice, y a continuación reafirmó el prelado la necesidad de un compromiso de todos por el cuidado de la vida del niño por nacer, y, a continuación, del niño en sus años de infancia y de su juventud, pues marca la pauta de calidad relacional en la sociedad humana.
Mons. Oscar Sarlinga transmitió un mensaje a la diócesis, en el que exhorta a los fieles a vivir el sentdio de dicha Jornada, comenzando por atraer la atención acerca de que lo plenamente humano, que se refiere a la dignidad de la vida humana naciente posee a la vez una dimensión en la cual dicha plena dignidad de la vida humana resplandece en lo cristiano, pues Él, el Hijo de María, el Hijo del Altísimo, es nuestro Hermano Mayor, nuestro Guía y también “médico de nuestras almas y de nuestros cuerpos. Dijo luego el Obispo que dicha Jornada, la cual en diversas naciones, por disposición de las Conferencias Episcopales, y en nuestro país también a norma de ley, se celebra, siendo en última instancia la Jornada de la dignidad humana, si consideramos la visión complexiva ue nos transmite el Concilio Vaticano II en su constitución Gaudium et spes, a saber, que «es la persona humana la que hay que salvar, y es la sociedad humana la que hay que renovar (…) el hombre concreto y total, con cuerpo y alma, con corazón y conciencia, con inteligencia y voluntad (G.S. n. 3) -dijo- .
Al mismo tiempo, afirmó que “ser persona es la manera que tiene el ser humano de existir, de ser. Por ello lo es desde el primer instante de su existencia”. A continuación acotó que puesto que “es más fácil “decir” que “ponerse al servicio” (aunque siempre la palabra esclareciente es también un servicio)” piensa que las presentes circunstancias pueden servirnos a los cristianos todos, y tantísimas personas de visión trascendente, para un profundizado examen de conciencia acerca de nuestro compromiso, de nuestra acción al respecto. Mencionó que el Beato Juan Pablo II en los inicios de su pontificado, y citó aquí un párrafo de la Enc. Redemptor hominis, de 1979: “Es acerca del primordial derecho a la vida que, en el alba de este tercer milenio, la entera sociedad encuentra el deber de realizar el examen de consciencia, no para cargar fardos sobre los hombros de otros, ni para provocar agravios de pena a quien ha sido ya probado, sino por el deber que tiene, en bien de sí misma, de mirar hacia adelante en dirección al futuro. Entre los signos de “caducidad” de nuestro tiempo, el cual ha progresado, pero que se halla necesitado de redención, cito la «deficiens reverentia erga vitam nondum natorum» (falta de respeto hacia la vida de los todavía no nacidos).
Luego de hacer alusión a palabras del Papa Benedicto XVi con oportunidad de la anterior Vigilia de la vida humana naciente que convocó para toda la Iglesia, hizo referencia a algunos elementos naturales e incluso de índole científica a los cuales aludió el Pontífice, y a continuación reafirmó el prelado la necesidad de un compromiso de todos por el cuidado de la vida del niño por nacer, y, a continuación, del niño en sus años de infancia y de su juventud, pues marca la pauta de calidad relacional en la sociedad humana.
Texto integral del Mensaje:
Mensaje de Mons. Oscar Sarlinga a la diócesis para la Jornada del Día del Niño por Nacer 2012
Queridos hermanos y hermanas
Como hemos venido haciéndolo desde años, celebramos la Jornada del Niño por Nacer, esta vez en vísperas del 25 de marzo, en la iglesia co-catedral de la Natividad del Señor, junto con la Legión de María y la delegación de Pastoral de Juventud y la Delegación de Misiones. Nos alegramos de la participación diocesana, en la cual destacan las familias, para esta festividad de la Anunciación a María Santísima por parte del arcángel, la cual nos manifiesta el “gesto divino”, como otras veces lo hemos llamado, de la pura gracia y la respuesta purísima de parte de la Virgen: el “Sí” que nos dio la redención, haciendo posible para nuestra humanidad el inefable misterio de la Encarnación, por obra del Espíritu Santo.
En diversas naciones, por disposición de las Conferencias Episcopales, y en nuestro país también a norma de ley, se celebra esta Jornada, que es en última instancia la Jornada de la dignidad humana, en visión complexiva que nos transmite el Concilio Vaticano II en su constitución Gaudium et spes, a saber, que «es la persona humana la que hay que salvar, y es la sociedad humana la que hay que renovar (…) el hombre concreto y total, con cuerpo y alma, con corazón y conciencia, con inteligencia y voluntad»[1].
Con renovado amor por todos nuestros hermanos y hermanas, y en especial para con quienes sufren, y también con alegría interior, renovamos asimismo nuestra conciencia acerca de nuestro derecho y deber moral de respetar, promover, defender, la dignidad de vida humana en todas sus fases, desde la fase del niño por nacer hasta la del anciano y el muriente. Quisiéramos destacar, con una mirada prospectiva y, desde ese punto de vista, profética, que lo plenamente humano que se refiere a la dignidad de la vida humana naciente posee a la vez una dimensión en la cual dicha plena dignidad de la vida humana resplandece en lo cristiano, pues Él, el Hijo de María, el Hijo del Altísimo, es nuestro Hermano Mayor, nuestro Guía y también “médico de nuestras almas y de nuestros cuerpos, que ha querido que su Iglesia continuase, en la fuerza del Espíritu Santo, su obra de curación y de salvación”[2].
Ser persona es la manera que tiene el ser humano de existir, de ser. Por ello lo es desde el primer instante de su existencia. Al mismo tiempo, la persona es “ser personal” “con otros”, y estos otros, nosotros, somos también responsables ante ella, hemos de acogerla con amor. Fácil es decirlo o predicarlo, mucho más difícil es realizarlo, sobre todo en circunstancias lacerantes que nadie ignora.
Por ello, porque es más fácil “decir” que “ponerse al servicio” (aunque siempre la palabra esclareciente es también un servicio) pienso que las presentes circunstancias pueden servirnos a los cristianos todos, y tantísimas personas de visión trascendente, para un profundizado examen de conciencia acerca de nuestro compromiso, de nuestra acción al respecto del cuidado de la vida humana en todos sus etapas, lo cual nos presentara el Beato Juan Pablo II en los inicios de su pontificado como uno de los desafíos humanos y pastorales con que nos encontraríamos en el entonces adviniente inicio del Tercer Milenio: “Es acerca del primordial derecho a la vida que, en el alba de este tercer milenio, la entera sociedad encuentra el deber de realizar el examen de consciencia, no para cargar fardos sobre los hombros de otros, ni para provocar agravios de pena a quien ha sido ya probado, sino por el deber que tiene, en bien de sí misma, de mirar hacia adelante en dirección al futuro. Entre los signos de “caducidad” de nuestro tiempo, el cual ha progresado, pero que se halla necesitado de redención, cito la «deficiens reverentia erga vitam nondum natorum» (falta de respeto hacia la vida de los todavía no nacidos)”[3].
Precisamente por la dignidad intrínseca de la vida humana, el Concilio ya se refería a que “(…) los actos mismos, propios de la vida conyugal, ordenados según la verdadera dignidad humana, deben ser respetados con gran estima”[4].
Por su parte, en la Vigilia por la Vida Naciente que convocó para toda la Iglesia el Papa Benedicto XVI, junto con su visión trascendente y específicamente cristiana, también nos aportó algunas razones naturales acerca del tema que abordamos. En efecto, en esa oportunidad Benedicto XVI también recordó que “(…) sobre el embrión en el vientre materno, la ciencia misma muestra la autonomía que lo hace capaz de interactuar con la madre, la coordinación de los procesos biológicos, la continuidad del desarrollo, la creciente complejidad del organismo. No se trata de un cúmulo de material biológico, sino de un nuevo ser vivo, dinámico y maravillosamente ordenado, un nuevo individuo de la especie humana. Así lo ha sido Jesús en el vientre de María; así lo ha sido cada uno de nosotros en el vientre de la madre”[5].
Por este motivo, con sentido constructivo, con paz, con diálogo y con convicción, presento a la reflexión de ustedes este sencillo mensaje a los fines de recordar en todas las parroquias, asociaciones de fieles, movimientos e instituciones católicas, también en el ámbito del diálogo ecuménico e interreligioso en distintas iniciativas que se están realizando, la importancia de celebrar de corazón la vida humana, así como trabajar intensa y dedicadamente por su tutela integral, prodigando más de nuestro esfuerzo y entrega generosa, por el niño “por nacer” y por el niño nacido, haciéndonos eco de la enseñanza del Beato Juan Pablo II en su primera visita a la ONU, cuando dijo que “(…) este cuidado de la vida del niño por nacer, y, a continuación, del niño en sus años de infancia y de su juventud, marca la pauta de calidad relacional en la sociedad humana”[6].
En la Anunciación, la Virgen que devino Madre por obra del Espíritu Santo Divino, nos ayude y acompañe, y en especial proyecte con su intercesión la luz de Cristo sobre aquellos que más sufren y quienes padecen más necesidad, y los más necesitados de nuestra oración.
Con afecto pastoral,
+Oscar Sarlinga
Para las vísperas de la Anunciación del Señor, año 2012
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[1] CONC. ECUM. VAT. II, Const. past. Gaudium et spes, 51. CONCILIO VATICANO II, Gaudium et spes (7 dicembre 1965), n.3.
[2] CEC, 1421.
[3] JUAN PABLO II, Enc. Redemptor hominis (4 marzo 1979), n.8 = EncVat 6/1190
[4] CONC. ECUM. VAT. II, Const. past. Gaudium et spes, 51. CONCILIO VATICANO II, Gaudium et spes (7 dicembre 1965), nn.27. 51.
[5] BENEDICTO XVI, Celebración de la Vigilia por la Vida Naciente, Basílica de San Pedro, 2010.
[6] JUAN PABLO II, Allocuzione all’assemblea generale delle Nazioni Unite, (2 de octubre 1979), n.21 = AAS 71(1979) 1159 = EncVat 6/1758.
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La noticia puede verse también en:
http://www.aica.org/index.php?module=displaystory&story_id=30878&format=html&fech=2012-03-23
http://padrenuestro.net/zarate-campana-jornada-del-nino-por-nacer-2012/
http://padrenuestro.net/mensaje-de-mons-oscar-sarlinga-a-la-diocesis-para-la-jornada-del-dia-del-nino-por-nacer-2012/
Nuevamente la Caritas diocesana tiene su "Caminata institucional" y presenta su "Mapa testimonial" en la Reunión de la Región Litoral
Una vez más, el sábado 3 de marzo de este año 2012, la Caritas de Zárate-Campana tuvo su tiempo de reflexión y discernimiento para todos sus integrantes de Cáritas, con el objetivo de profundizar en el sentido de la misión junto a las comunidades más postergadas y como etapa preparatoria a la próxima Asamblea y Encuentro nacional. El Obispo Mons. Sarlinga asistió junto al consejo diocesano, la Sra. Margarita Andreini, directora diocesana, el Sr. Juan Pineda, vice-director, y demás participantes.
Muy numerosos fieles voluntarios de Caritas participaron del evento, provenientes de distintas parroquias. El encuentro tuvo lugar en el salón pastoral de la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen, en la ciudad de Campana. En cambio, el viernes 9 ppdo. las distintas Caritas de la Región "Litoral" se reunieron en Pilar (Casa de los Padres Siervos de María) y la Caritas diocesana de Zárate-Campana fue anfitriona y organizadora. Fueron especialmente significativos los "Mapas testimoniales" de las distintas Caritas del Litoral. Mons. Sarlinga estuvo presente durante la mañana del viernes, con una reflexión sobre los "pobres de Yahweh" o "anawim" como "espíritu de pobreza en el Espíritu que debe animarnos" y sobre la efectividad de la Caritas desde la espiritualidad y la "contemplación para la acción" y desde allí la relación entre asistencia (sin asistencialismo) y la integralidad de la promonión humana. El obispo delegado, Mons. Gustavo Help, estuvo presente por la tarde y celebró la Santa Misa.
La Caminata propicia el análisis y la elaboración de propuestas, favoreciendo la participación de todos los niveles de la institución: parroquial, diocesano y nacional y tiene por objetivo delinear las nuevas Líneas pastorales que, según el Estatuto de Cáritas, se proclaman cada tres años en el marco de la Asamblea, definiéndose así los temas a priorizar en el siguiente trienio, a la luz de la realidad social del momento. Mons. Oscar Sarlinga se refirió en sus palabras inaugurales a "una mística, una espiritualidad, que sustente la Cáritas como "caridad institucional de la Iglesia" en tanto ardor de caridad, que se hace ofrenda para el prójimo". Desde esta perspectiva enfocó "el voluntariado para Caritas, que no debe descuidar sus aspectos jurídicos pero que ha de sustentarse sobre todo en lo primero, en una ofrenda". A continuación se refirió al mentado "desarrollo de recursos", "ciertamente necesario", dijo, aunque lo fundamental son las personas, y en este sentido, si bien ha hecho fortuna el término "recursos humanos", creo que en Caritas estamos hablando de mucho más que "recursos", estamos hablando de personas que ofrendan de sí mismas la atención, la escucha, el acompañamiento, y también el compartir sus bienes y el estructurar una sociedad más justa, más a la medida de Dios y del ser humano, en lo cual consiste el humanismo cristiano, integral y solidario".
Durante la mañana se proyectó el video institucional, obra de Juan Pineda (que luego fue también presentado en el "mapa testimonial" correspondiente a la diócesis, el día de la reunión de las Caritas de región Litoral). El trabajo en grupos prosiguió a estas presentaciones, y la organización de la jornada correspondió a la Sra. Margarita Andreini junto a los colaboradores directos del consejo. La misa de la tarde fue presidida por Mons. Ariel Pérez, vice-presidente de Caritas diocesana.
Juntamente con nuevos aportes que se hallan aún en proceso de presentación, la Caritas diocesana apuntó a profundizar la eclesialización de la Caritas con una real efectividad y con la necesidad de promover más las Caritas parroquiales, con un espíritu nuevo, procurando insertarla en un concepto englobante de nueva evangelización.
Concordaron en los siguientes puntos, que luego serán completados por las nuevas conclusiones, las cuales serán también presentadas para insertar en el Plan Pastoral diocesano, que en este año 2012 será revisado, conforme al plazo "ad experimentum" que se cumple este año.
Concebimos a la acción de la Caritas, desde la oración y la Eucaristía, y la ofrenda generosa y el compartir.
• Es ante todo un “kairós”: un tiempo de gracia y salvación, un tiempo oportuno para que todos redescubramos que Jesús, Mesías del Padre y verdadero Reino de Dios, “está entre nosotros”. Por ello mismo, es un tiempo pastoral extraordinario para dinamizar nuestra pastoral ordinaria.
• Es un proceso eclesial de movilización, participación, reflexión y celebración, para un discernimiento de lo que el Espíritu nos está queriendo decir a través de los ¨signos de los tiempos¨.
• Es una ocasión privilegiada de renovación institucional mediante un recorrido que abarca dos aspectos. Por una parte, la ¨memoria¨: queremos actualizar nuestra acción de gracias al Señor por el camino recorrido. Por otra, la ¨novedad¨: queremos asumir con audacia y creatividad los nuevos escenarios y desafíos, generando propuestas pastorales adecuadas y líneas de acción comunes.
El humanismo cristiano, integral y solidario halla un punto de realización en el centro "Nuestra Señora de Lourdes" de Maquinista Savio (Barrio "Santa Brígida").
El “Centro de Nuestra Señora de Lourdes”, en Maquinista Savio celebra con centenares de fieles y la presencia del Obispo
Centenares de fieles se congregaron en el barrio “Santa Brígida” de Maquinista Savio, dándose cita, como todos los años, el 11 de febrero por la tarde, en torno al centro “Nuestra Señora de Lourdes” de catequesis y caridad social. Al mismo tiempo que en emblemático aniversario del Seminario catequístico “María Inmaculada”, el centro “Nuestra Señora de Lourdes” ubicado en el barrio “Santa Brígida” de Maquinista Savio (en jurisdicción de Pilar, en el límite con Escobar, en una zona de pobreza estructural) celebró a su patrona, la Santísima Virgen, en dicha advocación, y lo ha hecho con la procesión, misa y ágape fraterno, con una gran participación popular. Dicho centro de promoción humana integral, constituido en asociación civil y cuyos fieles forman a la vez una asociación privada de fieles (la cual, como grupo de fieles aunados, cumplió 10 años, y que fuera “reconocida” canónicamente por Mons. Sarlinga en 2007) realiza una importante labor entre las familias del populoso barrio, con la dirección de la virgen consagrada Laurentina Bussano, ayudada por laicos y laicas de la región, que adhieren a esa obra de catequesis y de caridad social, entre los cuales el comedor para niños pobres y la asistencia de apoyo escolar para los mismos. También existe allí un “centro católico de piedad ecuménica” de oración por la unidad de la Iglesia, valiéndose de la intercesión de Santa Brígida, cuyo monolito marca el comienzo del barrio, al ingreso de la ruta que atraviesa Maquista Savio.
Como lo ha hecho todos los años desde su presencia en diócesis, Mons. Sarlinga acudió nuevamente el 11 de febrero por la tarde, participó de toda la procesión y celebró la Santa Misa. Lo acompañaron Mons. Edgardo Galuppo, vicario general, el P. Nestor Villa, el P. Agustín Arévalo, el P. José de Estrada y los diáconos Carlos Bertone, Carlos Heredia y Oscar Cabrera. La asociación Scout católica estuvo presente en la organización de todo el evento.

La procesión siguió las principales calles del barrio, la mayoría sin asfalto, en medio de una realidad de pobreza a la que los vecinos tratan de paliar con esfuerzo y solidaridad. El Obispo, los sacerdotes y los diáconos iban detrás de la cruz procesional y el carrito que portaba la imagen de la Virgen en su advocación de Nuestra Señora de Lourdes, seguidos por centenares de fieles. La misa tuvo lugar a las 18.30 en el “campito” aledaño al centro catequético y promocional. Al término de la celebración se tuvo con las familias (de entre las cuales numerosos son los niños) en un ágape fraterno.
En una próxima entrega ofreceremos el texto completo de la homilía de nuestro Obispo.
La “eucaristía vivida” en perspectiva del año 2012.
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| La asunción de la misionariedad y las misiones juveniles anuales |
En la diócesis de Zárate-Campana, nuestro Plan ha querido poner de manifiesto cuánto necesitamos, como Iglesia particular, en unión con la Iglesia Universal, el vivir la «comunión» con ese "signo visible del encuentro con Dios" que es la Iglesia de Jesucristo. La comunión se expresa en el Amor divino por nosotros, y en nuestra unión con él, y en especial mediante la participación en los signos de Cristo, viviente y operante en la Iglesia, que son los sacramentos, y esto de tal modo hasta conseguir en su celebración una verdadera plenitud, dando a la evangelización toda su integridad culminante en la Eucaristía, en el culto y en la vida cristiana, en la gran vocación cristiana a la santidad y en las vocaciones específicas. Entre ellas, las vocaciones sacerdotales encontraron su lugar en el corazón de la naciente (1976) diócesis de Zárate-Campana, por solicitud de su primer Obispo, Mons. Alfredo Esposito Castro. Diversas vicisitudes hicieron que dicha experiencia tuviera un paréntesis entre 2001 y 2009.
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| El trigésimo quinto aniversario de la diócesis en 2011 |
Luego de la etapa formativa en Gualeguaychú (a cuyo Seminario también expresamos nuestro reconocimiento) de los seminaristas que allí fueron enviados por el segundo Obispo diocesano en 2001, a inicios del año 2009 Dios nos dio la gracia de re-abrir nuestro Seminario diocesano "San Pedro y San Pablo", debido al aumento de las vocaciones sacerdotales y también por continuar con lo que en tiempos de Mons. Alfredo Esposito (fundador del Seminario como casa de formación sacerdotal) era el lugar de estudios: el Seminario ubicado en Campana estaba destinado a la formación sacerdotal, los seminaristas viajaban diariamente a Buenos Aires, a la Facultad de Teología sita en Villa Devoto.
Una vez reabierto el Seminario diocesano, como dijimos, en 2009, las circunstancias de tránsito y urbanización imposibilitaron que se pensara en viajar diariamente (y con horarios distintos). Por eso es la ocasión de agradecer al Card. Jorge Mario Bergoglio, quien, en conversación al respecto con nuestro Obispo Oscar sugirió que los seminaristas de Zárate-Campana pudieran habitar el ala del edificio que por entonces dejaban los seminaristas de la diócesis de San Nicolás, en el edificio “Cardenal Copello”, en Parque Chas, y así lo permitió. Allí funcionó hasta ahora nuestro Seminario, el cual, debido a la hasta ahora creciente respuesta vocacional, ya no es posible mantener en esa "ala" del edificio, y es por ello que desde meses atrás se ha emprendido la restauración del antiguo edificio del Seminario fundado por Mons. Esposito, ya no sólo con la formación sacerdotal, sino también con el área académica, con toda la "ratio studiorum" de la Iglesia, validada simultáneamente a través de profesorados temáticos filosófico-teológicos. Parta el agradecimiento desde nuestro corazón a todos aquéllos que han puesto de su amor y sacrificio para esta gesta.
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| El tríptico de Aparecida es el símbolo de la Misión Continental que hemos asumido como diócesis |
El 9 de mayo de 2009, como todos recordamos, hemos consagrado la diócesis al Sagrado Corazón de Jesús: acontecimiento marcante, pues significó para nosotros el re-inicio de los gestos de misión, la actitud de misionariedad y la dimensión misionera de la pastoral, desde la perspectiva de la "Misión continental". Ya desde 2006 asumimos la misión y la comunión como los ejes fundamentales de nuestra pastoral. De todo ello, como lo dice nuestro Plan Pastoral, la Eucaristía es la plenitud. El mismo Señor dijo: "Yo soy el pan de la Vida" (Jn 6, 35). Y Eucaristía dice relación estrecha con caridad, vida cristiana efectivamente vivida, en lo personal y como Iglesia. Nuestro Papa Benedicto XVI, en «Sacramentum caritatis», hizo esa relación fundamental: "Deseo relacionar la presente exhortación con mi primera carta encíclica Deus caritas est". Por esto, la «Sacramentum caritatis», iluminadora para nosotros y nuestro Plan pastoral, posee una huella unificadora de la visión de Benedicto XVI, una visión en la cual "la celebración eucarística aparece aquí con toda su fuerza como fuente y culmen de la existencia eclesial".
Todo esto, por lo cual tenemos que dar gracias, es obra del Espíritu en todos nosotros, Espíritu de Unidad, que nos hace ver el Rostro de Cristo en la Iglesia y en cada uno de nuestros hermanos. "Comunión" implica cual lógica consecuencia la necesidad de deponer toda división y alejamiento de los unos con los otros. Es por ello que, como Iglesia particular de Zárate-Campana, partimos de la contemplación del Rostro de Jesús. Como nos lo expresara el Beato Papa Juan Pablo II, como legado para el Tercer Milenio: en "Novo Millenio ineunte": "(…) la santidad es la perspectiva en la que debe situarse todo camino pastoral (…) la santidad de nuestras comunidades… es lo que ha de sostener, recrear y potenciar las actividades propias de la pastoral ordinaria".
Es en el seno de la comunidad eclesial (y en la Iglesia particular se dan todas las notas de la Iglesia universal), donde el ser humano recorre su camino de conversión, de liberación del pecado y de crecimiento en la fe, hasta el encuentro con Jesucristo. El fortalecer en las parroquias y en las familias, en las asociaciones de fieles y movimientos laicales, la formación de los bautizados como discípulos misioneros de Jesucristo será fundamental para el cumplimiento de las líneas programáticas fundamentales,. Para esto contamos con la buena voluntad de todos los fieles, con algunas orientaciones programáticas, siempre en el sentido de alimentar la conciencia de la pertenencia eclesial y fortalecer el carácter misionero de nuestra vida apostólica, el cual nos ayudará a consolidar la organización pastoral de la diócesis y de las parroquias –precisamente en clave misionera- para impulsar la misión continental a la que nos llamó el Documento de Aparecida, y continuar trabajando la pastoral familiar para suscitar ciudadanos dispuestos a vivir su compromiso en la Iglesia y el mundo. Nuevas paroquias con sus instalaciones pastorales, pero sobre todo con toda una formación previa como "comunidad de comunidades", nuevas capillas con su infrastructura, gestos de misión, en especial juveniles, un fortalecimiento de la caridad institucionalizada, nos han ayudado a renovarnos y fortalecernos como Iglesia y su Misterio.
Como es obvio, todo esto sólo es posible con la colaboración de todo el presbiterio, la ayuda de los diáconos, la riqueza de las comunidades consagradas con sus carismas, y la participación activa de todos los fieles laicos. De tal suerte, la Buena Noticia podrá incidir en la sociedad y en la cultura de este tiempo y de cada grupo humano. En el contexto de la Iglesia en la Argentina, el propósito del Plan coincide con Navega mar adentro, en cuanto actualización de las Líneas Pastorales para la Nueva Evangelización, el cual habrá de orientar una nueva etapa en la evangelización de la Argentina mediante una acción pastoral más orgánica, renovada y eficaz, procurando que todo miembro del Pueblo de Dios, toda comunidad cristiana, todo decanato, toda parroquia, asociación o movimiento, se inserten activamente en la pastoral orgánica de la diócesis.
Invitamos a los lectores a revisar el Plan Pastoral en la perspectiva que específicamente asume, es decir, dentro de la «Caridad Pastoral» de la Iglesia, y de cómo nos hacemos eco de todo lo que en nuestra diócesis ha venido realizándose, con sus alzas y sus bajas, pero siempre con el auxilio del Espíritu Santo, en el apartado llamado: "El camino pastoral recorrido nos orienta y nos allana el camino por recorrer”
ésta noticia puede leerse también en: http://padrenuestro.net/
Misión joven en Barrios de Pilar
(Parroquia Nuestra Señora de la Paz y San Francisco de Asís).
Desde el lunes 2 de enero hasta el domingo 8 de dicho mes, 75 jóvenes misioneros, de entre los grupos de jóvenes menores, jóvenes mayores, a los que acompañaron padres y madres de familia de la parroquia Catedral Santa Florentina de Campana, y de otras parroquias, llevaron a cabo una Misión evangelizadora bajo el lema “Por Cristo, con Él y en Él” en los barrios Carabassa, Manantiales, Los Grillos, San Jorge y Pilar Viejo, pertenecientes a la Parroquia Nuestra Señora de la Paz y San Francisco de Asís, en el partido de Pilar Pilar. A dichos misioneros se unieron 10 de la parroquia, recientemente creada. Nuestro Obispo nos había dicho en su Carta pastoral en el XXXV Aniversario de nuestra diócesis de Zárate-Campana, el día de la Transfiguración del Señor de 2011, que “La Misión continental tuvo inicio en nuestra diócesis el 9 de mayo de 2009, día en que hemos celebrado las fiestas patronales diocesanas (…) y, como acontecimiento profundamente marcante, la consagración de la diócesis al Sagrado Corazón de Jesús, irradiante de Amor y de Misión. Nos encontramos muy contentos de la asunción convencida y profunda del espíritu de la misión en los corazones de los sacerdotes, diáconos permanentes, religiosos, religiosas, seminaristas, y laicado”.
MISA DE ENVIO MISIONERO DE LOS JOVENES DE CATEDRAL
Durante esos días de evangelización y misión en los barrios de la parroquia de Ntra. Sra. de la Paz y San Francisco de Asís, los jóvenes misioneros estuvieron acompañados por el Padre Hugo Lovatto, párroco de la Catedral Santa Florentina, el Padre Gabriel Micheli, párroco de la Parroquia Nuestra Señora de la Paz y San Francisco de Asís, los seminaristas Jonatan Sfardini, Gustavo Parodi y Joaquin Mazzeo. El alojamiento fue brindado por las instalaciones de la Escuela N°3 del barrio de Carabassa, donde una de las aulas fue transformada en oratorio. Monseñor Oscar Sarlinga se hizo presente en algunos días de la misión, para compartir diversos momentos y celebrar la misa de la Epifanía, y también la del Bautismo del Señor (en la que efectivamente se celebraron bautismos) y también Mons. Santiago Herrera, Rector del Seminario. También visitó al grupo misionero el Padre Lucas Martínez, de la iglesia catedral. El primer día, el grupo misionero tuvo un retiro de silencio, donde pudieron tener un encuentro personal con el Señor, reflexionar sobre el llamado de Jesucristo a estar con Él y llevarlo a los demás, en el gozo de evangelizar. Al iniciar cada día, se realizaba Adoración Eucarística y el rezo de Laudes, uno de los momentos fundamentales de la misión, en donde los misioneros pedían a Nuestro Señor el poder ser dóciles instrumentos en sus manos.
Luego del desayuno, los jóvenes visitaban las casas de familia del barrio, llevando la Buena Nueva a través de diálogos, oraciones y canciones que realizaban junto con las familias misionadas. Informaban acerca de las actividades la Parroquia de jurisdicción, erigida hace menos de un año por nuestro Obispo Oscar, sobre la posibilidad de recibir los sacramentos y las actividades que iban a efectuarse durante la semana misional.
Por las características de los barrios, los primeros días se efectuaba la visita misional por la tarde también, y a partir del miércoles un grupo de misioneros empezó a trabajar con los niños de la zona, a los cuales, a través de dinámicas y juegos se les ensañaba la catequesis. Otro grupo se dedicó a los jóvenes, con quienes se pudo llevar a Cristo a través de pláticas, encuentros y meriendas, con una respuesta de ellos muy positiva, e incluso enriquecedora tanto para los misionados como para los misioneros. A partir del jueves, empezó la actividad con los adultos oportunidad en la cual los misioneros pudieron enseñar y profundizar conocimientos sobre los sacramentos, acercarse a la Palabra a través de Lectio Divina, dar pláticas pre-bautismales y ayudar a que todos puedan encontrar un lugar dentro de la Parroquia en tanto “Casa y Escuela de comunión”.
Diariamente, se celebraba la Santa Misa por distintas intenciones y todos los misioneros rezaban el Santo Rosario. Al finalizar cada día, se rezaba Completas agradeciéndole a Dios y a la Santísima Virgen María por el día de misión.
El día sábado, el grupo misionero junto a la comunidad compartimos un festival, en donde hubo canciones populares y católicas, bailes folclóricos, show de prestidigitación y sobre todo una actuación de un grupo de los misioneros que invitaba a vivir en la gracia y la compañía de Cristo, a la reflexión de estar siempre cerca de Jesús, ya que no hay mayor felicidad que vivir “por Cristo, con Él y en Él”.
Con ocasión de la primera de las visitas del Obispo los jóvenes pudieron compartir con él y los sacerdotes la celebración de la Santa Misa y a continuación, ya en la Escuela, un muy grato momento en donde los jóvenes misioneros expresaron sus testimonios y experiencias misioneras y de vida cristiana. En la misa del día del Bautismo del Señor se tuvo celebración del sacramento del Bautismo de niños de familias de los barrios misionados.
La comunidad de la Catedral recibió gratamente esta nueva experiencia misional, escuchó el testimonio de los jóvenes, al igual que los televidentes del canal de Pilar y los oyentes de la radio FM Santa María quienes hicieron varios reportajes durante los días de misión.
Completamente felices de haber compartido esta semana muy cerca de Jesús y agradecidos por el acompañamiento espiritual a las comunidades de la Parroquia Catedral, Parroquia Nuestra Señora de la Paz y San Francisco de Asís, los demás grupos misioneros de la Diócesis y nuestro Obispo. El cura párroco, P. Gabriel Micheli, se ocupó con mucha dedicación del gesto misional realizado en su parroquia, así como los miembros activos de esa comunidad (que posee dos templos, la sede parroquial, San Francisco, y la iglesia de Nuestra Señora de la Paz).
De entre las cinco (5) nuevas parroquias que ha erigido nuestro Obispo Mons. Oscar Sarlinga desde el año 2006, cuatro (4) de ellas se encuentran en el partido de Pilar, a saber: San Luis Gonzaga (Manzanares-Fátima), San Manuel Mártir (La Lonja), Nuestra Señora de Luján y San José Obrero (Zelaya) y ahora, como se ha dicho, “Nuestra Señora de la Paz y San Francisco de Asís”, que abarca toda la franja poblacional del barrio “Carabasa” y su entorno (incluyendo el histórico “Pilar viejo”), así como la zona conocida como “Estancias del Pilar”. El nuevo cura párroco, Pbro. Gabriel Micheli, será presentado el día sábado 19 de febrero, a las 20, en Nuestra Señora de la Paz, y tomará posesión canónica el día domingo 20, a las 10 de la mañana, en San Francisco de Asís.
OTORGO a la nueva parroquia el territorio delimitado al Norte con Calle Tres Arroyos, antigua Ruta 8 y calle Mercedes; al Este con la ruta 34; al Sur con el Partido de Luján y al Oeste con el Río Luján. ESTABLEZCO que la sede parroquial sea la iglesia San Francisco de Asís, cita en Av. San Jorge esquina Los Paraísos; Barrio San Jorge, Pilar y de modo supletorio la iglesia de Nuestra Señora de la Paz, en la zona conocida como “Estancias del Pilar” cuyos títulos legítimamente se poseen.
La otra parroquia que erigió fue “Nuestra Señora de Luján y los Santos Apóstoles Pedro y Pablo”, en la ciudad de Campana, así como también restableció “San Juan de la Cruz” en Escobar. Por cierto que las parroquias con su jurisdicción son fruto de toda una labor pastoral previa, el trabajo apostólico con comunidades de católicos, un acrecentamiento de la evangelizción, o una “nueva evangelización” en el sentido como lo entiende la Iglesia, y asimismo el proveer a contar con los elementos esenciales de una parroquia, una porción del Pueblo de Dios, templo, salones pastorales y de atención de los fieles (tales como sede de Cáritas, salones de catequesis, entre otros; esto es, la “infraestructura pastoral”) y asimismo el dotar a la nueva parroquia de un “pastor propio”, el cura párroco, del cual es ideal que se trate de un sacerdote con experiencia pastoral previa, apto para pastorear o apacentar al pueblo fiel que se le confía, laicos y laicas que tienen ellos mismos la misión de evangelizar, de estar en el mundo como fermento evangelizador y humanizador.El próximo sábado 19 a las 20, en la iglesia de Nuestra Señora de la Paz (Estancias del Pilar) y el domingo 20, a las 10, en la iglesia de San Francisco de Asís del barrio San Jorge (donde tomará posesión el nuevo cura párroco) quedarán inauguradas dos nuevas parroquias dependientes de la Diócesis de Zárate-Campana. Los actos de inauguración contarán con la presencia del obispo Oscar Sarlinga y también fueron invitadas las autoridades municipales. Luego de dos años de preparación de la comunidad, así como de la terminación del templo, la construcción de la casa parroquial y de los salones pastorales y la reafirmación de los títulos de propiedad, Sarlinga ha priorizado la creación de parroquias en las zonas más pobladas y que experimentaron un crecimiento poblacional mayor en los últimos años, así como ha primado el criterio de la atención pastoral. Entre las cinco nuevas parroquias que ha erigido el obispo desde el año 2006, cuatro de ellas se encuentran en el Partido de Pilar, a saber: San Luis Gonzaga (Manzanares-Fátima), San Manuel Mártir (La Lonja), Nuestra Señora de Luján y San José Obrero (Zelaya) y ahora, como se ha dicho, “Nuestra Señora de la Paz y San Francisco de Asís”, que abarca toda la franja poblacional de los barrios Carabassa, San Jorge y su entorno (incluyendo el histórico Pilar viejo), así como la zona de Estancias del Pilar. El nuevo cura párroco, Gabriel Micheli, será presentado el día sábado 19 de febrero, a las 20, en Nuestra Señora de la Paz, y tomará posesión canónica el día domingo 20, a las 10 de la mañana, en San Francisco de Asís.
Visita El Obispo de Zárate-Campana, Oscar Sarlinga, visitó nuevamente, luego de haberlo hecho en 2009 y 2010, el centro de promoción humana integral llamado “Nuestra Señora de Lourdes”, llevado por la hermana Laurentina Bussano y la asociación que lleva el mismo nombre mencionado de la advocación de la Virgen, ubicado en el barrio Santa Brígida de la localidad de luis Lagomarsino. En ese lugar se ofrece catequesis, apoyo alimentario a los niños de familias más carenciadas y también el apoyo escolar en sus estudios de la escuela primaria.
Primeras fiestas patronales de San Francisco de Asís en Pilar La recientemente creada parroquia de Nuestra Señora de la Paz y San Francisco de Asís, en Pilar, con sede en la iglesia de San Francisco, del barrio “Carabasa” de la citada ciudad, celebró por primera vez sus fiestas patronales, presididas por el obispo Mons. Oscar Sarlinga y concelebradas por el cura párroco, P. Gabriel Micheli, el vicario general, Mons. Galuppo, el delegado de las misiones, Mons. Marcelo Monteagudo y el Pbro. Rodrigo Domínguez, en la solemnidad trasladada del seráfico Santo, el día domingo 9 de octubre. Participaron de las ceremonias el Intendente Municipal, distintos concejales y diversos representantes de instituciones de la ciudad.
Con oportunidad de las primeras fiestas patronales, fueron confirmados 21 jóvenes, los primeros de la parroquia, y se lanzó la misión parroquial, con los trípticos alusivos bendecidos por el obispo. Una reliquia insigne y autenticada de San Francisco de Asís, que había sido donada por el obispo el día de la puesta en posesión del primer párroco fue colocada de modo visible en la iglesia y asimismo, en el frente del templo, una efigie del hoy Beato Juan Pablo II, que Mons. Sarlinga había recibido en el Santuario de la Divina Misericordia, en las cercanías de Cracovia, en Polonia, y que también donó a la nueva parroquia. En el ofertorio una familia del lugar donó una muy antigua imagen de la Virgen de Luján, del siglo XIX. En su homilía el obispo Mons. Oscar Sarlinga pidió a los fieles renovar el sentido de la misionariedad, siguiendo la nueva evangelización a que nos han llamado el Beato Juan Pablo II y el Papa Benedicto XVI, “tanto con gestos concretos de misión” –dijo- “como sobre todo con espíritu misionero y dimensión misionera de toda la pastoral”. En su homilía, luego de brindar algunos trazos de la vida de San Francisco de Asís, pidió que viviéramos en el corazón el espíritu que lo animó en su célebre “oración” (la oración de San Francisco de Asís) y en especial cuando rogamos: “donde haya odio, ponga yo amor, donde haya ofensa, ponga yo perdón, donde haya discordia, pongamos unión, donde haya error, pongamos la verdad”. Dijo que la intercesión de San Francisco de Asís nos traerá la paz de Cristo, que es “tranquilidad en el orden” como la llamaba San Agustín, sobre todo en el interior, aunque los ámbitos en que nos toca actuar a veces puedan ser adversos. Recordó también cómo tuvo que luchar el rey David para lograr la paz en su reino, poniendo primero paz en su corazón, y a ese respecto exhortó a leer y meditar el Ier. Libro de las Crónicas, capítulo 12. La jurisdicción parroquial abarca distintas aglomeraciones y urbanizaciones y posee una población actual de unos 8.000 habitantes, aunque se encuentra en franca expansión. La iglesia de San Francisco de Asís es la sede, en el corazón del barrio atravesado por la ruta provincial y en los alrededores de una de las urbanizaciones se encuentra la también recientemente inaugurada iglesia de Nuestra Señora de la Paz. Luego de una fructífera novena, de la que participaron fieles de todos los ámbitos de la parroquia, y en la que predicaron numerosos sacerdotes, el día domingo a las 10.30 se concentraron los fieles en la rotonda de ingreso a la ruta y desde allí partió la procesión con la imagen de San Francisco de Asís, junto con todos los jóvenes de confirmación, sus catequistas, representantes de escuelas de la zona, grupos gauchescos y representación de otras instituciones. El coro parroquial tomó parte en todos los momentos de la celebración, y asimismo el nutrido grupo de catequistas y el grupo misionero, el cual, recién naciente, ya ha asumido la “misión parroquial” intensiva, casa por casa, lo cual se hizo por última vez cuando la gran misión en Pilar en 1983, pero en tiempos en que esa zona era conformada por unos campos con algunas casas y un camino. Al término de la misa hubo un ágape y también en la vera de los terrenos aledaños se realizó una feria artesanal alusiva. La nueva parroquia se ha integrado bien en el conjunto del partido de Pilar. De hecho, de entre las seis nuevas parroquias que en los últimos años se han erigido, cuatro (4) de ellas se encuentran en dicha circunscripción. De entre las parroquias creadas en el partido de Pilar contamos: San Luis Gonzaga (Manzanares-Fátima), San Manuel Mártir (La Lonja), Nuestra Señora de Luján y San José Obrero (Zelaya) y Nuestra Señora de la Paz y San Francisco de Asís. Esta última abarca toda la franja poblacional del barrio “Carabasa” y su entorno (incluyendo el histórico “Pilar viejo”), así como la zona conocida como “Estancias del Pilar”, todas esas zonas desmembradas de la iglesia matriz, Nuestra Señora del Pilar (con su histórico templo). Todas estas constituyen realidades pastorales que conllevan un desafío, evangelizador puesto que enteras zonas populares, afectadas por la pobreza, conviven con nuevas urbanizaciones.
Nació en Nápoles, Italia, el 20 de mayo de 1927, aunque su nacionalidad es argentina, ya que su padre se desempeñaba como cónsul argentino en Nápoles; ordenado sacerdote en la Congregación de los Misioneros Hijos del Corazón Inmaculado de María el 1 de agosto de 1954; elegido obispo de Zárate-Campana el 21 de abril de 1976 por Pablo VI; ordenado obispo el 4 de julio de 1976, por Mons. Pío Laghi, nuncio apostólico (co-consagrantes Mons. Ramón José Castellano, arzobispo de Córdoba y Mons. José María Márquez Bernal CMF, obispo prelado de Humahuaca); tomó posesión e inició su ministerio pastoral como primer obispo de Zárate-Campana el 4 de julio de 1976; renunció por razones de salud el 18 de diciembre de 1991.
Carta pastoral de Mons. Oscar Sarlinga en el XXXV Aniversario de nuestra diócesis de Zárate-Campana, en la Transfiguración del Señor
III Peregrinar del Pueblo de Dios en nuestra diócesis; no nos cansemos de peregrinar a la Casa del Padre No quisiera abundar en datos; una carta del Obispo no es un tratado de historia ni de teología pastoral. Recordemos, hagamos “memoria” (como el Pueblo de Israel) de los acontecimientos fundantes. Nuestro primer Obispo diocesano, el llorado Mons. Alfredo Mario Espósito Castro, claretiano, desarrolló su misión como sucesor de los Apóstoles, en razón de la consagración episcopal y mediante la comunión jerárquica, signado en particular por el sufrimiento y la enfermedad; así, unido a la Cruz, fue “principio visible y el garante de la unidad de su Iglesia particular” . La fecha de su consagración episcopal (4 de julio) generó la costumbre que durante años se celebrara “el aniversario de la diócesis” más que el día de su creación por parte del Pontífice (el 21 de abril), en el día de la consagración del primer Obispo y su toma de posesión (por parte del entonces Nuncio Apostólico, Mons. Pío Laghi). Me parece bien, salvo mejor y autorizada opinión, continuar con esta costumbre del 4 de julio; sólo este año nos hemos tomado la licencia de hacerlo en agosto, por la consagración e inauguración de la segunda catedral de la diócesis. Mons. Alfredo Esposito Castro fue fundador del Seminario “San Pedro y San Pablo”, y dimitió en 1991 a la cura pastoral de la diócesis por razones serias de salud; luego de diversos destinos, fue acogido en la clínica San Camilo, donde fue cuidado y atendido amorosamente y allí falleció el 1ro. de enero de 2010, habiendo sido celebrada la misa de cuerpo presente en la iglesia catedral de Santa Florentina el día 2, y allí, en la renovada iglesia criptal de Santa Florentina y sus hermanos Obispos Padres de la Iglesia Hispana, en el área tumbal que se creara a tales efectos, espera la resurrección de los muertos, junto al altar del Sagrado Corazón de Jesús. Su báculo, la mitra de su consagración y una fotografía se hallan en un cofre vidriado sobre su tumba, como perpetuo recuerdo para la piedad de los fieles.
Les pido también recordemos en la oración el día 1ro. de enero a nuestro primer Obispo, Mons. Alfredo Esposito Castro, quien hace exactamente dos años partió a la Casa del Padre.
Durante el fin de semana se celebrará una misa en Belén de Escobar en memoria del Padre Tomás Gutiérrez, al cumplirse un nuevo aniversario de su muerte. Será en la Capilla Madre de los Dolores, en Mitre y Cuyo, barrio Phillips.
Este recordado padre, un símbolo para los escobarenses, falleció el 8 de enero de 2007. En esa época, el sacerdote era parte de la Medalla Milagrosa. Tras su muerte, se creó el Centro comunitario que lleva su nombre. Tenía 84 años al momento de fallecer, tiempo después de cumplir 60 años de ordenación, obtenida en la Basílica de Luján. Obtuvo además una licenciatura en Filosofía en la Universidad de Roma y un doctorado en Suiza. En 1997 fue nombrado “Ciudadano Ilustre” de Escobar.
Obispado Zarate-Campana FELIZ NAVIDAD y mensaje navideño de Mons. Oscar Sarlinga
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| Imagen del Belén en la iglesia co-catedral de la Natividad del Señor en Belén de Escobar |
Luego de la debida preparación del Adviento, que incluyó varias celebraciones penitenciales en parroquias, la diócesis se prepara a las celebraciones de la próxima Navidad. El Sr. Obispo Mons. Oscar Sarlinga celebrará esta vez la misa de Nochebuena en la iglesia catedral de Santa Florentina, en lugar de la co-catedral de la Natividad del Señor, en Belén de Escobar, donde coincide la Navidad con las fiestas patronales. Al día siguiente, 25 de diciembre, como es tradicional, celebrará la Santa Misa con las Hermanas de la Madre Teresa de Calcuta y los ancianos, en el Hogar de la Paz y la Alegría, de Zárate, donde luego permanecerá para compartir parte del día con estos hermanos y hermanas.
Deseamos para todos una Feliz y Santa Navidad del Señor y les transmitimos el mensaje del Sr. Obispo.
Mensaje de Navidad de Mons. Oscar Sarlinga, Obispo de Zárate-Campana
Queridos hermanos y hermanas
Queridos hijos en el Señor,
Con amor les dirijo este mensaje, el cual, en el discurrir de los pensamientos, pareciera que se hizo como una carta pastoral. Pero verán que no lo es, quiso ser un mensaje espiritual, en el que trasunté algunas cuantas cosas que fui viendo, con la ayuda de la oración y que quise transmitirles para la cercana Navidad. Lean lo que puedan, no he querido ser abstracto ni académico, sino pastoral, y si fui en algo académico, ha sido sin voluntad expresa. Tomen de este mensaje lo que puedan o lo que el Señor les mueva a tomar, y si aún así no lo hacen, recen por mí. Yo lo hago por todos ustedes.
La Luz del Señor es eterna, la Eternidad ha irrumpido ya en el mundo con el Divino Niño, porque, como dice la Escritura, “(…) Yahvé será tu luz eterna, y tu Dios tu esplendor” (Is. 60,19-20).
Es Navidad, queridos hermanos, estamos casi en los umbrales del 2012. “Ayer”, por expresarnos así, comenzábamos el 2011, era “anteayer”, también metafóricamente, cuando estábamos esperando el año 2000. El tiempo transcurre de modo inexorable, y esto sí que ni el más afectado acomplejado de psicológica omnipotencia lo podría negar, porque nadie, nadie le puede poner oposición a esta verdad fáctica. En cambio, qué alegría nos proporciona sabernos imbuidos de Eternidad.
LUZ, PERDÓN Y ALEGRÍA NATALICIOS
Creo que una urgencia de nuestro tiempo es que los cristianos, con humildad, nos levantemos, brillemos con la luz de Cristo y, asumamos la dramática urgencia del anuncio natalicio. Allí veo un elemento fuerte de la “nueva evangelización”. La fortaleza y la serenidad del ánimo por la luminosa esperanza en las gracias especiales que recibiremos en el tiempo de Navidad es lo que alienta en nosotros el profetismo de nuestro espíritu, el munus propheticum, pues si somos humildes de verdad “y en la verdad” Dios nos dará “nataliciamente” todo bien, toda luz, todo perdón, toda alegría, aun en medio de pruebas e incluso de sufrimientos. Prepararse para el tiempo litúrgico de Navidad (mucho más que para una mera fiesta del almanaque) es cosa seria, cosa de fuertes y de mansos.
Nos preguntamos: ¿podemos re-nacer, nacer de nuevo?. Físicamente no, en estas mismas coordenadas de tiempo y lugar. En la bienaventurada esperanza, sí. La Luz de Belén re-nace en verdad en nosotros, y nos hace re-nacer en el Espíritu, si ponemos las debidas disposiciones a la acción todopoderosa de Dios. La actitud para renacer es: ¡levantemos el corazón!. Acontece que, por no dejarnos iluminar por Dios, por no permitir que el suave poder del Espíritu del Señor disipe tinieblas, es que pululan tantas “obras de la carne” (en sentido paulino), envidias, venganzas, frustraciones interminables, desánimos, todas ellas penosas manifestaciones causadas por el orgullo. En última instancia causadas por no haber “puesto el rostro en tierra” (humus, tierra, de donde proviene humilis, humilde). Sí, curiosamente, porque “poner rostro en tierra” es lo mejor para ver al Niño naciente con el mismo fulgor con que lo adoraron los Magos o vieron los Apóstoles a Jesús resplandeciente en el Tabor, con el mismo fulgor velado como lo vieron María Santísima y San Juan junto a la Cruz. Es la humildad la que puede darnos la visión espiritual, sin ella, toda visión es “puramente humana”. Humildad es, en ese sentido, tener conciencia de que todo nos ha sido dado, que nada hay que no hayamos recibido, que hemos de vivir en fortaleza, vivir en verdad, nuevamente dicho, “poner el rostro el tierra”. Es virtud medicinal, la medicina de Dios.
MEDICINA DE DIOS
El orgullo es como una peste. Infectó al ser angélico –porque él quiso, en su autocomplacencia e insano remedo de querer ser como Dios. Ese ser no cesa de envidiar la obra de Dios en nosotros. Aborrece especialmente la Encarnación y la Cruz; nos induce a la soberbia, que es la que caracteriza a él y constituye la antítesis de la humildad del verdadero Omnipotente, el Señor. Dios nos enseña, cual Maestro. Pues la humildad verdadera, es la lección fundamental y primera que nos da el Altísimo, como la lección basal, de su “misterio”: Él se hizo hombre. Se humilló. Sería ideal que profundizáramos en ese itinerario de humildad. Ojalá demos algunos pasos vivos en su aprendizaje. Cuesta. Y nadie aprende humildad sin sufrimiento. El tiempo de Adviento fue propicio para que hayamos reflexionado sobre las manifestaciones (algunas veces solapadas) de nuestro propio orgullo. Es la dolencia espiritual básica, nos conduce al vacío y a la nada.
Como “dolencia-madre”, pecado generador, el orgullo engendra todos los demás. Así, ante tantas dolencias del espíritu con que nos encontramos, ¿qué duda cabe que el ejemplo de la humildad de Dios constituye, a la vez, como lo refiere San Agustín, la medicina fundamental de la cual tenemos tanta necesidad hoy en día?(1). ¿Nos dejaremos curar, sanar, por el Divino Niño, que es ya desde su cuna el Divino Médico?. Está en nosotros, Dios nos hizo libres. Navidad es un tiempo especial de bendición para recibir dones de lo Alto. Tenemos que confiar más en el Señor.
Poderosa medicina es la confianza en Dios. Si no confiamos, trastabillamos y caemos. En el fondo hay orgullo cuando se sucumbe al miedo, a los terrores que pudieran crearse en nuestro espíritu ante una eventual desolación. El miedo paraliza.
Como nuestra confianza puede ser muy pobre, no siempre vemos que Dios nunca se desentiende de nosotros, Él, que tuvo la humildad de hacerse Hombre, el Emmanu-El, y está con nosotros siempre, al punto que pareciera que el profeta Isaías, en su iluminada exhortación se dirigiera a particulares circunstancias de nuestras vidas: “¡Levántate, brilla, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti! Mira: las tinieblas cubren la tierra, la oscuridad los pueblos; pero sobre ti amanecerá el Señor, su gloria aparecerá sobre ti; y acudirán los pueblos a tu luz, los reyes al resplandor de tu aurora” (Is. 60,1-2). Amanecerá el Señor y nos dará su medicina, crecerá el resplandor de nuestra aurora (siempre desde la Gracia y en unión con la Cruz). Bebámosla, la medicina, es el “kairós”, el momento propicio, no lo desperdiciemos.
JAMÁS SUCUMBIR AL MIEDO, EN EL NIÑO ESTÁ LA OMNIPOTENCIA DIVINA
Navidad es fragilidad y fortaleza. Fragilidad del Niño recién nacido. Fortaleza de la obra de Dios. Navidad es antídoto frente al caer en el paralizante temor, so pena de abrirle las puertas a un misterioso e inicuo poder de tinieblas, antitético de la Navidad. Diversos poderes que no vienen de Dios pueden pretender hacernos sucumbir al miedo, “a los lobos”, al desánimo, o a rapacidades diversas que pueden acecharnos.
Contrariedades varias no nos faltarán. No menores, entre otras, pueden ser los procederes de quienes, lejos de acrecentar la vida de la Iglesia como misterio de comunión, direccionan más bien su vida por “amor al poder”, dificultando así un renacimiento en la evangelización y misión. Es una actitud difícil de detectar, está como muy replegada dentro, pero es penosa y hace indeciblemente sufrir, y esto en el ámbito que fuere, incluso con ribetes cuasi- surrealistas: no olvidemos el espléndido relato del reyezuelo del planetita que describió Antoine de Saint-Eupéry en “Le petit prince”, es la descripción de toda una actitud con psicológica penetración.
Entregarse al “amor al poder” no es otra cosa que el afloramiento del egoísmo. El “poder del amor” es unirse a la Cruz y el Amor de Cristo. Por no entregar la vida al “poder del amor” nos empobrecemos, y se produce escándalo, más temprano o más tarde. Si queremos ser “dueños” per se vamos por mal camino. No creamos que esto ocurre sólo o principalmente en “los grandes ámbitos”. Puede darse también en ámbitos muy pequeños y poco valiosos a los ojos del mundo. Es una cuestión de espíritu, de actitud, más bien. Más que patrones, somos administradores, y tenemos que serlo “fielmente”. En este trayecto, no pocas veces las luchas que tenemos que afrontar en este mundo en el desenvolvimiento de nuestra misión pueden intentar agobiarnos y obnubilar nuestra vista, hasta pretender querer hacernos perder en parte el rumbo. El Soberbio por excelencia, nuestro enemigo, se alegrará mucho de ese daño, si lo pudo inducir, porque habrá hecho descender obscuridad y confusión, que es lo que se dedica a hacer y lo que lo complace.
Es verdad que no es fácil darse cuenta de todo ello ni advertirlo en sí mismo (tanto puede llegar a estar cauterizada la conciencia) porque es cierto que hay quien no llega a apercibirse del todo acerca de cuánto así obra. Ocurre que para “verse a sí mismo” también hay que asumir una actitud valiente; no es fácil mirarse en el intimior intimo meo (la expresión es de San Agustín), necesitamos para ello el don del Espíritu.
Un “efecto espejo” o “mirroring effect” ayudará, pero no alcanzará si nos reducimos al ámbito psicológico. Aquí hay que invocar los dones del Espíritu Santo. Pidamos a Dios que nos dé un espíritu de servicio, que aleje de nosotros la soberbia, que nos libre siempre de esta penosa dolencia y nos una a su Cruz gloriosa, aunque tengamos que sufrir, cual espiritual abono para obtener esa gracia, aunque tengamos que expiar. Roguémosle al Divino Niño que nos ilumine.
AGACHAR LA CABEZA BAJO LA PODEROSA MANO DE DIOS
Navidad, significa, por fin, “levantar el corazón”. Levantamos el corazón agachando, a la vez, la cabeza bajo la poderosa mano de Dios, cual signo de confianza en Él y en su ternura; hay que aceptar para ello una ascesis, pues existe un no pequeño trecho entre “concebir intelectualmente” que somos “servidores”, y el aceptarlo vivencialmente. Aceptar esta realidad ascética significa que sea la Palabra de Él la que se haga en nosotros, a imitación de las virtudes de María Santísima.
Por ello, para que se disipe la tiniebla, para que veamos, para que nuestros ojos contemplen la Navidad, amanece el Señor, Sol que nace de lo Alto. Conseguiremos compenetrarnos del espíritu de Navidad, más que alzando ansiosas miradas, más bien si agachamos la cabeza delante de la poderosa mano de Dios para así abrirnos al don de la Fe, de la confianza. De este modo el Niño Jesús, nos hablará, sí, nos hablará al interior, incluso recién nacido, desde su pesebre, con inconfundible acento, a la vez penetrante y suave, y nos exhortará, nos enseñará, con tan sabios sones, que si tomáramos a fondo conciencia no podríamos desechar de ningún modo su palabra de bienaventuranza, y ya, desde entonces, nos inundaría una felicidad que nadie nos podría quitar: “bienaventurados aquellos que escuchan la Palabra de Dios y la practican” (Lc. 11, 28).
¡Bienaventurados!. Ésa es epifánica palabra veritativa y de bondad que nos dirige para nuestra vida, para toda la vida que ya hemos vivido (y de la cual ni un solo instante podemos cambiar) y para la vida por vivir. El Niño lo ve todo, ve nuestro decurso vivido, lo ve todo y en todas sus dimensiones, lo ve así, desde niñito, desde su humana pequeñez, en un humilde pesebre, y posando sus ojitos sobre dicho decurso, y mirándolo con Amor, lo sana, si es que nos dejamos obrar por su medicina, pues ya desde el pesebre la misión del Niño empezó a ser epifánica, ya entonces "(…) se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador y su amor a los hombres” (Tit.3,4). ¿Lo creemos?. Sí, pienso que lo creemos, pero tengo la certeza de la necesidad de clamar: Señor, creemos, ¡pero aumenta nuestra fe!.
UNA ESPIRITUAL SEMIÓTICA
Una espiritual semiótica, no obstante, es lícito efectuar, en el sentido siguiente: podemos preguntarnos, esto sí, qué significa para nuestros cristianos (¿quizá también, más no sea en parte, para quienes están más cercanos en nuestras parroquias?) la Navidad, el Misterio de la Natividad o Nacimiento. ¿Cuál es su significación vivencial para nuestra sociedad?. El Papa Benedicto XVI nos exhortó hoy mismo, en la audiencia del miércoles, con paternal dulzura: "En la sociedad actual, donde por desgracia las fiestas que se avecinan están perdiendo progresivamente su valor religioso, es importante que los signos externos de estos días no nos alejen del significado genuino del misterio que celebramos"(2), afirmó. A la vez nos animó a vivir con gozo el nacimiento de Cristo y aseguró que Dios está cerca de cada uno de nosotros "y desea que lo descubramos, para que con su luz se disipen las tinieblas que encubren nuestra vida y la humanidad"(3). Toda tiniebla se disipa si en el corazón que recibe a Cristo naciente nace el clamor de Navidad. Prestemos atención a su paterna palabra: “que se disipen las tinieblas que encubren nuestra vida y a la humanidad”.
El Papa Paulo VI, quien en distintos momentos de su aún hoy actual magisterio, con su esmerada expresión escrita, visualizó muchas veces las distintas dimensiones del “drama” humano y de la redención. Traigo a colación que dijo una vez, precisamente, que el anuncio navideño, cuando se lo ve con todas sus implicancias, conlleva un “drama”, a saber: “Pero aquí nuestro gozoso anuncio natalicio suscita un nuevo drama. Un drama en el cual nosotros todos estamos comprometidos, como vigorosamente nos lo recuerda San Pablo: ¿quién es el que cree en lo que escucha de nosotros? (Rom. 10, 16) –y proseguía el Papa- ¿quién acoge nuestra evangelización?”(4). La tentación del desánimo acecha; el Padrenuestro nos renueva.
El clamor de Navidad nos mueve a que renazca en nosotros el espíritu de alabanza. Se trata de alabar (y de obrar), ello es obra del Espíritu. Se trata de gozar de la alabanza divina, y también, corresponsablemente, de asumir el desafío, el reto, de evangelizar desde esa alabanza y desde esa alegría que brota del corazón evangelizado.
Es verdad, en este “maravilloso y dramático” mundo, algunos nos escuchan y otros no, algunos facilitan que podamos cumplir una misión, otros no hacen una cosa ni otra, y otros, para qué decirlo, no trasuntan precisamente una ayuda. Asumamos esto también con humildad, no caigamos en idealismos filosóficos.
Muchos, muchos acogen la evangelización, muchos se acercan y están junto a Cristo y rezan por nosotros, muchos que están visiblemente en la Iglesia y muchos que ni figuran en nuestros cerebrales registros, muchos que sólo el Señor conoce, y los conduce con su Amor. Dios obra siempre y misteriosamente; es más impresionante de lo que podríamos barruntar lo que el Espíritu Santo está obrando, incluso en estos tiempos en que se dan no pocas tinieblas (y las vemos concretamente, no es un cuento).
¿Cuál es el criterio de genuinidad que hemos de asumir en nuestra misión, entonces?. ¿Cómo puede renovarnos la Navidad?. Porque nosotros mismos tenemos que ser honestos en esto. Pienso que un aspecto en el discernimiento de la índole genuina de nuestro proceder es “el buen fruto”. Pero creo que más profundamente aún uno de los criterios de genuinidad es avenirse a aguantarse las bofetadas y escupidas (en no pocas oportunidades sutilmente esputadas), sin abrigar deseos de venganza, sin anidar odio alguno. Antes bien, aunque humanamente cueste y sea casi como un cruento sacrificio, incluso para con quienes esas cosas nos infligen, cultivar el Amor y la Paz de Cristo, y “la Justicia que mira desde el Cielo” (Ps 85). Justicia que es infinitamente superior a la pobre justicia humana.
Todo ello es parte del “drama” de no ser más el servidor que su Dueño, es parte de la asunción de lo “teodramático”. Y vale para clérigos, laicos, religiosos, religiosas, familias, comunidades, pienso que vale para todos. Por ello, “perdonar es divino”. Y la alegría deviene infinita, cristológica y cristocéntrica en nuestros corazones.
Así pues, quien quiera dedicarse a ser un natalicio evangelizador, haga interiormente carne en sí mismo la exhortación de Jesús, y esto cuando el anuncio cuesta, o cuando es contrariado (no pocas veces más que por los “de fuera” por los “de dentro”). Esto es, re-cordemos, traigamos a nuestro interior, la palabra del Maestro: “Vengan a mí, todos ustedes, que están fatigados y oprimidos, que Yo los aliviaré”. Sólo Jesús nos alivia, nos descansa, nos reanima, nos devuelve (incluso cuando dormimos) la fortaleza y el ánimo.
“GRACIAS” Y “PERDÓN” EN NAVIDAD
Para conservar la fortaleza nos servirán de mucho dos realidades, muy buenas también para “expresar” (porque son mucho más que dos “términos”, son realidades, pero nos cuesta mucho decírselas a las personas): “Gracias” y “Perdón”.
Preguntó Pedro a Jesús: ¿cuántas veces debo perdonar a mi hermano, hasta siete veces?... respondió Jesús: no te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete" (Mt. 18, 21). Nosotros también necesitamos ser perdonados (porque si miramos bien, mucho hemos pecado), y también necesitamos perdonar. Es la ocasión de reflexionarlo: ¿Cómo lo hemos visualizado en nuestra preparación a la Navidad?. ¿Con qué disposición hemos acudido al sacramento de la reconciliación, o lo hemos promovido o alentado?. A cada uno la respuesta. Pero si descuidamos el sacramento de la reconciliación ningún renacimiento florecerá.
INGRESEMOS EN LA “TEODRAMÁTICA” DEL NIÑO
Al Eterno ya nos lo ha manifestado, Él, Jesús, que es la Epifanía del Padre, pues "nadie conoce al Padre sino el Hijo" (Mt 11,27). En su Venida Gloriosa lo veremos “cara a cara”. La Eternidad beata es nuestra esperanza. Mientras tanto, nosotros conocemos a Dios porque el Niño nos lo ha dado a conocer, para que tuviéramos vida, pues "esta es la voluntad del Padre, que todo el que ve al Hijo y cree en El, tenga vida eterna"(Jn 6,40). Es lo que cuenta, con todas las buenas consecuencias que tiene para la vida humana, en camino a la Patria del Cielo. Todo lo demás pasa, “como la hierba que se seca”.
Así, entonces, con gran afecto pido que esta Navidad nos sumerja más y más en lo Eterno, y a la vez nos haga resurgir a una vida nueva (fácil es decirlo, difícil es “dejarse renovar”). Al “drama” que significa esta vida, dejémoslo transformar por Dios; puede hacerlo, quiere hacerlo, según el mayor bien para nosotros. Aceptemos que Él sea “Señor” de nuestra propia historia, en salvífica “teodramática”, no importa cuántas tristes vicisitudes nos haya deparado nuestra vida, quizá también con algún “dies amara valde” (día de infinita tristeza). La alegría del Corazón de Cristo todo lo supera y si la asumimos, nadie nos la podrá quitar.
El único Señor de la Historia es Dios. El único real Protagonista de la Evangelización es el Espíritu Santo. Nosotros cultivemos cada día más el espíritu de servidores. Imploremos la ayuda de la Virgen Inmaculada Madre de Dios, Madre de la Iglesia, y del Patriarca San José, “varón Justo” Patrono de la Iglesia; ellos fueron por excelencia de las excelencias los más puros anawim, en su espíritu manso, dulce y fuerte, ellos creyeron, contra toda expectativa humana, que “para Dios nada hay imposible" (Lc 1,37) y se sintieron confortados en Aquél Único que nos conforta (Cf Flp 4,13) pues María y José vivieron en plenitud el que, “para quienes aman a Dios todas las cosas contribuyen al bien” (Rm 8,28).
Sí, en el mysterium pietatis, misterio de piedad, todo se transforma en Bien para los que aman a Dios. Nosotros aferrémonos a que todo es posible para el que cree. Preguntémoselo, en nuestro interior, a María, “la Mujer creyente”.
Feliz Navidad, con todo el corazón, y “con todo el amor del que soy capaz” (en el sentir del Beato Charles de Foucault) muy feliz renacimiento en los corazones, en las familias y en las comunidades, bendiciones de lo Alto de las manos del Divino Niño; tengamos esperanza, sembremos esperanza, y Paz y Bien.
Con afecto pastoral, en el Señor Jesús,
+Oscar
21 de diciembre de 2011
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Notas.(1) Cf San Agustín, de Trin. 8, 5, 7; P.L. 42, 952.
(2) Benedicto XVI, Audiencia pública del miércoles 21 de diciembre en el Aula Pablo VI del Vaticano.
(3) Ibid.
(4) Pablo VI, MESSAGGIO URBI ET ORBI Solennità del Natale del Signore Giovedì, 25 dicembre 1975
Inauguración del centro misional “Santa Teresita” y bendición de capilla del Beato Ceferino Namuncurá, en el barrio de Los Tilos, de La Lonja, en Pilar.
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Puede leerse también en: http://www.aica.org/index.php?module=displaystory&story_id=29851&format=html&fech=2011-12-20
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Bendición capilla de Ceferino Namuncurá Este sábado 17 de diciembre, a las 18, el Obispo de Zárate-Campana Mons. Oscar Sarlinga bendijo una nueva iglesia e inauguró un nuevo centro misional, en la jurisdicción de la parroquia de San Manuel Mártir, en La Lonja, partido de Pilar. Se trata de la capilla del Beato Ceferino Namuncurá (la primera con ese título en la diócesis), obra que se realizó junto al ahora creado “centro misional” de Santa Teresita del Niño Jesús, en el barrio “Los Tilos”, lugar que forma la última parte de la diócesis de Zárate-Campana, ubicada entre la avenida que une la antigua ruta 8 con la autopista ramal Pilar y el arroyo Pinazo, que es el límite con la diócesis de San Miguel. Alrededor del nuevo centro misional, buena parte de las familias es de origen paraguayo, nacidos, hijos o nietos, o de provincias de nuestro país y la zona tuvo cuatro misiones parroquiales juveniles consecutivas.
La celebración de bendición de la capilla del Beato Ceferino Namuncurá
El Obispo con la Sra. Isabel, quien cuidó siempre del lugar de culto Mons. Oscar Sarlinga donó para el nuevo templo una artística cruz, un atril y una reliquia insigne del Beato Ceferino.A esta altura del año 2011, ya cercanos a la Navidad, puede decirse que la comunidad creció maravillosamente, e incluso del barrio de la nueva capilla del Beato Ceferino están surgiendo vocaciones sacerdotales.
La misa tuvo lugar a las 18, y junto con Mons. Sarlinga concelebraron Mons. Edgardo Galuppo, el cura párroco, Pbro. Albino Cabral, Mons. Daniel Ferrari, el Pbro. Gabriel Micheli, cura de Nuestra Señora de la Paz y San Francisco de Asís, de Pilar, el Pbro. Gustavo Páez y el Pbro. Mauricio Aracena. El obispo en su homilía hizo referencia a la fe que mueve a vivir en el amor, explicando el “credere in Deum” de San Agustín: “estas zonas barriales tienen muchas potencialidades, nuestra gente requiere que se despierte ese Amor a Cristo en sus corazones, y que ese cristianismo, ese catolicismo se haga vida concreta, expresión de la fe, ese “credere in Deum” del que hablaba San Agustín”, dijo. Exhortó a afinar la adhesión del corazón al contenido de la fe, la misma Revelación que la Iglesia nos propone para creer, y que en última instancia es el mismo Cristo, plenitud Él mismo de la revelación. Luego de mencionar el Año de la Fe, anunciado por el Papa Benedicto XVI para octubre de 2012, exhortó a una verdadera “nueva evangelización” como lo pide la Iglesia, a proseguir la misión y la solidaridad. Para concluir relató los trazos principales de la vida del Beato Ceferino Namuncurá y de Santa Teresita del Niño Jesús, y exhortó a todos a encontrar “nuestro lugar en la Iglesia”, haciendo hincapié en que uno fue llamado a ser “evangelizador” desde el Cielo, puesto que Dios lo llamó junto a sí muy joven, y la Santa de Lisieux entregó su vida por las misiones y por las vocaciones sacerdotales.
Busto del Beato Ceferino Namuncurá en el barrio Los Tilos de La Lonja

Asistencia a la Misa en Ceferino Namuncurá -
Al término de la ceremonia, el párroco y el donante descrubrieron la placa conmemorativa, y se tuvo un ágape fraterno del que participaron todos los grupos apostólicos presentes y la gente del barrio, permaneciendo hasta el final tanto el obispo como los sacerdotes.
Homilía de Mons. Oscar D. Sarlinga,
en la inauguración del Centro Misional de Santa Teresita del Niño Jesús
y dedicación del templo del Beato Ceferino Namuncurá,
en el barrio de “Los Tilos”, en los límites de la localidad de La Lonja,
parroquia de San Manuel Mártir (partido de Pilar)
17 de diciembre de 2011
Queridos sacerdotes, diáconos, seminaristas, religiosas, hermanos y hermanas:
Estamos aquí hoy, en este cuarto domingo de Adviento, tiempo de gozosa espera y de penitencia en la esperanza, para inaugurar el centro misional de “Santa Teresita del Niño Jesús” y capilla del Beato Ceferino Namuncurá, “el príncipe de las Pampas” como ha dado en llamársele. Nos mueve la perspectiva de la misión evangélica con fe y en la esperanza del Reino, del cual todos somos heraldos y testigos; la presencia del Obispo y de los sacerdotes, y de todos ustedes, en esta nueva iglesia, manifiesta la misión de anunciar el Evangelio de la gracia y la verdad (Cf Jn. 1, 14), llevar el mensaje de salvación al mundo, anunciar la necesidad de la penitencia y de la redención, invitar a todos a la esperanza, y, con la gracia de Cristo, exhortarnos unos a otros a no sucumbir a los “ídolos” siempre renacientes; convertirnos, en fin, a Cristo Salvador, cuya Buena Noticia de salvación (Cf Mc. 1) estamos llamados a transmitir con plenitud de ánimo, de fortaleza que viene de Dios (Cf Hech 6, 8), a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, también aquí, en este popular y creciente barrio de “Los Tilos”, a la vera del arroyo Pinazo, inserto en una realidad social concreta, humilde, sí, y llena de la dignidad propia de quienes la habitan porque son hijos de Dios y quieren un legítimo desarrollo integral. Estas zonas barriales tienen muchas potencialidades, nuestra gente requiere que se despierte ese Amor a Cristo en sus corazones, y que ese cristianismo, ese catolicismo se haga vida concreta, expresión de la fe, ese “credere in Deum” del que hablaba San Agustín.
Como Pastor de ustedes, como Obispo, les pido que pongamos la disposición de nuestro espíritu para una dedicación total al amor de Cristo (Cf Mt 12,29) el cual manifiesta con su Luz (que veremos litúrgicamente naciente en Navidad) la exigencia misionera esencial propia de todo bautizado, y en especial (aunque no exclusivamente) propia de los sacerdotes, que han sido consagrados en una disponibilidad total por el Reino de Dios. Les pido que dispongamos nuestro corazón a perdonar, y a ser perdonados, y en especial en este tiempo de Adviento, de preparación a la Navidad, de acercarnos al sacramento de la reconciliación, que nos sana y nos libera del pecado, y de tal modo nos dispone a liberarnos también de las consecuencias del pecado, en el orden personal y social.
Hablábamos de vida cristiana y de consecuencias de nuestra fe, el “credere in Deum”. Nuestro Papa Benedicto XVI ha anunciado en su carta apostólica “Porta fidei” que proclamará el año 2012, como “Año de la Fe”. Lo ha hecho siguiendo el camino de Pablo VI (quien proclamó “Año de la Fe” al 1967, y nos legó el “Credo del Pueblo de Dios, en 1968) y de Juan Pablo II, quien trazó los surcos de la nueva evangelización, en los países católicos en los cuales tantos se han alejado de la Iglesia, de la fe, del Amor de Cristo, y también en aquellos lugares donde es necesaria una “misión ad gentes”. Este próximo “Año de la Fe” tendrá lugar a partir del 11 de octubre del 2012, en el 50º aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, hasta el 24 de noviembre del 2013, en la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo. Tengámoslo presente para asumir todo el sentido de la fe, como “adhesión de toda nuestra inteligencia y nuestro corazón” pero adhesión a un “tesoro”, el contenido de la fe que la Iglesia nos propone para creer, y que nos ha revelado Jesucristo, plenitud Él mismo de la Revelación. Esto significará también para nosotros un desafío. Sí, es para nosotros un desafío a asumir, cada uno según su vocación y elección, como dice San Pablo, cada uno según su llamado y sus reales posibilidades, sus talentos, sus dones y su puesta a disposición a la llamada divina.
El patronazgo de Santa Teresita del Niño Jesús, co-patrona de las Misiones, nos dice mucho, y además este lugar de culto, que ahora se ha podido finalizar, tiene mucho que narrar acerca de la protección de esta santa sobre estos lares, sobre esta gente nuestra que aquí vive, que aquí, como familias, y como familia de Dios (que es la Iglesia) dan testimonio de ser cristianos.
El Beato Ceferino Namuncurá beatificado el último domingo de noviembre de 2007 por el Sr. Cardenal Tarcisio Bertone, en nombre del Papa, en Chimpay, localidad de la Patagonia argentina, era hijo del cacique araucano Manuel Namuncurá, llamado por su mismo pueblo el “Rey de las Pampas”. Él también nos toma bajo su protección, porque lo que quería era que su padre lo llevara a Buenos Aires para estudiar y así «ser útil más tarde a su pueblo». Ceferino no se encontró a gusto en un centro de estudios estatal y fue su padre mismo quien lo hizo pasar al colegio salesiano “Pío IX”, existente hasta hoy, gracias a la intervención de Mons. Cagliero, evangelizador también de la Patagonia y luego Cardenal. La gracia transformó su corazón, cada vez más. Quería ser sacerdote, era el secreto de su corazón. Lo expresó ya siendo aspirante salesiano, ¡quería ser sacerdote! Y su vida misma era como un manifiesto mismo del Evangelio, al punto que fue recibido en audiencia por el Papa San Pío X, quien lo miró con sus ojos llenos de dulzura (que lo caracterizaban), lo escuchó con cariño, con interés por su camino de fe y con esperanza, y como corolario le regaló al final la medalla «ad principes», reservada a los príncipes, ratificándolo así como “el príncipe de las Pampas”. El Señor tenía para Ceferino planes mayores, y lo llevó consigo antes de ser sacerdote en esta tierra, para que fuera intercesor, para que muy junto a Él, al Corazón de Jesús y a la Virgen, nos acompañara desde el Cielo, y que con sus ojos también llenos de ternura y compasión nos mirara y nos diera su amistad desde muy junto a Dios. Contamos hoy aquí con una reliquia insigne suya, para que en este templo permanezca y sea como un signo visible de su presencia.
Siempre he pensado que es propio de bien nacido el ser agradecido. Gracias a todos, por ello, gracias a quienes han hecho posible que con la Gracia de Dios se forme esta comunidad católica, gracias a quienes han hecho una realidad concreta este ansiado templo, estos salones pastorales, estas instalaciones. Los lugares de culto precedentes, ustedes lo saben, pasaron por muchas vicisitudes, incluso la destrucción debida primero a un incendio, y luego a un tornado, con materiales lábiles como estaba hecho. Sabemos también que en los dos casos quedó intacta la imagen de Santa Teresita del Niño Jesús, cuando alrededor todo fue destruido: algún mensaje ha querido darnos en cuanto a la asunción de la misión, de la misionariedad, de la dimensión misionera de la pastoral. Gracias a todos y a cada uno, catequistas, colaboradores, colaboradoras, a quienes entregaron “la ofrenda de la viuda” del Evangelio, y a quien cumplió un voto hecho a Ceferino, el Sr. Krummel, aquí presente. Gracias también al pastor de esta comunidad parroquial de San Manuel Mártir, de La Lonja, el Padre Albino Cabral, y a todos quienes entregan mucho de su vida por la evangelización, a tantos jóvenes, muchos hoy aquí presentes, y a todos aquellos a quien Jesús, “cuyos ojos son mil veces más brillantes que el Sol”, bien ve cuánto han puesto de sí, de la oración y del trabajo apostólico. Damos gracias a Dios por cómo creció la parroquia como “comunidad de comunidades”, como la llamara el documento de Puebla, en especial en Liturgia, la catequesis, la Caritas, la pastoral vocacional y los distintos grupos apostólicos. Gracias también a los seminaristas, que han hecho más feliz, evangélico y luminoso el año pastoral; yo sé que han dado un buen ejemplo y que han asumido su misión con espíritu de fe, con dedicación y alegría, y que les han hecho mucho bien a tantos y tantos fieles que entraron en contacto con ustedes.
Hoy ponemos en las manos de la Virgen María, Madre de Dios y Madre de la Iglesia, Madre de Ternura, llamada la Estrella de la Evangelización, de Santa Teresita del Niño Jesús y del Beato Ceferino Namuncurá, este centro misional y esta capilla, que es una iglesia dedicada a Dios, para el Pueblo de Dios.
Ponemos en el corazón de Cristo a nuestro pueblo, a las familias, para que tengamos paz, pan, trabajo, armonía, protección del Cielo, y para que crezcan y se acrecienten las vocaciones a la vida cristiana, la vocación a la santidad del matrimonio y en especial las vocaciones sacerdotales y religiosas, que ya han empezado a surgir, en este lugar de bendición. La bendición del Señor está descendiendo sobre nosotros, que sea como un renovado Pentecostés, en esta Eucaristía y siempre, unidos en el Amor. Recemos siempre los unos por los otros y no dejemos de invocar siempre al Espíritu Santo, el de Consuelo, el “Paraklétos”, nuestro Defensor, el que nos colma con sus dones y nos atrae suavemente a vivir la filiación divina.
Festejos Fm Santa María, Campana
La celebración comenzó con la Santa Misa, a las 8.00, en la iglesia catedral de Santa Florentina, presidida por el obispo Mons. Oscar Sarlinga y concelebrada por el cura párroco, Pbro. Hugo Lovatto, por Mons. Ariel Pérez, por el R.P. Joaquín Ocampo Álvarez, dj. y por el Pbro. Dr. Nestor Villa.
Con una fiesta realizada en La Finca Celebraciones, la emisora compartió con sus integrantes, colegas y allegados la felicidad de cumplir una década y media transmitiendo desde el 91.3 MHZ del dial.
La noche del 8 de Diciembre marcó la fecha exacta en la cual FM Santa María, la radio del Obispado Zárate Campana, cumplió sus primeros 15 años al aire, transmitiendo desde el 91.3 MHZ del dial.
Y lo festejó con una fiesta realizada en La Finca Eventos, de la cual participaron integrantes del medio, colegas, amigos, invitados especiales y allegados. También funcionarios del Municipio, como el Secretario de Cultura y Educación, Fito Tolassi, el Secretario Privado Municipal, Lic. Mauro Di María, y los concejales Juan Ghione y Rubén Alvarez.
Tanto la Jefa Comunal Stella Maris Giroldi, como el Obispo Mons. Oscar Sarlinga, no pudieron asistir a los festejos pero hicieron llegar sus saludos, en una fecha cargada de actividades durante toda la jornada, ya que el 8 de Diciembre se conmemora el Día de la Inmaculada Concepción.
Los saludos y felicitaciones fueron agradecidos por el Director de la emisora, Gastón Molina, quien tuvo palabras emotivas para quienes conforman la familia de Santa María.
La cena fue amenizada por la música de Jazz Cool, banda liderada por los hermanos Rubén y José Alvarez, fue parte de la celebración que además incluyó un video recopilando los 15 años de historia y las obras más importantes.
Desde distintos medios gráficos y digitales de Campana se hicieron llegar saludos a todos los amigos de la radio, a sus directivos y responsables pero también a quienes hacen a diario tan importante medio: Emmanuel, Carolina, Pablo, Sergio, y a toda la gran familia de la radio, quienes bien merecidos tienen su festejo.

Esplendorosa procesión de la Inmaculada
Una tarde esplenderosa presidió ayer la procesión de la Inmaculada Concepción, muy enraizada con la vida e historia de la ciudad y cargada de religiosidad popular. La Inmaculada Concepción salió desde el templo parroquial de Santiago Apóstol, para realizar la procesión y recorrer calle Anchorena hasta la Plaza Colón donde se realizó la multitudinaria Santa Misa celebrada por el padre Atilio y concelebrada por el padre Arturo Terenzi.
Durante la procesión se cantó, se rezó y se meditó sobre el valor de la vida como primer derecho humano a defender.
Estuvieron presentes las comunidades de las distintas capillas y centros misionales de Baradero, como así también los colegios católicos con sus banderas de ceremonias, Prefectura Naval, Policía Comunal y Colectividades.
El toque de color lo daban también los niños que han recibido su Primera Comunión este año y, como es habitual para esta fiesta, y realizaron su Consagración a María.




Diócesis de Zárate-Campana
La Vicaría de Fátima ha cumplido sus bodas de oro y se ha transformado en emblema de la comunidad católica de El Bajo. Asistió a las celebraciones nuestro Obispo diocesano, Mons. Oscar Sarlinga, junto con Mons. Edgardo Galuppo, Mons. Ariel Pérez, el P. Eduardo Mussato y el Diác. Ramón Álvarez, junto con gran cantidad de fieles. La imagen de la Santísima Virgen fue recibida con los acordes de la banda de la Prefectura local. Antes de ingresar al templo, el Obispo bendijo una placa conmemorativa. La iglesia, enclavada en la calle Hipólito Yrigoyen a metros de la Costanera, es un referente de la zona, un lugar de encuentro de la filegresía católica de todo Zárate. El 18 de noviembre se cumplieron los 50 años de la inauguración de la capilla construida por la empresa “Celulosa Argentina”, gracias a las gestiones de vecinos de la zona y con la anuencia de la parroquia de Nuestra Señora del Carmen y del entonces Obispado de San Nicolás de los Arroyos (pues Zárate pertenecía a dicho Obispado, mientras que Campana a San Isidro). Una protagonista esencial de esa obra fue una vecina entrerriana-de Gualeguaychú-, Celedonia Planchón de Ferreyra-quien llegó a radicarse a Zárate con su esposo y siete hijos y ferviente católica con anuencia de la Acción Católica de la Parroquia del Carmen comenzó a dar catecismo a los niños de la zona, sin un espacio físico pero con gran entusiasmo con la colaboración de dos catequistas Adela Santoni y Mónica Jaureguiberry. Primero en la planta baja de la Escuela Nro. 5 donde concurrían 48 alumnos, después en vagones de un predio de Callegari y en casas de familia como la de los Irurita, en calle 25 de Mayo. Esos fueron los comienzos de la acción pastoral en El Bajo que luego llegó a convertirse en un movimiento social. La acción catequística se fue ampliando en objetivos, pensando en la capilla que reuniera a los fieles para las celebraciones católicas. Para ello, Celedonia recurrió a la colaboración de Celulosa Argentina, donde encontró el apoyo de Gerente Carlos García. La empresa cedió el terreno de la calle H. Yrigoyen y Molo y la construcción de la capilla en base con un gran vitral que representaba a la Virgen a la que se denominó Nuestra Señora del Rosario de Fátima. El 18 de noviembre de 1961, la capilla fue inaugurada con la celebración de la misa a cargo de los sacerdotes Antonelli y Bruno Canal de la mencionada parroquia del Carmen. Desde entonces, la comunidad católica creció en torno a la iglesia, concurrían muchos jóvenes y adultos e inició su trabajo pastoral en el barrio llamado de la Carbonilla, además de incontables obras en El Bajo y en las islas construyendo una comunidad activa y solidaria. Al celebrarse estas bodas de oro, es también imprescindible recordar a las primeras catequistas de la Fátima: Colomba de Peluffo, Celedonia de Ferreyra, Adela Santoni, Livia Canziani, Celmira Bacigalupo de Domínguez, Emilce Giménez, María Montani, Yolanda Lencina, y tantos colaboradores como los directivos de Celulosa Silvio Gagliardi, Fausto Batista, Carlos García, vecinos zarateños como Gerbaudo, Calviño, Consoli, Carmen Amigo, Susana Latorre, Paulina Coser, Valeria Cesanelli, Nélida Avanza, Felisa Sayago, Mercedes Tubia, Nueves San Martín, Catalina e Inés Casey, Elvira Deleglise, Tota Peluffo, Emilio Juynevichi, las hermanas Gassó.
En los actos celebratorios del 18 de noviembre, la eucaristía fue presidida por el Obispo Mons. Sarlinga y concelebrada por los sacerdotes mencionados, y asimismo al término de la misa se pudo disfrutar de la actuación del Coro “Amigos de la Música”, el Coro del Almacén Cultural y Coral Popular Zárate. Luego de dichos actos, se tuvo una cena comunitaria y un brindis celebratorio. Este sábado se tendrán nuevos frutos de la catequesis; a las 18 recibirán la eucaristía los niños de 2do. Año de inicio en la Fe Cristiana. El domingo a las 17, se celebrará la misa en acción de gracia y luego habrá procesión en la Costanera, show musicales, rock de la cristiandad y se entregarán reconocimientos de un Concurso de manchas. El próximo domingo 27, a las 9:30 habrá una misa de bendición de los matrimonios celebrados en estos 50 años y se entregarán recordatorios a los participantes de Concurso Literario.
Con espíritu de fe, y alegría comunitaria se realizó la peregrinación a Luján. Autoridades viales de San Nicolás estimaron en 40.000 los peregrinos. En medio de un importante operativo para garantizar la seguridad de todos los peregrinos, miles de vecinos de Campana , Zárate y demás ciudades que coinciden con la circunscripción de la diócesis marcharon el sábado a partir de las 16, en esta 33º Peregrinación a Pie a Luján. Mons. Oscar Sarlinga se dirigió a Zárate, donde, el sábado a las 16 desde la plaza central, dirigió unas palabras a los peregrinantes allí congregados, y les dio su bendición. A las 18 el grupo concentrado en la plaza E. Costa de Campana fue despedido por Mons. Edgardo Galuppo, vicario general.

Esta madrugada, al cierre de esta edición, ya habían comenzado a llegar los primeros grupos de fieles, mientras se esperaba el grueso de la llegada de los grupos para después de las 5.30.
Desde las 6.00 estaba prevista la realización de la misa central a cargo de Monseñor Oscar Sarlinga.
A partir de las 02.30 del domingo 6 comenzaron a llegar los fieles peregrinos a Luján, donde fueron recibidos por los sacerdotes de la Basílica. El Obispo Mons. Sarlinga y numerosos sacerdotes estuvieron presentes desde las 03 de la madrugada de ese domingo para atender a los fieles en el sacramento de la reconciliación, es decir, para quienes se acercaron a confesarse, los cuales fueron en gran número, procedentes de las distintas ciudades. La Misa central fue presidida por Mons. Oscar Sarlinga y concelebrada por 20 sacerdotes de la diócesis, en tanto que numerosos otros permanecieron en los confesionarios para administrar la reconciliación.
Las instituciones intervinientes en la peregrinación, con la coordinación de la dirección de culto de la Provincia de Buenos Aires, fueron el ministerio de seguridad de la provincia de Buenos Aires, a través del Centro de Operaciones Policiales (COP) y las jefaturas departamentales y distritales de Zarate, Campana, Exaltación de la Cruz, Pilar, Mercedes-Luján, también el ministerio de salud de la provicia, la agencia vial de transporte de la provincia que por la resolución 49/2011 otorgaron el corte y restricción al tránsito de la ruta 6 y de todo el recorrido de la Peregrinación, la dirección Políticas de Seguridad Vial, la ayuda de cruz roja, bomberos voluntarios y muy especialmente el municipio de Campana y Zárate, así como también Pilar y Exaltación de la Cruz.
Culminó la Vta. Misión Joven diocesana (16 de octubre)
Tuvo lugar en Pilar (ejido urbano de la ciudad, en parroquia de Nuestra Señora del Pilar)
Como todos los años, la Misión Joven convocó una multitud de jóvenes misioneros, quienes vivieron la profunda alegría de evangelizar, al mismo tiempo que afianzaron su fe y compromiso con Cristo y la Iglesia, de acuerdo con las palabras del Beato Juan Pablo II: “la fe se fortalece dándola” (de la Redemptoris misio).
La logística organizacional, el laborioso y silencioso trabajo de la cocina y el encargo de la alimentación de los jóvenes, la organización de las visitas a las familias y las dinámicas de grupo, el equipo litúrgico y de música, estuvieron a cargo de la delegación de Pastoral de Juventud y de la parroquia anfitriona, Nuestra Señora del Pilar.
La Misión Joven es organizada por la pastoral de Juventud (a cargo del P. Hugo Lovatto con el secretariado diocesano) y con apoyo de la delegación de misiones, la puesta a disposición de la parroquia que pide la misión y toma a cargo su organización, y el acompañamiento continuo del Obispo y de los organismos pastorales diocesanos.
Este año fueron 527 los jóvenes participantes, entre los cerca de 500 inscriptos en la delegación de Juventud y los restantes “servidores” pertenecientes a la parroquia. Durante la misión se tuvo visitas a las familias del lugar, evangelización y misión realizadas por los jóvenes, y algunos actos especiales, de carácter litúrgico, y animación misionera, así como estuvieron a disposición durante los días de misión los sacerdotes diocesanos que, numerosos (más de 20) acudieron para administrar el sacramento de la reconciliación.
Las parroquias del partido de Pilar prestaron una colaboración activa y muchos de los jóvenes misioneros eran provenientes de ellas, pero también de parroquias de Zárate, de Campana, de Baradero, de San Antonio de Areco, de Exaltación de la Cruz y de Escobar.
Durante la misión se tuvieron también algunos espectáculos, como el musical católico, a cargo del P. Poli, secundado por los jóvenes de la parroquia de Nuestra Señora de Pilar, procesión nocturna, y distintas dinámicas de grupo, que afianzaron a los jóvenes en su espíritu misionero.
En la misa de clausura, el domingo 16 de octubre, a las 11, concelebrada por 15 sacerdotes, con la asistencia de todos los seminaristas, fue presidida por Mons. Oscar Sarlinga y concelebrada por el cura párroco, Pbro. Jorge Ritacco, el vicario, Mons. Edgardo Galuppo, el Rector del Seminario, Mons. Santiago Herrera, el decano de Pilar, Pbro. Oscar Iglesias y otros sacerdotes del decanato y del resto de la diócesis.
En su homilía el Obispo destacó el espíritu misionero y esperanzador de los jóvenes, fruto de la presencia del Espíritu Santo, e hizo referencia al sentido de la misión, a la necesidad de ser “concordantes” (en el sentido de aportar concordia y unión de los corazones) y “esperanzados”, antes que “discordantes” y “quejosos”, porque con estas dos actitudes últimas, la Iglesia no hace misión. Agradeció a todos, autoridades presentes, a los laicos, especialmente a quienes tuvieron a cargo la logística de la misión (de la parroquia de Ntra. Sra. del Pilar), al colegio “Nuestra Señora del Pilar” que prestó toda su colaboración, y en especial a los jóvenes misioneros, quienes multitudinariamente participaron de la misa, junto con otros jóvenes y familias de la zona. También destacó el sentido de la “nueva evangelización”, a la expresión del Beato Juan Pablo II en la Redemptoris missio (“la fe se fortalece dándola”) y al anuncio que esa misma mañana había hecho el Papa Benedicto XVI acerca de la próxima convocación al “Año de la fe”.
A continuación ofrecemos algunos aspectos del Plan pastoral que se refieren a la Misión Joven.
La «Misión Joven» diocesana, se encuentra en el contexto de nuestra opción por la comunión y la misionariedad, que han quedado plasmados en nuestro «Plan Pastoral diocesano», el cual, en la INTRODUCCIÓN, I: «ORIENTACIÓN FUNDAMENTAL del PLAN» nos habla en primer lugar de la dimensión «discipular» a la que nos llama el Documento de Aparecida, a saber:
“En este sentido, dicho Documento de Aparecida nos lleva a ver en dicha pastoral orgánica una dimensión discipular: “Una dimensión constitutiva del acontecimiento cristiano es la pertenencia a una comunidad concreta, en la que podamos vivir una experiencia permanente de discipulado y comunión con los sucesores de los Apóstoles y con el Papa”.
La «conversión a Jesucristo» es fundamental para redescubrir el sentido de la misión; por esta causa sigue diciéndonos nuestro «Plan»:
“A los fines de asegurar la vitalidad de esta pastoral ordinaria y orgánica sobre todo hemos de retomar con energía el proceso de la reforma y conversión de nuestras parroquias, procurando su renovación en profundidad y en ámbito evangelizador, aprovechando la totalidad de sus potencialidades pastorales para llegar efectivamente a cuantos le están encomendados, asumiendo de modo decidido y convencido un «estado permanente de misión», en primer lugar dentro de su propio territorio”.
Por supuesto, tenemos una historia, y la vocación por la dimensión misionera de toda la pastoral hemos venido trabajándola en las distintas instancias de nuestra Iglesia local desde hace más de tres años. En nuestro «Plan Pastoral» (en el capítulo I: «EL CAMINO PASTORAL RECORRIDO NOS ORIENTA, Y NOS ALLANA EL CAMINO POR RECORRER»), en el n. 2, se nos brindan «Orientaciones programáticas efectivamente realizadas y re-asumidas en este Plan Pastoral», entre las cuales las siguientes: -La Misión como una necesidad permanente y una actitud necesaria para la evangelización de nuestra diócesis. -El impulso de la Pastoral de Juventud y Pastoral Vocacional -El apoyo a los Movimientos eclesiales en la diócesis y a su integración en la Pastoral orgánica. Asimismo, en el capítulo I, n. 7, cuando se habla de la profundización en la dimensión evangelizadora de toda la Pastoral, se nos recuerda a todos que “(…) el Proyecto pastoral debe profundizarse aún más al considerar el aspecto evangelizador, el objetivo de lograr una diócesis misionera. También en ese sentido, el «camino recorrido», o la misma realidad eclesial vivida, tiene mucho para proponernos. Ya se había reflexionado sobre la necesidad de la misión entendida en primer lugar hacia dentro de la misma comunidad diocesana. Ése es el sentido del llamado “estado de misión”. En el Mensaje que nos dirigió nuestro Obispo con motivo de la apertura del «Año Paulino Jubilar» nos decía nuestro Pastor: “Este tiempo de gracia es ocasión propicia también para que reflexionemos en la relación esencial entre justicia y caridad, virtudes inseparables, tema al cual el Papa le ha dedicado una especial consideración en la segunda parte de su Encíclica «Deus Caritas est». No existe caridad sin justicia. Al mismo tiempo, el cristiano está llamado a buscar siempre la justicia, llevando dentro de sí el impulso superador que proviene del Amor, que supone la justicia y la trasciende. Reaprender a ser justos, a compartir, a crear condiciones de justicia y paz, implica abrir el corazón a Dios y a los hermanos. Que sea éste un tiempo en que podamos ver cómo la fe abre puertas extraordinarias al trabajo por un orden justo en la sociedad, a una «caridad social» rectamente entendida y aplicada, y en particular en lo referente a los fieles laicos, en la participación personal en la vida pública, cooperando con los demás ciudadanos” (Carta pastoral del Obispo con motivo del Año Paulino”) Ahora entonces, fijémonos en la referencia concreta que hace el «Plan Pastoral diocesano» a las misiones juveniles (capítulo I, n. 7): “La propuesta y puesta en práctica de las «misiones juveniles» llevadas a cabo en distintas ciudades y localidades de la diócesis por parte de grupos de jóvenes misioneros ha tenido una importancia clave en el conocimiento mutuo, en el amor por el sentido de la misión, y en la revitalización de comunidades católicas que hasta ahora habían sido visitadas más bien por otros grupos religiosos o incluso por sectas”. Conjugando la Pastoral Litúrgica, con la de Juventud, con la Pastoral misionera, la vocacional y la caritativa institucional, fueron planificadas las misiones juveniles en el mismo lugar, ciudad o partido donde iban a ser celebradas las Fiestas Patronales diocesanas (en torno al 8 de mayo), día en que se viene llevando a cabo una entera «Jornada Pastoral», compuesta principalmente por la dimensión catequística, juvenil y caritativa”. Todo un programa de vida y de vida misionera. Pongamos aquí nuestro corazón, para que tantos hermanos se encuentren con la Palabra de Jesucristo, con la Eucaristía, que se reconcilien con el Señor y con la Iglesia, que es el Cuerpo de Cristo y Pueblo de Dios, que se reconcilien con el Amor con el que Dios nos amó, y dén de ese Amor a los demás, para construir una sociedad nueva.
La diócesis de Zárate-Campana inició la Misión Joven con las Fiestas Patronales de Nuestra Señora del Pilar
Las festividades de Nuestra Señora del Pilar, en las que estuvieron presentes nuestro obispo, Mons. Oscar Sarlinga, 25 sacerdotes (entre los cuales Mons. Edgardo Galuppo, vicario general, el cura párroco, Pbro. Jorge Ritacco y el Pbro. Oscar Iglesias, decano de Pilar), diáconos permanentes y muy numerosos fieles, tuvieron este año un significado especial, de carácter misional. Se hallaban presentes en la misa el Sr. Itendente municipal y distintas autoridades municipales.
Como todos los años, ya en las fiestas patronales de la diócesis (el 8 de mayo) o en otra festividad de la Virgen María (en este caso, el 12 de octubre) la diócesis de Zárate-Campana da inicio a la “Misión Joven”, es decir, el gesto de misionariedad que jóvenes misioneros realizan en una localidad o ciudad que se elige el año anterior por el consejo presbiteral. Para este año 2011 se eligió la fecha en torno de Nuestra Señora del Pilar puesto que para la fecha de la Virgen de Luján numerosos laicos (y también el obispo) participaron del Ier. Congreso Nacional de Doctrina social de la Iglesia.Según datos de la Delegación de Pastoral de Juventud, este año son cerca de 500 (inscriptos al día de ayer, 12) los jóvenes que misionarán la parroquia de Nuestra Señora del Pilar, en Pilar (Provincia de Buenos Aires) con el lema “Con María, anunciemos al Dios de la Vida”. Se informará del curso de la misión en esta página web del obispado y en la página web de la parroquia del Pilar (http://www.parroquiadelpilar.org.ar/index.html), que puede consultarse también desde ésta.En cuanto a las festividades en sí de Nuestra Señora del Pilar, con multitudinaria participación, pese a las persistentes lluvias, dieron inicio, como se ha dicho, al estado de misión, que durará hasta el día 16, con la misa de clausura, que presidirá el obispo. Ya en la vigilia del 12 de octubre, los jóvenes de la comunidad parroquial comenzaron las “Mil Ave María” en el templo parroquial, habiendo finalizado con el “Rosario iluminado” a las 24.La novena de las fiestas patronales incluyó la temática de la caridad, el afianzamiento de la comunidad parroquial como “comunidad de comunidades”, los enfermos, la oración por los difuntos, los jóvenes y las bienaventuranzas, la familia, la educación y la misionariedad (el estado de misión y la dimensión misionera de la pastoral, e incluso de toda la vida cristiana en tanto testimonial), lo cual, como dijo Mons. Sarlinga en su homilía del día 12, constituyen otros tantos “pilares” que cimientan la pastoral parroquial y diocesana. En presencia de las autoridades municipales y de todo el pueblo, el Obispo se refirió a la lectura de la carta de San Pablo a los Romanos, y dijo que constituía como “todo un código de ética católica”, es decir, de auténtica moral, y mencionó a continuación las realizaciones prácticas de “vivir en armonía y en paz” como pide el Apóstol, “siendo que en toda sociedad, algunos conflictos son inevitables, pero siempre han de ser resueltos en la justicia y en la paz” –dijo-. Narró luego la aparición de la Santísima Virgen al Apóstol Santiago y a los discípulos, en el año 40, en Caesaraugusta (Zaragoza) y como los confortó con la virtud de la fortaleza, “la cual debemos siempre implorar de Dios, junto con la alegría, “la alegría discipular” –mencionó- citando a San Agustín, al que llamó “profundo conocedor del alma (y de la «psykhé») humana”, y se refirió a una de sus cartas en la que habla del tema, a saber: “Dado que Jesús mismo es la alegría de sus discípulos, esta afirmación del Señor se halla en perfecta armonía con lo que dice San Pablo: «Una vez resucitado de entre los muertos, Cristo no muere más, y la muerte ya no tiene poder sobre él»” (SAN AGUSTÍN, In Joannem, 101,3). Acotó Mons. Sarlinga que “el desafío, sin embargo, radica en entrar cada día más en contacto existencial con Jesús Resucitado, a través de la vida del discípulo, la oración, los sacramentos y la práctica de la virtud teologal de la caridad, y su dimensión social en la solidaridad”.Al término de la eucaristía, el cura párroco, Pbro. Jorge Ritacco, saludó y agradeció al Obispo, al Sr. Intendente y autoridades presentes, y a toda la comunidad parroquial, a la cual agradeció especialmente la colaboración en las fiestas patronales, a la vez que dio noticia del inicio de la Misión joven y explicó cómo se irá desarrollando en sus diversos momentos de oración y actividades misionales.Para información sobre el curso de la misión en:http://www.parroquiadelpilar.org.ar/index.html
Numerosos fueron los seminaristas que recibieron la admisión a las Sagradas Órdenes en la iglesia catedral de Santa Florentina, en Campana, y también el obispo confirió el lectorado. Asimismo, recibieron ministerios los candidatos al diaconado permanente, perrtenecientes a la Escuela diocesana de ministerios. En la diócesis se ha producido un aumento de las vocaciones sacerdotales, y al mismo tiempo, conforme al Plan pastoral, se ha señalado que el diaconado permanente es una vocación específica, que no suple al sacerdocio ministerial sino que desempeña una misión propia en la Iglesia. Señaladamente se ha notado que los mismos diáconos permanentes se han ocupado en las parroquias por el aumento, perseverancia y santificación de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y en algunos casos forman parte de las obras de las vocaciones parroquiales.
Después de la proclamación del evangelio el obispo se dirijio a los seminaristas con estas palabras:
"Ustedes queridos hijos se presentan hoy a la iglesia para ser admitidos como candidatos al orden sagrado. Cristo mandó "rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha". Ustedes conociendo la preocupación del Señor por su pueblo y teniendo en cuenta la necesidad de la Iglesia, se sienten preparados para responder con generosidad al llamado del Señor y decirle con el profeta "aqui estoy, enviame", y confiando en él esperen realizar con fidelidad su vocación."
Luego se refirio a los lectores y acólitos exhortandolos con palabras paternales:
"Como lectores ayudarán en la misión de predicar el evangelio a todos los hombres y por eso recibirán un oficio particular en el pueblo de Dios: oficio que está al servicio de la fe que se nutre de la Palabra de Dios. Vivan este ministerio con total comunión de fe. Ustedes futuros acólitos participarán de un modo singular en el ministerio de la Iglesia cuya vida tiene su cumbre y fuente en la eucaristía, por la que es edificado y crece el pueblo de Dios."
Por último con encendidas palabras invito a los fieles presentes y en especial a los seminaristas y sacerdotes a pedir la gracia de revivificar en todos nosotros la esperanza teologal, a cultivar una verdadera pasión por la evangelización y misión de la Iglesia, y a no dejarse desanimar por las insidias del enemigo, el se manifiesta de diferentes formas en el mundo, tantas veces a través de estructuras, de la índole que fuera, para hacer ver de tal modo que no obra "personalmente" con su insidia (citó para ello un discurso del Beato Papa Juan Pablo II en la isla de Madeira, de 1995) y señaló que es el pecado y sus consecuencias, que siempre es "de las personas" (aunque afecte a las estructuras) el que actúa, y que hemos de vencer toda insidia, todo movimiento al desánimo y al desencanto, con la Gracia de Dios y la ayuda de la Virgen.
Muy numerosos fueron los jóvenes presentes, amigos y familiares de los seminaristas, y también miembros de las familias de los candidatos al diaconado permanente.
Luego de la misa el obispo junto a algunas decenas de sacerdotes, más los amigos y familiares de los seminaristas compartieron un fraterno agape en el Club de Bomberos voluntarios de la ciudad de Campana.
En el amplio y pulcro oratorio del Colegio Episcopal Santa María de Belén de Escobar para participar inscripto en el contexto de los 35 años de la creación de la Diócesis de Zárate-Campana por el Papa Pablo VI, en el año de la Amistad Argentino Polaca y en el décimo aniversario de la entronización de la tela gemela a la actual, en la Catedral San Gregorio Iluminador de Buenos Aires y con la adhesión de los dos consejos diocesanos de la Legión de María- asociación internacional de apostolado seglar- en los 90 años de su fundación, el señor obispo Monseñor Dr. Oscar Domingo Sarlinga bendijo y entronizó con rito solemne dicha imagen .El acto litúrgico contó con la apoyatura de voces del Coro Cocatedralicio bajo la dirección del maestro Mariano Di Batistta, y la locución del señor José Cuello.


El Evangelio, propio de la fiesta de la Natividad de la B.V.M. fue proclamado por el Pbro. Mauricio Aracena, quien a su vez asistió como ceremoniero al señor obispo. En su breve pero sustanciosa homilía, el señor obispo agradeció a referentes institucionales presentes, se detuvo en el misterio de la Virgen María y la Redención, sus diversas advocaciones y el hilo conductor que une a esta aclamada reina de la “Españas” que incluye a todo el mundo de habla hispana, como a su vertebración en la primer evangelización del Nuevo Mundo, y a su presencia en lugares tan distantes como Codén (Polonia) y su singular ingreso en nuestro país en una catedral ortodoxa. Y su apronimia con la advocación originada en México en 1531, que en un mismo vocablo, hizo comprensible en dos advocaciones diversas por su origen, modo y misterio a la misma Siempre Virgen María Madre de Dios. Destacó la presencia de colectividades, polaca, boliviana, portuguesa, como a Belén de Escobar ciudad de colectividades. Recordó que en este año del 35 aniversario de la creación de la diócesis por SS. Pablo VI, y en el año de la amistad argentino polaca, este acto constituye un eslabón festivo y expresión de diálogo de culturas.


El señor obispo se trasladó luego hasta el lugar de la entronización de la imagen de la Santísima Virgen. A su llegada Monseñor Licenciado Marcelo Monteagudo, Representante Legal del Colegio Santa María, y el Pbro. Dr. Néstor Daniel Villa, donante del lienzo sagrado, donación efectuada en memoria de sus padres, Carlos y Mercedes Calvo de Villa, y con ellos Don Ramón Zacharski y su hijo Lucas, referentes de los cuadros pastorales de la ciudad, y en su condición de descendientes de polacos en el año de Amistad Argentino Polaca, descubrieron la sagrada imagen. Junto a la imagen, una leyenda explicativa finamente enmarcada encuadra origen, extensión, vigencia y sentido de la advocación, y un escudo de Armenia en madera labrada – donación del arzobispo armenio apostólico Kissag Mouradiàn- señala la vinculación y hermanamiento de ambas entronizaciones (San Gregorio Iluminador 2001- Belén de Escobar 2011). Luego de la bendición, fue elevada una alabanza a la Santísima Virgen en kechua por Sotelo Ortega, del consejo”Nuestra Señora de Urkupiña” de la curia de la Legión de María de Presidente Derqui.
Entre los presentes señalamos al señor Presidente de la Casa De La Unión Europea—Don Guido Butticci-y miembros de dicha institución, al señor Vicecónsul de España en Zárate, Don Juan Carlos Rodríguez, al Lic. Jorge A. Bulín Presidente de la Comisión Diocesana Justicia y Paz y miembros de la Comisión, a la Presidente Delegada de la Asociación Amigos de Santa Brígida de Suecia- Dña. Ma. Esther S. de De Dominicis, a miembros de los Centros de Piedad Ecuménica, a las Presidentas de los Consejos Diocesanos de Legio de Maria : Srta. Beatriz Legasa y Margarita Càceres a Representantes de Centro de Scouts de Escobar y Cofrades de variadas asociaciones de la diócesis, muchos de ellos fieles provenientes de barrios muy humildes, y alumnado del Colegio Santa María, quienes tuvieron a su cargo el montaje de la infraestructura de sonido, y fotografía.
Se recibieron adhesiones de Su Santidad Karekin II, Patriarca y católicos de Todos los Armenios ( Etchmiadzin-Armenia), del Arzobispo Kissag Mouradiàn, Primado de la Iglesia Apostòlica Armenia en Argentina y Chile –(ausente en el país- desde Roma)-
De los Arzobispos Metropolitanos Jesús Pérez Rodríguez( Sucre) y Juan Antonio Ugarte Pérez (Cuzco), del Reverendo Sven Winterstam, Capellán Real Emérito de la Iglesia Sueca de Buenos Aires( desde Suecia), de la Abadesa y Monasterio del Santísimo Salvador de Santa Brígida de Vadstena (Suecia) de las Asociaciones de Amigos De Santa Brígida de Suecia y de Francia. Y un muy cálido saludo de las Sociedades Israelitas de tanto de Zárate como de Campana.
El conjunto de danzas armenias, bajo la dirección de Sergio Kniassian, interpretó diversos temas de variado cromatismo, soltura y profesionalidad. Una decena de parejas jóvenes con su indumentaria típica, comenzando con el rito de hospitalidad y bienvenida de la bendición del pan y la sal, que le fue presentada al señor obispo, Monseñor Oscar Sarlinga para ello. Luego la cantante Miriam Nova, interpretó en hebreo, con la maestría y lirismo que la caracteriza, tres temas de los cuales explicó su mensaje: la bendición de los padres a los hijos en vísperas del , una súplica por la paz y concluyó con la hermosa canción “Mesías” seguida con palmas por el auditorio.
Fue una profusión de luz, sonido y color, en una tarde que comenzó a declinar con viento frío, y donde prevaleció la alegría del en honor a Nuestra Señora, Cerró el acto el señor obispo, con palabras de gratitud para con todos, y recibió una certificación de agradecimiento de por parte del Presidente de la Casa de Unión Europea, Don Guido Butticci, a la par que una bandera de la Comunidad Europea. El funcionario, destacó la importancia de la civilización y la cultura y el rol de Santa Brígida de Suecia, copatrona de Europa, haciendo extensivos sendos certificados para el arzobispo Kissag Mouradiàn, Monseñor M. Monteagudo y el Pbro. Dr. Néstor Daniel Villa.
La parroquia de la Exaltación de la Cruz prepara sus fiestas patronales, que serán presididas por Mons. Oscar Sarlinga
Ésta noticia puede leerse también en: http://padrenuestro.net/
Se prepara la parroquia para las tradicionales fiestas patronales y la procesión con el Cristo de la Exaltación de la Cruz y la reliquia de la Vera Cruz del Señor







La celebración se ha llevado a cabo durante la Santa Misa de ese día, ocasión especial ya que toda la comunidad Parroquial ha recibido con gran alegría la incorporación de los nuevos hijos de Dios.
*El Sabado 10 de Septiembre se celebró la Misa de Juvileo de los Matrimonios que este año cumplieron o cumplirán 25 y 50 años de Casados. Fueron momentos muy emotivos, ya que en estos tiempos que corren ver a tantos Matrimonios que eligen amar, cumpliendo con el Sacramento del Amor, es verdaderamente una gran motivación para toda la Comunidad.
*El Domingo 11 de Septiembre se Celebró la Santa Misa, con una participación especial de la catequesis.
Las catequistas en conjunto con los niños, confeccionaron alrededor de 200 cruces, en la que cada una llevaba un mensaje de amor y bendición, las mismas fueron atadas a unos globos, y como cierre de la procesión que se realizó con la Santa Reliquia de la Cruz, fueron soltados al cielo, con el deseo y la esperanza de que muchos hogares reciban la Bendición de Dios en este pequeño gesto.
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El resultado de la colecta en nuestra Diócesis de este año 2011 fue de $436.447,01, un 49,77% superior a la de 2010, y respecto al 2009 un 84,50%. De los fondos juntados, un tercio queda en cada parroquia para asistir directamente a vecinos. Luego, otro tercio de lo recolectado va a la Diócesis para apoyar programas de promoción a nivel regional.
En Zárate-Campana se llevó a cabo en junio la colecta anual de Cáritas bajo el lema “Pobreza Cero. Compromiso de Todos”. “Pobreza Cero, Compromiso de todos es mucho más que un lema, se trata de un desafío, y más sociológico, de carácter pastoral en un sentido amplio; forma parte de la misión en tanto bautizados (o de hombres y mujeres de buena voluntad), la de comprometernos con seriedad, perseverancia, alegría, a la construcción de una sociedad renovada, en la que comience a brillar la civilización del amor, como nos han pedido los Papas Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI”.
Agradecimiento:
QUERIDOS HERMANOS Y AMIGOS:
Llegó la necesaria hora del agradecimiento, de dar a conocer el resultado de la reciente Colecta Nacional de Cáritas y de hacer unas reflexiones.
Agradecimiento en primer lugar a Dios de la Vida, compasivo y misericordioso que sopló fuerte en el corazón de muchos, y nos hizo participes de la alegría del compartir, porque desde nuestros dones y talentos, ofrecidos por amor, puestos es sus manos, como el pan y los peces, se multiplicaron. Así muchos más pudieron comprender que Dios se está ocupando y nos llama a transformar la realidad, por más que el concepto de Pobreza Cero pudo parecer utópico. En realidad, fue y es una propuesta desafiante, como la de Jesús cuando le dijo a los discípulos suyos: “Denles Ustedes de comer”. Sentimos que “nos compromete a trabajar como sociedad para lograr un verdadero cambio, procurando entre todos ponerle fin al escándalo de la pobreza extrema y la exclusión. Pobreza Cero expresa nuestro deseo de lograr un mundo en el que cada mujer y cada hombre puedan vivir con dignidad y en paz y realizar su pleno potencial como ser humano”.
El resultado de la colecta en nuestra Diócesis de este año 2011 fue de $436.447,01, un 49,77% superior a la de 2010, y respecto al 2009 un 84,50%.
Por eso, desde nuestra misión en Cáritas, queremos reafirmar que la misión acompañar la vida de los pobres y excluidos es “un compromiso de todos”. Creemos que es posible trabajar juntos. A este resultado no se llegó por esfuerzos aislados. Creemos y trabajamos para que cada vez más el resultado de una colecta sea el reflejo de toda una comunidad parroquial y diocesana, que ha comprendido la primacía de la Caridad, que asiste y acompaña los procesos de inclusión, para que todos lleguen a vivir dignamente, incorporándose y siendo partícipes de “este don maravilloso que es la vida en todos sus aspectos, la vida personal, familiar, comunitaria, social”
A días, de las elecciones internas primarias y obligatorias, en un año de elecciones presidenciales, rezamos para que, habiendo superado, o estando trabajando para ello, podamos asumir con responsabilidad el compromiso ciudadano, de elegir a quienes prometen velar por el bien común, que los planes sean solo el paso inmediatamente anterior a propuestas de trabajo dignos, que la educación sea inclusiva y sostenida.
Invitamos a quienes quieran seguir a lo largo del año comunicándose y estar al tanto de nuestras actividades comunicarse consultando nuestra página.
Rezamos por todos Ustedes con afecto en el Señor
Cáritas Diocesana
Zárate - Campana
Imagen de la Inmaculada Concepción
El Obispo Mons. Oscar Sarlinga celebró la misa de la Asunción de la Santísima Virgen María para los alumnos del colegio “Santa María” de Escobar, en el salón auditorio anexo a la iglesia concatedral de la Natividad del Señor (en razón de estar el templo en restauración final, por la próxima inauguración y consagración del 27 del corriente). El espacio se encontraba colmado, de alumnos niños, jóvenes, padres y madres de familia y asimismo de profesores y maestros, lo cual es significativo porque la asistencia a la celebración fue optativa. Concelebraron con el obispo el representante legal del citado colegio (y delegado diocesano para las misiones) Mons. Marcelo Monteagudo, el cura párroco de la parroquia de la Natividad del Señor, Pbro. Daniel Bevilacqua y el vicario parroquial, Pbro. Alfredo Antonelli.
Por la tarde del día 15 de agosto, el obispo Mons. Oscar Sarlinga celebró la misa en la iglesia criptal de Santa Florentina y lo Santos Padres de la Iglesia hispana, en la ciudad de Campana, habiendo concelebrado el Pbro. Agustín Villa. También en esta ocasión se dio la participación de muy numerosas familias, jóvenes, niños, fieles de toda edad que acudieron a honrar a la Madre de Dios Asunta al Cielo. El Obispo predicó sobre la “Mujer revestida de Sol” del libro del Apocalipsis, como figura de la Iglesia y de la Virgen María.
Concurrencia a la misa de la Asunción de la Virgen
Concurrencia a la misa de la Asunción de la Virgen
Explicación de la festividad religiosa
La Asunción es un mensaje de esperanza que nos hace pensar en la dicha de alcanzar el Cielo, la gloria de Dios y en la alegría de tener una madre que ha alcanzado la meta a la que nosotros caminamos. Este día, recordamos que María es creatura humana perfecta, obra maravillosa de Dios. Concebida sin pecado original, el ser de María estuvo siempre libre de pecado. Era totalmente pura. Su alma nunca se corrompió. Su cuerpo fue siempre un templo santo e inmaculado. También, tenemos presente a Cristo por todas las gracias que derramó sobre su Madre María y cómo ella supo responder a éstas. Ella alcanzó la Gloria de Dios por la vivencia de las virtudes. Se coronó con estas virtudes. La maternidad divina de María fue el mayor milagro y la fuente de su grandeza, pero Dios no coronó a María por su sola la maternidad (por ser Madre de Dios), aunque preeminentemente por ello, sino por sus virtudes: su caridad, su humildad, su pureza, su paciencia, su mansedumbre, su perfecto homenaje de adoración, amor, alabanza y agradecimiento. María cumplió perfectamente con la voluntad de Dios en su vida y eso es lo que la llevó a llegar a la gloria de Dios. En la Tierra todos queremos llegar a Dios y en esto trabajamos todos los días. Esta es nuestra esperanza. María ya ha alcanzado esto. Lo que ella ha alcanzado nos anima a nosotros. Lo que ella posee nos sirve de esperanza. María tuvo una enorme confianza en Dios y su corazón lo tenía lleno de Dios. Ella es nuestra Madre del Cielo y está dispuesta a ayudarnos en todo lo que le pidamos. Un poco de historia El Papa Pío XII definió como dogma de fe la Asunción de María al Cielo en cuerpo y alma el 1 de noviembre de 1950. La fiesta de la Asunción es “la fiesta de María”, la más solemne de las fiestas que la Iglesia celebra en su honor. Este día festejamos todos los misterios de su vida. Es la celebración de su grandeza, de todos sus privilegios y virtudes, que también se celebran por separado en otras fechas. Este día tenemos presente a Cristo por todas las gracias que derramó sobre su Madre, María. ¡Qué bien supo Ella corresponder a éstas! Por eso, por su vivencia de las virtudes, Ella alcanzó la gloria de Dios: se coronó por estas virtudes. María es una obra maravillosa de Dios: mujer sencilla y humilde, concebida sin pecado original y, por tanto, creatura purísima. Su alma nunca se corrompió. Su cuerpo nunca fue manchado por el pecado, fue siempre un templo santo e inmaculado de Dios. En la Tierra todos queremos llegar a Dios y por este fin trabajamos todos los días, ya que ésa es nuestra esperanza. María ya lo ha alcanzado. Lo que ella ya posee nos anima a nosotros a alcanzarlo también. María tuvo una enorme confianza en Dios, su corazón lo tenía lleno de Dios. Vivió con una inmensa paz porque vivía en Dios, porque cumplió a la perfección con la voluntad de Dios durante toda su vida. Y esto es lo que la llevó a gozar en la gloria de Dios. Desde su Asunción al Cielo, Ella es nuestra Madre del Cielo, imagen de la Iglesia, como primera redimida, imagen del Pueblo de Dios que peregrina en la historia, imagen de la Iglesia como “Persona Mystica” (esta expresión pertenece al Papa Pablo VI).
Carta pastoral de Mons. Oscar Sarlinga en el XXXV Aniversario de nuestra diócesis de Zárate-Campana
Sábado 6 de agosto, en la Transfiguración del Señor

Queridos hermanos y hermanas
Les pido hoy que escuchemos lo que nos dice el Padre a través del Espíritu, como en la Transfiguración, una vez que la nube los cubrió con su sombra, cuando en presencia del Señor transfigurado, en presencia de Moisés y de Elías, los apóstoles oyeron la voz del Padre que dijo “este es mi Hijo muy querido, escúchenlo” (Cf Mt 17,5). En nuestro caminar en la fe, queremos escuchar lo que el Espíritu dice a la Iglesia, también a nuestra Iglesia particular, nuestra Iglesia diocesana. Les pido también, paciencia y misericordia, aplicadas a la lectura de ésta.
En este XXXV aniversario se hace más y más necesario el fortalecer la comunión orgánica en nuestra Iglesia particular a fines de recibir un impulso nuevo, capaz de crear tiempos nuevos de evangelización, en una Iglesia que quiere arraigarse todavía más en la fuerza profética y poder perennes de Pentecostés, procurando ser cada día más como «un solo corazón y una sola alma» (Hech. 4, 32), pues tenemos por delante la apasionante tarea de hacer renacer el celo evangelizador, en el horizonte exigente y comprometido de la pastoral ordinaria. De esta misión religiosa “brotan tareas, luz y fuerzas que pueden contribuir a construir y consolidar la comunidad de los hombres según la Ley divina”(1)
I. La Iglesia-comunión en la actual diócesis de Zárate-Campana, que comenzó en el siglo XVII
Nuestra diócesis de Zárate-Campana cumple en este 2011 sus XXXV años desde su creación, el 21 de Abril de 1976, por parte de Su Santidad Pablo VI, con territorio desmembrado de la entonces diócesis de San Isidro y de la diócesis de San Nicolás. Como diócesis, como circunscripción eclesiástica, es “joven”, en cambio, presencia y como corriente de evangelización y misión, e incluso de organización civil, data de siglos; una de sus parroquias, Santiago del Baradero, es la más antigua de la provincia de Buenos Aires (de 1615, “curato de indios”, en el lenguaje de la época, curato del pueblo originario que allí poblaba, y donde se hablaba guaraní, lengua defendida y sistematizada por Fray Luis Bolaños, cura de Baradero) y otra de ellas, San Antonio de Areco (de 1730, es de las primeras erigidas como curato en la actual provincia civil, y no menor lo es Nuestra Señora del Pilar, en el actual Pilar, y Exaltación de la Cruz).
Nuestra Patrona, otorgada por el mismo Papa Pablo VI, es la Virgen de Luján, de la cual éstas son sus tierras. Es la misma Virgen María, en la advocación en la cual es Patrona de la Argentina, la Virgen Madre de la Iglesia, porque “Madre de Cristo y de todos los miembros de Él”(2) , como enseñó San Agustín, y Madre de todos nosotros, de los cuales el Señor Jesús se dignó ser “padre y hermano”(3) . La Virgen de Luján nos ha sanado, nos ha hermanado desde el inicio de nuestra diócesis, y de ello es testigo la extraordinaria e ininterrumpida peregrinación del Pueblo de Dios a su Santuario en Luján, que corre como un río de vida fluyente y sanante a lo largo de nuestra diócesis, en el mes de noviembre, y esto desde su creación hasta ahora.
Con la erección de la diócesis, el 21 de abril, al mismo tiempo nombró el primer Obispo, Mons. Alfredo Mario Espósito Castro, quien fuera consagrado poco después, el 4 de julio de 1976; Pastor dedicado, querido por su pueblo. Como épocas, como tiempos, fueron difíciles para nuestro país, se produjo mucho dolor y desolación; desconcierto, desgarro. La esperanza, “el realismo de la esperanza” (regado por el sufrimiento de muchos) abrió también sendas que permitieron caminar, avanzar, en medio de las pruebas.
Hoy, en 2011, un aniversario, cualquier “aniversario” no deja de ser una fecha convencional (tanto más un aniversario “35” que no simboliza ni “bodas de plata” ni “bodas de oro”), pero no por ello menos significativa, y tanto más significativa será si la miramos a través del Rostro de Jesús, de su mirada de Amor. Esta mirada, que es de fe, nos ayudará a ver con ojos de justicia (“que mira desde el Cielo; cf Ps. 85) y de misericordia (la que triunfa sobre el juicio).
En las palabras inaugurales el día de la toma de posesión de la diócesis, el 18 de febrero de 2006, quien habla expresó que “(…) todo plan de vida cristiana y también todo proyecto pastoral y evangelizador han de partir de la contemplación del Rostro de Jesús y de la conversión del corazón, para así obrar una misión evangelizadora que llegue a todos sin excepción, preferencialmente a la ‘oveja perdida’ de la que habla el Evangelio”, y me refería entonces, “a una acción evangelizadora que trasunte amor por la Verdad, inmenso afecto por todos los seres humanos, con apertura, respeto y convicción espiritual”.(4) Si me permiten un sinceramiento personal, siempre he creído muy profundamente en el misterio de la Iglesia como comunión, en sus imágenes y notas esenciales que la definen, y que revelan que en su dimensión más íntima, ella, la Iglesia, es ese “misterio de comunión”, sobre todo con la Trinidad(5). Y esa comunión, que es “jerárquica” lo es en sentido teológico y no sociológico, porque, como enseña el Concilio Vaticano II, “los fieles, unidos al Obispo, tienen acceso a Dios Padre por medio del Hijo, Verbo encarnado, muerto y glorificado, en la efusión del Espíritu Santo, y entran en comunión con la Santísima Trinidad”(6). La comunión, en efecto, expresa también la realidad de la Iglesia particular.
En el recuerdo este año de la creación de la diócesis y de la ordenación del primer Obispo, hacemos también un acto de fe en la Palabra de Dios, que nos afirma en el libro del Apocalipsis que los muros de la nueva Jerusalén “se asientan sobre doce piedras, que llevan los nombres de los doce Apóstoles del Cordero” (Ap 21, 14), y en la enseñanza de la Iglesia, que en la Constitución Dogmática Lumen Gentium manifiesta que “los Obispos han sucedido, por institución divina, a los Apóstoles como Pastores de la Iglesia, de modo que quien los escucha, escucha a Cristo, y quien los desprecia, desprecia a Cristo y a quien le envió”(7).
II. La iglesia catedral; Liturgia y caridad: La iglesia concatedral de la Natividad del Señor y su consagración el 27 de agosto
La caridad de la Iglesia es manifestación del amor trinitario(8), es como su alma (pues su Alma, es el mismo Espíritu Santo) razón por la cual las características que el Señor Jesús quiso para su Iglesia han sido que fuera “pueblo reunido en virtud de la unidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”(9). Los invito, a la luz del misterio de Cristo, Pastor y Obispo de las almas (cf. 1 P 2, 25), a la luz de su Transfiguración, a que nos pongamos a disposición en nuestra vida concreta a realizar ese Amor trinitario y misional. No dejemos la misión, los “gestos de misión”, el “estado permanente de misión” y “la dimensión misionera de toda la pastoral” (¡No olvidemos el tríptico de Aparecida, que llevamos a todas las misiones de los jóvenes!). A esto nos han llamado los Obispos de América Latina y el Caribe, guiados por el Papa Benedicto XVI, en la “Misión continental”.
La Misión continental tuvo inicio en nuestra diócesis el 9 de mayo de 2009, día en que hemos celebrado las fiestas patronales diocesanas (sábado posterior a la festividad de la Virgen de Luján) y, como acontecimiento profundamente marcante, la consagración de la diócesis al Sagrado Corazón de Jesús, irradiante de Amor y de Misión.
Nos encontramos muy contentos de la asunción convencida y profunda del espíritu de la misión en los corazones de los sacerdotes, diáconos permanentes, religiosos, religiosas, seminaristas, y laicado. De todo ello, en la Liturgia y en la caridad (también en su dimensión social, o solidaridad) es centro la iglesia catedral; más que una declaración “jurídica” (que también lo es), el declarar “catedral” a una iglesia, significa ser “centro irradiador” de lo anterior.
En ese contexto, este año 2011 la celebración conmemorativa del XXXV aniversario tendrá lugar con motivo de la consagración de la iglesia concatedral de la Natividad del Señor (declarada tal en 2008) y el término de las obras de restauración de dicho templo. Por esta razón, el sábado 27 de agosto, a las 18, presidirá la celebración eucarística el Sr. Nuncio Apostólico, Mons. Adriano Bernardini. Su presencia como representante del Santo Padre Benedicto XVI nos reafirma en la nota de la apostolicidad de la Iglesia y nos moviliza a querer que el Evangelio se conserve siempre íntegro, para lo cual los Apóstoles dejaron como sucesores a los Obispos, confiándoles su propia tarea de enseñar(10), y de santificar y guiar al Pueblo de Dios cum Petro et sub Petro, continuando la labor desarrollada por sus predecesores, con dinamismo misionero(11).
Será la ocasión de dar gracias, gracias porque el Corazón de Jesús recibió nuestra consagración (12), acción de gracias por el camino recorrido desde la creación de la diócesis, lo cual, como toda dimensión humana, posee luces y sombras, pero en la cual la obra poderosa del brazo del Señor se ha manifestado, en la comunión eclesial, en el estado permanente de misión, en los gestos misionales (en especial de parte de la juventud misionera) y en la dimensión misional de toda la pastoral, en la Liturgia, en la catequesis (de la cual los encuentros y congresos catequísticos han sido signo), en la Caritas y la atención a los más necesitados, en Justicia y Paz, en la educación católica, en las vocaciones diversas y complementarias a la vida cristiana, sin dejar de mencionar, con inmensa alegría, el aumento y perseverancia de las vocaciones sacerdotales, que ha llevado a la reapertura del Seminario “San Pedro y San Pablo”.
Por supuesto que siempre hace falta “más” (en el decir de San Ignacio de Loyola), “más”, pero siempre dando gracias al Padre y Señor, por todos los beneficios concedidos, agradeciéndole, con la humildad de saber que nosotros, “todos”, somos simples instrumentos (“Protagonista” como tal, lo es el Espíritu Santo), y es Él, el Padre, quien “en Cristo” da origen, crecimiento, si somos fieles a su don de Amor. Creo que en este sentido de humildad (la cual, para manifestarse auténtica, tiene que ser probada en sufrimiento, en la Cruz madurado) y de acción de gracias, está la base del verdadero sentido de la “comunión orgánica”. Me parece ver en ello la dulce advertencia que nos hiciera el Beato Juan Pablo II cuando estábamos ingresando en el tercer Milenio: “No nos hagamos ilusiones: sin este camino espiritual, de poco servirían los instrumentos externos de la comunión. Se convertirían en medios sin alma, máscaras de comunión más que sus modos de expresión y crecimiento(13).
III. Peregrinar del Pueblo de Dios en nuestra diócesis; no nos cansemos de peregrinar a la Casa del Padre
No quisiera abundar en datos; una carta del Obispo no es un tratado de historia ni de teología pastoral. Recordemos, hagamos “memoria” (como el Pueblo de Israel) de los acontecimientos fundantes. Nuestro primer Obispo diocesano, el llorado Mons. Alfredo Mario Espósito Castro, claretiano, desarrolló su misión como sucesor de los Apóstoles, en razón de la consagración episcopal y mediante la comunión jerárquica, signado en particular por el sufrimiento y la enfermedad; así, unido a la Cruz, fue “principio visible y el garante de la unidad de su Iglesia particular”(14). La fecha de su consagración episcopal (4 de julio) generó la costumbre que durante años se celebrara “el aniversario de la diócesis” más que el día de su creación por parte del Pontífice (el 21 de abril), en el día de la consagración del primer Obispo y su toma de posesión (por parte del entonces Nuncio Apostólico, Mons. Pío Laghi). Me parece bien, salvo mejor y autorizada opinión, continuar con esta costumbre del 4 de julio; sólo este año nos hemos tomado la licencia de hacerlo en agosto, por la consagración e inauguración de la segunda catedral de la diócesis.
Mons. Alfredo Esposito Castro fue fundador del Seminario “San Pedro y San Pablo”, y dimitió en 1991 a la cura pastoral de la diócesis por razones serias de salud; luego de diversos destinos, fue acogido en la clínica San Camilo, donde fue cuidado y atendido amorosamente y allí falleció el 1ro. de enero de 2010, habiendo sido celebrada la misa de cuerpo presente en la iglesia catedral de Santa Florentina el día 2, y allí, en la renovada iglesia criptal de Santa Florentina y sus hermanos Obispos Padres de la Iglesia Hispana, en el área tumbal que se creara a tales efectos, espera la resurrección de los muertos, junto al altar del Sagrado Corazón de Jesús. Su báculo, la mitra de su consagración y una fotografía se hallan en un cofre vidriado sobre su tumba, como perpetuo recuerdo para la piedad de los fieles.
Nuestro segundo Obispo fue Mons. Rafael Eleuterio Rey, quien siendo obispo auxiliar de Mendoza, fue trasladado por el Papa Juan Pablo II a la diócesis el 18 de abril de 1992, donde estuvo a cargo durante catorce años. En febrero de 2006 presento su renuncia a la diócesis por razones de salud. Al Padre de las luces, al Señor de la historia, le agradecemos también por los dones con que lo colmó en su episcopado, y por todo el bien que pudo transmitir al Pueblo de Dios que le fuera confiado.
En cuanto a quien habla, va de suyo que sería inconveniente e imprudente referirme a mi persona. Me permito sólo esto: agradezco al Señor algunos símbolos, como el día de mi nombramiento por parte del Papa Benedicto XVI (curiosamente, el 3 de febrero, el día de San Oscar, Obispo, mi patrono; a quien le pedí protección y ayuda), el acompañamiento de tantos Obispos (27) en la celebración y del Señor Nuncio, así como de tanto clero y sobre todo de tantos, tantos fieles laicos, el día de mi toma de posesión, en la memorablemente calurosa tarde del sábado 18 de febrero, en el curso de la ceremonia que tuvo lugar en la catedral Santa Florentina, tan desbordada que las gentes estuvieron paradas al rayo del sol en el atrio, en la calle y en la plaza (al cabo de estos años: ¡gracias por esa paciencia y ese espíritu de fe!). Recordaré sólo que quise mirar hacia adelante (“veamos esperanza”, les dije) porque las miradas sombrías siempre me parecieron no provenientes del Espíritu, y que pedí ser reafirmado, como nuevo Pastor, en “la continua ‘novedad’ del cristianismo”, que radica en ser “acontecimiento de la salvación, que renueva interiormente en Cristo a la humanidad, transformando al ser humano desde su ‘ser interior’ más profundo: el ‘corazón’, entendido éste en sentido bíblico”, para lo cual intenté precisar que “para ver esa salvación actuante, para ver al Cristo viviente, es preciso el don de la fe, los ‘ojos de la fe’”.
El Señor hace nuevas todas las cosas. Él es el Señor de la historia. Él, y sólo Él, conduce el peregrinar del Pueblo de Dios en esta iglesia particular de Zárate-Campana, y en la Iglesia católica en el Universo. Levantemos el corazón a Él, al Señor de la historia, y veremos las maravillas que Él hace por nosotros.
IV. “Casa y escuela de comunión”: que lo sea de verdad
Nos hemos acostumbrado, quizá demasiado, a los acertados diagnósticos y a las palabras dignas y hermosas. No dejan de ser verdad, todo lo contrario, sólo que han de manifestarse en “vida” y vida en abundancia, pues la comunión eclesial es comunión de vida, de caridad y de verdad(15) y, en cuanto lazo del hombre con Dios, funda “una nueva relación” entre los hombres mismos y manifiesta la naturaleza sacramental de la Iglesia; sin esa “perenne novedad” del Espíritu la Iglesia podría verse menoscabada en su manifestación como “la casa y la escuela de la comunión” que es, como la definiera Juan Pablo III.(16). El ser humano es proyectual. Nuestro proyecto ha de fundarse en la Eucaristía, sacramento de la comunión eclesial, donde “participando realmente del cuerpo del Señor, somos elevados a la comunión con Él(17) y entre nosotros” . Al mismo tiempo, la Eucaristía es la epifanía de la Iglesia, donde se manifiesta su carácter trinitario.
¿Queremos ahora afianzarnos en un proyecto, en un camino?. Que ese proyecto esté inspirado por el Espíritu y siga las huellas de Cristo. Nuestro Plan Pastoral diocesano hace referencia a un “caminar juntos en Cristo” y parte de la consideración de la (por entonces) celebración del trigésimo aniversario de la diócesis, con oportunidad de la fiesta patronal del 8 de mayo de 2006: “(…) hemos iniciado un renovado caminar juntos, en pos de la nueva evangelización, nueva en su ardor, nueva en sus métodos y modos de expresión, como lo dijera el Papa Juan Pablo II. Después del Gran Jubileo por el que entramos en el IIIer. Milenio, como Iglesia particular queremos afianzar su herencia, puesto nuestro corazón en Jesucristo, el que hace nuevas todas las cosas (…). En ese «sentir con la Iglesia» es comprendido este Plan Pastoral (…) Ahora nos toca recoger la herencia jubilar, tomar conciencia de que lo importante no es tanto hacer “programas nuevos”, sino vivir la novedad permanente del evangelio. Creo que es todo un programa; lo que no quita que lo concretemos, en la medida de las necesidades pastorales, más y más. A nosotros la tarea de hacerlo carne. Todo esto queremos hacerlo en fidelidad a la Iglesia, en comunión orgánica dentro de ella, con el Papa, Obispo de Roma y sucesor de San Pedro, el cual “(…) es el principio y fundamento perpetuo y visible de unidad, tanto de los Obispos como de la muchedumbre de los fieles”(18).
V. Conclusión: el Rostro de Cristo, su mirada profunda que cala en nuestro interior
Discúlpenme la insistencia, mi deseo no es cansarlos con “ideas de fuerza” de ningún tipo. Persevero en el pedido: contemplemos el Rostro del Señor, sobre todo su mirada, su dulzura, en el Rostro de esa Cabeza coronada de espinas. ¿Por qué contemplarla? (Recordarán, nos lo preguntábamos en el mismo Plan pastoral). Porque la santidad es la perspectiva en la que debe situarse todo camino pastoral; la santidad de nuestras comunidades es lo que ha de sostener, recrear y potenciar las actividades propias de la pastoral ordinaria. Es en el seno de la comunidad eclesial (y en la Iglesia particular se dan todas las notas de la Iglesia universal), donde el ser humano recorre su camino de conversión, de liberación del pecado y de crecimiento en la fe, hasta el encuentro con Jesucristo. Por este motivo, si queremos contribuir en nuestra diócesis a una profunda renovación humana y cristiana, es preciso asumir que no hay “humanidad nueva” si no hay en primer lugar creaturas nuevas, hechas de nuevo (“déjame nacer de nuevo, Señor”, cantamos) con la novedad del bautismo y de la vida según el Evangelio.
Y esto dicho, a comenzar desde el Obispo, que es en su diócesis Vicario(19), aunque indignamente de su parte, del “gran Pastor de las ovejas” (Hb 13, 20), y que, pidiendo por su propia conversión al Señor cada día, ha de manifestar la paternidad de Dios; la bondad, la solicitud, la misericordia, la dulzura y la autoridad moral de Cristo (…) en su índole trinitaria(20), todos tenemos que poner alma, mente, corazón, sangre y brazos para dar la vida, cada uno según su vocación y elección, para hacer de todos los seres humanos una sola familia, reconciliada en el amor del Padre; así recibiremos como don en la diócesis (y contribuiremos a la Iglesia universal) la perenne vitalidad del Espíritu Santo, que anima la Iglesia y la sostiene en la humana debilidad, debilidad que deviene fortaleza cuando hunde sus raíces en la misma vida de Cristo, que es toda trinitaria(21) .
Convencidos de la fuente de la Gracia, invoquemos la ayuda del Cielo, invoquemos sobre nosotros la Paz, que es un bien tan grande que entre las cosas terrenas nada se desea con mayor ardor, nada se puede tener de más perfecto(22) e imploremos esa Gracia de aquél que es el «Príncipe de la paz» (Is 9,6).
No dejemos de recurrir a la intercesión de María Santísima, aun cuando humanamente se derrumbara toda esperanza (humana); la esperanza teologal abre horizontes infinitos; María “es causa de salvación para todo el género humano”(23), Ella es nuestra Señora, quien desde Luján nos dice: “ora, canta, camina, trabaja, ten esperanza, que mi luz sea tu luz”. La luz de María es la Luz del Rostro de Cristo, Resucitado de entre los muertos. Él hace nuevas todas las cosas.
Con mi afecto y bendición,
+Oscar, obispo de Zárate-Campana
6 de agosto de 2011
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Notas:
1. Conc. Ecum. Vat. II, Constitución pastoral Gaudium et Spes, n. 42.
2. San Agustín, De saпct. Virg., 6: PL 40, 399.
3. Cf San Anselmo, Or., 47: PL 158, 945.
4 Véase el link en AICA: http://www.aica.org/index.php?module=displaystory&story_id=1094&edition_id=49&format=html)
5. Cf Congregación para los Obispos, Directorio para el Ministerio Pastoral de los Obispos, “Apostolorum Successores”, aprobado por el Sumo Pontífice Juan Pablo II durante la audiencia concedida al suscrito Cardenal Prefecto el 24 de enero de 2004 y ordenada su publicación. Roma, desde la sede de la Congregación para los Obispos, el 22 de febrero de 2004, fiesta de la cátedra de San Pedro, n. 7. La Iglesia comunión y misión.
6. Conc. Ecum. Vat. II, Decreto Unitatis Redintegratio, 15.
7. Conc. Ecum. Vat. II, Constitución dogmática Lumen Gentium, 20; cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 860-862. Cf también las dos citas escriturísticas que el Directorio de los Obispos hace al respecto: “Yo soy el buen Pastor; y conozco mis ovejas y las mías me conocen a mí” (Jn 10, 14). “La muralla de la ciudad se asienta sobre doce piedras, que llevan los nombres de los doce Apóstoles del Cordero” (Ap 21, 14) (Congregación para los Obispos, Directorio para el Ministerio Pastoral de los Obispos, “Apostolorum Successores”, aprobado por el Sumo Pontífice Juan Pablo II durante la audiencia concedida al suscrito Cardenal Prefecto el 24 de enero de 2004 y ordenada su publicación. Roma, desde la sede de la Congregación para los Obispos, el 22 de febrero de 2004, fiesta de la cátedra de San Pedro, Capítulo I).
8. Cf Benedicto XVI, Enc. Deus Caritas est, n. 19.
9. Conc. Ecum. Vat. II, Constitución dogmática Lumen Gentium, n. 4.
10. Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Constitución dogmática Dei Verbum, n. 7; Catecismo de la Iglesia Católica, 77-79.
11. Congregación para los Obispos, Directorio para el Ministerio Pastoral de los Obispos, “Apostolorum Successores”, aprobado por el Sumo Pontífice Juan Pablo II durante la audiencia concedida al suscrito Cardenal Prefecto el 24 de enero de 2004 y ordenada su publicación. Roma, desde la sede de la Congregación para los Obispos, el 22 de febrero de 2004, fiesta de la cátedra de San Pedro, Introducción.
12. Véase en: http://www.aica.org/
13. Cf Juan Pablo II, Carta apostólica Novo Millenio ineunte, n. 43.
14. Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Constitución dogmática Lumen Gentium, n. 23.
15. Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Constitución dogmática Lumen Gentium, n. 9.
16. Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Novo Millennio Ineunte, n. 43.
17. Conc. Ecum. Vat. II, Constitución Sacrosanctum Concilium, n. 47; cf. Constitución dogmática Lumen Gentium, nn. 3; 7; 11; Decreto Unitatis Redintegratio, 2; Juan Pablo II, Carta Encíclica Ecclesia de Eucharistia.
18. Conc. Ecum. Vat. II, Const. past. Lumen Gentium, n. 23
19. Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Constitución dogmática Lumen Gentium, n. 27.
20. Cf Congregación para los Obispos, Directorio para el Ministerio Pastoral de los Obispos, “Apostolorum Successores”, aprobado por el Sumo Pontífice Juan Pablo II durante la audiencia concedida al suscrito Cardenal Prefecto el 24 de enero de 2004 y ordenada su publicación. Roma, desde la sede de la Congregación para los Obispos, el 22 de febrero de 2004, fiesta de la cátedra de San Pedro, I. El Obispo en el Misterio de Cristo, 1. Identidad y misión del Obispo.
21. Él es el Hijo eterno y unigénito del Padre, desde siempre en su seno (cf. Jn 1, 18), y el ungido con Espíritu Santo, enviado al mundo (cf. Mt 11, 27; Jn 15, 26; 16, 13-14).
22. Cf San Agustín, De Civ. Dei, 19, 11: PL 41, 637.
23. San Ireneo de Lyon, Adv. Haer., 3, 22: PG 7, 959.
Visita pastoral de Mons. Oscar Sarlinga al Hogar “San Camilo” de Vagues (partido de San Antonio de Areco)
Vagues es una localidad muy pequeña del interior de la diócesis de Zárate-Campana, ubicada en el partido de San Antonio de Areco, donde los Religiosos Camilos crearon el Hogar, llamado precisamente, “San Camilo”, donde con gran amor y profesionalidad son cuidados 90 chicos y chicas con discapacidad profunda, de distintas edades. A su situación, en general bastante humilde, se une la deficiencia motora en distintos grados que sufren, la mayoría en grado severo. Este hogar es un punto de referencia, por su forma de cuidar y de trabajar con las personas con discapacidad. Es también un hogar modelo, que necesita del apoyo y la ayuda económica de todos para seguir prestando el servicio a estos jóvenes. Nuestro Obispo diocesano, Mons. Oscar Sarlinga, quien en distintas ocasiones en el año se reunió con los Padres Camilos (cuyo Provincial, el Padre Juan Antonio, se trasladó a Vagues hace más de un año y allí reside) acudió a una visita pastoral, con motivo de la celebración del Santo Fundador del Instituto Religioso, ocasión en que pudo visitar a todos y cada uno de los jóvenes internos, al personal médico y de enfermería, a los sacerdotes y hermanos, y asimismo celebrar, al final, la misa comunitaria en la hermosa capilla que sirve a la vez de lugar de culto para la localidad (jurisdiccionalmente ubicada en la parroquia de San Patricio, de San Antonio de Areco).
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| Celebración de San Camilo en Vagues |
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| Monseñor Sarlinga junto con el Padre Juan Antonio, Provincial de los Camilos |
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| S.E. Mons. Oscar Sarlinga con el Padre Provincial de los Camilos |
Concelebraron con el Obispo el Padre Provincial, Juan Antonio, el P. Amado y otros sacerdotes del Instituto, así como Mons. Roberto Amondaráin y el P. Scampini, O.P. quien es originario de San Antonio de Areco. El Obispo hizo alusión en la homilía al carisma de San Camilo de Lelis, al amor hecho carne en el servicio a los más necesitados y a los enfermos, y también a las especiales “capacidades” de amor y afecto, de sensibilidad y sintonía espiritual con que cuentan las personas llamadas “discapacitadas”, en especial las “profundas”. Señaló también Mons. Oscar Sarlinga que, “en un sentido, “todos” –dijo- con todas nuestras capacidades que Dios nos dio, padecemos también algún tipo de discapacidad, más no sea, por ejemplo, las de tipo existencial, cierto sentido de desorientación, el debilitamiento del espíritu de amor o de la capacidad de perdonar, de volver a empezar, de resiliencia espiritual” . Somos por ello, acotó el Obispo, “también necesitados de la comprensión, del afecto y de la atención de nuestros semejantes y familiares, en especial si son católicos, y la conciencia psicológica y moral de esta realidad nos tiene que ayudar a ser más humildes, y a ponernos más a disposición del servicio, con un sentido de evangelización y civilización”. Felicitó a la congregación de los Padres Camilos, a los laicos colaboradores, ya profesionales, ya voluntarios de la obra que allí se realiza (y que es un centro irradiador para la región) y expresó el deseo que en un futuro próximo pudieran realizar una experiencia pastoral en ese lugar también algunos de los seminaristas de la diócesis.
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| El Padre Wendelin fundador de San Camilo en Vagues |
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| Estatua de San Camilo de Lelis a la entrada de Vagues |
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| Ingreso a la capilla de San Camilo de Lelis en Vagues |
En cuanto a los orígenes del Hogar San Camilo, buceando un poco en la historia, cabe destacar que fue el Padre Camilo P. Wendelin Rofner, fallecido este año a los 88 años, quien inició las primeras obras de este hogar señero de la caridad cristiana y del buen desempeño profesional, en los albores de 1960.
En efecto, en el andén de la estación de Vagues, cuando aún no había cumplido 15 años María Esther junto a otra niña vio descender del tren de las cuatro y media de la tarde de un día de invierno de 1957 a un sacerdote de 34 años que llegaba desconsolado al nuevo destino. Wendelin venía de Lima, Perú, donde desarrollaba cargos y actividades en la congregación San Camilo, era ecónomo –administrador de todos los bienes- y capellán en un leprosario situado en las inmediaciones de la capital peruana.
En aquella época los superiores de la congregación envíaron al P. Wendelin a Vagues con la misión de supervisar la construcción de lo que es hoy el Hogar de San Camilo.
A miles de kilómetros de su tierra natal. El sacerdote predicaba y sostenía que el rezo todo lo puede, y así fue. Luego de un mes recibió fuerzas, llenó su espíritu con la alegría de vivir según los designios del Señor y puso manos a la obra. Al inicio funcionó también un colegio de alumnos internos, con óptimo resultado, que duró durante 10 años –cerró en 1977- en el edificio del actual Hogar de Vagues. Cuando el sacerdote llegó en 1957 el Hogar contaba sólo la piedra fundamental y luego de la obra de P. Wendelin se erigió en lo que se ve actualmente, excepto la capilla que es más nueva y algunas reformas internas propias de los avances tecnológicos. El colegio de nivel secundario era abierto y además de contener adolescentes, no sólo de San Antonio de Areco sino de la región, tenía por objeto formar jóvenes comprometidos con el servicio al prójimo y suscitar vocaciones. En el año de 1975 la congregación argentina de San Camilo fue adscripta a la rama española, más dedicada al servicio de los enfermos que a la educación, razón por la cual todos los esfuerzos se concentraron en el Hogar que perdura y prospera hoy día.
Multitud de fieles participaron de la procesión y posterior misa en honor de Nuestra Señora del Carmen
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| Festividades de Nuestra Señora del Carmen en Zárate-Campana 2011 |
Luego de una fructífera novena –en la que se trataron diversos temas, se realizaron actos de piedad y actos solidarios, algunos con relación a Caritas y a la campaña por no violencia- y cuando los pronósticos del día anterior hacía presagiar temporal y lluvias, el 16 de julio amaneció con un soleado día de invierno en la ciudad de Zárate, donde la procesión en honor de la Virgen María en su advocación de Nuestra Señora del Carmen, Patrona de la ciudad, se inició a las 15 en la intersección de las calles Mitre y Justa Lima, con la dos veces centenaria imagen patronal, la presencia del Obispo, Mons. Oscar Sarlinga, los sacerdotes de la parroquia del Carmen, de la Curia y de otras parroquias, y numerosos fieles, muchos de los cuales acudían a la puerta de sus casas al paso de la procesión. La animación de dicho evento estuvo a cargo del Pbro. Eduardo Mussato y de los seminaristas presentes. Al llegar al templo o iglesia matriz de Zárate, comenzó la eucaristía, presidida por el Obispo y concelebrada por Mons. Ariel Pérez, Mons. Santiago Herrera, Mons. Osvaldo Montferrand, Mons. Daniel Ferrari, y los Pbros. Oscar Iglesias, decano de Pilar, Eduardo Mussato y Adrián Lázaro. Asistieron el diácono Ramón Álvarez y numerosos seminaristas diocesanos.
El Obispo Mons. Sarlinga mencionó en la homilía la historia del Monte Carmelo, en Tierra Santa, la misión del profeta Elías, de cuyo nombre comentó el significado (del hebreo אֵלִיָּהו ēliyahū, «Mi Dios es Ya, esto es, Yahweh», profeta de Israel del IX siglo antes de Cristo, cuyo ministerio tuvo lugar en Israel luego de la muerte del rey Salomón, habiendo sido “heraldo de Dios”, el profeta de la justicia, de la misericordia, de la unción, de la equidad, de la caridad ardiente, y que hizo frente a Baal y sus sacerdotes, animados por la reina Jezabel (esposa de Ajab, quien reinó del 874 al 852 antes de Cristo). Él es, según la fe del Israel de Dios, el anunciador del Mesías al fin del mundo, y –acotó Mons. Sarlinga- nos enseña a conjugar justicia y misericordia (siendo que esta trasciende a la primera) y espíritu con realizaciones de justicia y paz en esta tierra, hacia la patria del Cielo, con esperanza, con ese realismo de la esperanza, dijo, que en nuestros tiempos encontramos en la constitución Gaudium et Spes del Concilio Vaticano II. Mons. Sarlinga siguió relacionado al profeta Elías con el Monte Carmelo, citando1 R 18,16-19, cuando el profeta envió a congregar a todo Israel allí, con los profetas de Baal, y allí llamó al “fuego de Yahweh” sobre el holocausto que preparó para la gloria de Dios. Dijo que esto manifestó su espíritu profético en ese “cambio epocal” que se vivía en ese momento en que Israel corría el riesgo de perder su fe monoteísta, y que por ello Dios se manifestó a Elías en el mismo lugar donde Moisés sólo lo vio “de espaldas” (Cf 1 R 19,9-14 ; cf. Ex 33,21-23) y asimismo por eso la Escritura alaba al profeta como aquél que aplacó la cólera, que atrajo el corazón de los padres hacia los hijos, que restableció las tribus, enseñándoles el amor (Cf Sir 48,1-11) con esa potencia y esa caridad que tuvo, como la que manifestó para con la viuda de Sarepta (Cf Lc 1,17; Ibid 4,25s.)
Dijo después el Obispo que la relación con el Carmelo muy bien puede considerarse desde “el manto” que dejó Elías al profeta Eliseo, su sucesor, expresión de su poder profético, de su caridad, y que con ese mismo espíritu quisieron abrazar dicho manto los monjes, ya en el siglo XII, en el mismo Monte Carmelo, cuando San Simón Stock tuvo la entrega del escapulario, que significa algo así como la protección de la Santísima Virgen sobre los fieles, con ese espíritu con el que Dios dotó al profeta, el cual establece un nexo muy estrecho entre la fe, el sentido existencial y el testimonio de la vida cristiana, que incluye la solidaridad como virtud.
Mencionó también el Obispo que luego del siglo XII hubo momentos muy duros en Europa, y también un cambio epocal, con la guerra de los 100 años, la peste, pero también hubo signos manifiestos de santidad, y la instrucción en las escuelas catedralicias, el crecimiento de los gremios artesanales, el incremento de la solidaridad, razón por la cual, en nuestro mundo de hoy, en nuestra Latinoamérica y en nuestras comunidades, donde todavía se vive la piedad popular, sean cuales fueren los tiempos, y sean cuales fueren las crisis actuales de nuestra humanidad, tenemos sobre todo que tener esperanza realista o realismo de la esperanza, esto es, el efecto de la esperanza como virtud teologal que afina nuestro discernimiento, que anima toda nuestra vida, alejando de nosotros todo cinismo, pero sin darnos el lujo de ser ingenuos, y menos todavía, desprevenidos. Dios siempre nos da su gracia –dijo- siempre nos ama, nos fortalece, jamás hará faltar a su Iglesia el consuelo y la gracia que necesita.
La esperanza, la esperanza que no defrauda, ha de mantenerse en nosotros, continuó el Obispo, porque le da renovado sentido a nuestra participación en la Cruz del Señor, en su resurrección, y es como un fuego votivo interior, que nos impulsa a ser testigos vivientes del Amor de los Amores.
Se tuvo a continuación la bendición de los Escapularios, que impusieron a numerosos fieles los sacerdotes presentes, con la bendición del Obispo.
Al término de la misa la concurrencia disfrutó de un concierto del coro de la UTN (Universidad tecnológica nacional, de Zárate-Campana) el cual comenzó con un cántico mariano. Terminado el concierto, la comunidad presente, los sacerdotes y el Obispo concurrieron a un ágape fraterno en los salones pastorales de la iglesia del Carmen.
Por su parte, también la parroquia de Nuestra Señora del Carmen (confiada a los Padres Rogacionistas del Sagrado Corazón) en la ciudad de Campana tuvo sus fiestas patronales, presididas por el R.P. Giovanni Guarino, cura párroco y concelebrada por Mons. Edgardo Galuppo y el Pbro. Nestor Villa. Se repuso la procesión previa a la misa, que fue ocasión de conocer a algunas nuevas familias del barrio, y se concluyó en la iglesia para la eucaristía.
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| 50mo. aniversario de la capilla Jesús Obrero en Pilar, Dioc. Zárate-Campana |
El sábado 9 de julio a las 18 tuvo lugar la celebración eucarística en la capilla de "Jesús Obrero", perteneciente a la jurisdicción parroquial de Nuestra Señora de las Gracias, en el 50mo aniversario de la creación de dicha capilla, de estilo clásico, amplia, luminosa, con buenas instalaciones pastorales, que fue la primera iglesia fuera del templo de la parroquia matriz (Nuestra Señora del Pilar) erigida en el partido homónimo. Esta celebración fue emblemática porque, cincuenta años atrás, el actual partido de Pilar (de actuales 300.000 habitantes) era apenas un pueblo pequeño y la zona de la actual capilla poco menos que un descampado en las afueras, lo que en su momento significó una avanzada de la misión casi en zona rural, habiéndose celebrado la primera misa allí en 1961.
El Obispo Mons. Oscar Sarlinga acudió a la celebración, de la que participaron el cura párroco, Pbro. Fernando Crevatin, el decano de Pilar, Pbro. Oscar Iglesias y Mons. Ariel Pérez (primer cura párroco de la jurisdicción de Ntra. Sra. de las Gracias).
La comunidad barrial (actualmente el barrio se llama “Villa Verde”) estaba exultante, había preparado muy bien la celebración y los actos posteriores, manifestándose la presencia de los primeros catequistas del lugar y primeros misioneros, el primer grupo juvenil y numerosos fieles. Antes de la misa se tuvo un cortometraje preparado a los efectos con la historia vivida de estos 50 años como comunidad católica. Se recordó a los Padres del Verbo Divino, a distintos sacerdotes que prestaron su servicio en esa zona, y en la capilla, y a las Hnas. Franciscanas de la Madre del Divino Pastor (algunas de las cuales estaban presentes), así como también cómo fue promovida la evangelización desde la parroquia matriz, Nuestra Señora del Pilar. Mons. Oscar Sarlinga hizo referencia a todo ello en la homilía, relacionándolo con el efecto siempre eficaz de la siembra de la Palabra de Dios y con el Plan pastoral diocesano, en lo referente a fomentar una espiritualidad de la comunión para la misión, puesto que esta última perdería toda fuerza si no se hace en comunión con el Obispo y con la Iglesia, así como potenciar el apostolado laical hacia dentro de la comunidad eclesial y las iniciativas de presencia pública de nuestros laicos. En la celebración eucarística estuvo presente el "Coro Municipal" de Pilar, el cual tuvo una destacada actuación.
Luego de la celebración eucarística los participantes tuvieron un encuentro comunitario, que duró cerca de tres horas, en el que el cura párroco del lugar, Pbro. Fernando Crevatin, solicitó escuchar los testimonios directos de feligreses, agentes pastorales y sacerdotes, en un arco de tiempo desde los años '60 hasta la actualidad, lo cual se hizo con espontaneidad y con valor pastoral y hasta histórico. Mons. Sarlinga y los sacerdotes permanecieron hasta el final, y se trató de un fraterno encuentro que motivó a todos a la continuación de la misión. Particular interés adquirió el testimonio de los entonces jóvenes misioneros de la Gran misión de Pilar de 1983.
Cabe destacar que la capilla fue construida con el esfuerzo real del pueblo del lugar, de lo cual se recibieron también diversos testimonios verbales, que manifestaron el amor de la gente del lugar por ese centro pastoral, el cual, aunque no fue hecho en su momento sede de parroquia, sigue manteniendo una irradiación evangelizadora. Al término de la ceremonia se le presentó al Obispo el "libro del oro" del cincuentenario para su mensaje y firma, luego de lo cual dejaron su mensaje los sacerdotes presentes y el libro fue transmitido de uno en uno de los participantes del encuentro posterior, quienes dejaron sus impresiones, su mensaje y su firma.
Referencia fue hecha también al Plan Pastoral diocesano, precisamente en el punto I (“El camino pastoral recorrido nos orienta y nos allana el camino por recorrer”) n. 8, cuando habla de la “Aplicación de la dimensión misionera de toda la Pastoral en las parroquias y en los decanatos” puesto que las capillas en tanto centros de culto, catequesis, misión, caridad institucional, promueven y suscitan la mentada “pastoral misionera en nuestras parroquias, con la aspiración de vivir (parroquias, movimientos y asociaciones de fieles) en «estado de misión», lo cual significa, por un lado, que todas las actividades pastorales poseen una dimensión misional y misionera en sí (…, y por otro lado, que las parroquias, e incluso los decanatos, han de realizar «gestos» misionales concretos, tales como son, por ejemplo, las misiones populares o las misiones juveniles”.
Puede verse la noticia en el portal:
http://padrenuestro.net/
Y también en AICA
http://www.aica.org/



CELEBRACIONES EN CAMPANA POR EL 126to. ANIVERSARIO DE LA CIUDAD EN LA FESTIVIDAD DE SANTA FLORENTINA
El día 6 de julio la ciudad de Campana conmemoró el centésimo vigésimo sexto aniversario de su fundación, en la festividad de Santa Florentina, cuya celebración ese día como solemnidad en la ciudad concedió para ese día, mediante rescripto, el Papa Juan XXIII. El Municipio, a través de la Sra. Intendente, Dña. Stella Maris Giroldi, invitó a la comunidad a participar de los distintos actos conmemorativos a realizarse durante el transcurso del día, los cuales consistieron en el izamiento de la enseña patria (a las 8.00) en el mástil de la plaza Dr. Eduardo Costa (el fundador) una ofrenda floral (a las 9.30) al pie del busto del mencionado Don Luis Costa y, seguidamente, una ofrenda en el Panteón de la Familia Costa, en la necrópolis local. A las 10 tuvo lugar la recepción de autoridades e invitados especiales en el Palacio Municipal, entre los cuales, el Sr. Obispo, Mons. Oscar Sarlinga, el cura párroco de la iglesia catedral, Pbro. Hugo Lovatto y el cura párroco de Nuestra Señora del Carmen, R.P. Giovanni Guarino (de los Padres Rogacionistas) se hicieron presentes. Al término de dicho encuentro, se dio inicio al acto central, en gran palco frente al busto del Gral. Don José de San Martín con la entonación del Himno Nacional Argentino, una alocución alusiva a la fecha y un desfile cívico militar. Fue notable la participación de ciudadanos de Campana, cuya asistencia se extendía en forma de herradura en torno de la plaza de 4 manzanas. Como es costumbre, la imagen de Santa Florentina (virgen y fundadora de conventos o abadías, del siglo VI) fue trasladada procesionalmente junto al palco municipal, antes del inicio de las celebraciones cívicas. Ya durante la novena, la imagen de la Patrona Comunal, Santa Florentina, había visitado distintas instituciones, por iniciativa de los Padres de la iglesia catedral, e hizo lo propio en el Palacio Municipal, donde fue recibida por la Intendente de Campana, Stella Maris Giroldi, junto a funcionarios y vecinos.
Luego de una jornada entera de celebraciones, a las 19 fue celebrada la misa, presidida por el Obispo, en la iglesia catedral de Santa Florentina, la única en el mundo que la tiene como patrona. Cabe destacar que la diócesis de Zárate-Campana tiene como Patrona a la Virgen de Luján y compatrono a San José, la iglesia catedral a Santa Florentina (por rescripto de Juan XXIII, como se dijo) y la iglesia concatedral de Belén de Escobar a la Natividad del Señor (es decir, que sus patronales se celebran en Navidad). Concelebraron con el Obispo sacerdotes de la ciudad, Mons. Edgardo Galuppo, vicario general, Mons. Daniel Ferrari, el Pbro. Hugo Lovatto, cura párroco, el R.P. Giovanni Guarino, el P. Joaquín Ocampo Álvarez, dj., y los Pbros. Pablo Iriarte, Agustín Villa, Lucas Martínez y el Pbro. Gabriel Micheli. Mons. Oscar Sarlinga trazó en su homilía los rasgos fundamentales de la vida de Santa Florentina y sus hermanos, los obispos San Isidoro de Sevilla, San Leandro y San Fulgencio (que se encuentran representados en el panel pictórico de la iglesia criptal, junto con imágenes simbólicas de Campana y de Zárate) y se refirió a la importancia capital que tuvieron en medio de la crisis arriana que azotaba a las tierras hispánicas, y la significación de la fundación de conventos (40) por parte de Santa Florentina, con la oración, el afianzamiento de la Iglesia, y la conservación de la cultura clásica grecorromana, paleocristiana y cristiana primitiva, y todo esto en tiempos previos a la invasión islámica del año 711 a la península. Hizo a tal propósito una semblanza de San Isidoro y su extraordinaria obra, y a continuación mencionó con beneplácito lo que había significado la celebración en la cultura del pueblo de Campana, conforme al concepto de cultura de la constitución Gaudium et spes, en el n. 53, al cual citó. Dijo a continuación que deben integrarse siempre los ejes del espíritu, de la cultura y lo social, y que ése es un gran ejemplo que nos legaron tanto Santa Florentina como sus hermanos obispos.
HISTORIA: El partido de Campana debe su nombre al propietario de la estancia ubicada en la zona de “Cañada de la Cruz”, lugar donde hoy se asienta la ciudad. En 1759, el comerciante Francisco Álvarez Campana compra la propiedad y partir de ese momento, la llama “Rincón de Campana”. En 1860 la estancia es adquirida por los hermanos Eduardo y Luis Costa. En 1875, se procede al loteo y creación del pueblo de Campana, fundado por los hermanos Costa. Para ese entonces, el puerto de ultramar y la creación de la línea férrea impulsaron el desarrollo de la zona. Numerosas instituciones, como el correo, la policía y las escuelas hacen pronta aparición en el pueblo que comienza a ser habitado por inmigrantes. En 1885 Don Alfredo Dabble levanta el primer frigorífico argentino y se instalan así industrias como el molino harinero de Morixe y la Destilería de Alcohol. Hasta 1924, el frigorífico dio empleo a miles de trabajadores. Ese año un incendio destruye sus instalaciones y desde entonces, Campana entra en una pronunciada decadencia que se prolonga hasta el establecimiento de la empresa Dalmine SAFTA, en 1954. Con el tiempo se radicaron además otras industrias de primer nivel. La ciudad continuó con un permanente crecimiento, eje de zona de polos industriales y puerto de ultramar.
El Obispado de Zárate-Campana fue creado por el Papa Pablo VI mediante bula del 21 de abril de 1976, y el primer Obispo electo, Mons. Alfredo Esposito Castro, fue consagrado el 4 de julio de ese año. Este año 2011 el Obispado cumple 35 años de su fundación, y la recurrencia será celebrada con oportunidad de la consagración de la iglesia co-catedral, en Belén de Escobar (con motivo del término de su restauración), que tendrá lugar el sábado 27 de agosto.
El día 29, el Obispo celebra la misa en la sede del Seminario diocesano “San Pedro y San Pablo” en Buenos Aires; lo acompañarán Mons. Santiago Herrera, Mons. Marcelo Monteagudo, Mons. Daniel Ferrari, el Pbro. Fernando Fusari, el Pbro. Mauricio Aracena y diversos sacerdotes y diáconos
En toda la diócesis se tendrán las horas de adoración eucarística en acción de gracias por el sexagésimo aniversario de la ordenación sacerdotal del Santo Padre Benedicto XVI, y también en el Seminario diocesano.
El día 2 de julio en solemnidad (trasladada) celebrará la misa en la parroquia de Nuestra Señora de Luján y los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, de Campana
SANTOS PEDRO Y PABLO APÓSTOLES
29 de Junio de 2011
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solemnidad
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Día del Santo Padre
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…Esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre…
PRIMERA LECTURA
Lectura de los Hechos de los apóstoles 12, 1-11
Por aquel entonces, el rey Herodes hizo arrestar a algunos miembros de la Iglesia para maltratarlos. Mandó ejecutar a Santiago, hermano de Juan, y al ver que esto agradaba a los judíos, también hizo arrestar a Pedro. Eran los días de «los panes Acimos.»
Después de arrestarlo, lo hizo encarcelar, poniéndolo bajo la custodia de cuatro relevos de guardia, de cuatro soldados cada uno. Su intención era hacerlo comparecer ante el pueblo después de la Pascua. Mientras Pedro estaba bajo custodia en la prisión, la Iglesia no cesaba de orar a Dios por él.
La noche anterior al día en que Herodes pensaba hacerlo comparecer, Pedro dormía entre los soldados, atado con dos cadenas, y los otros centinelas vigilaban la puerta de la prisión.
De pronto, apareció el Angel del Señor y una luz resplandeció en el calabozo. El Angel sacudió a Pedro y lo hizo levantar, diciéndole: « ¡Levántate rápido!» Entonces las cadenas se le cayeron de las manos.
El Angel le dijo: «Tienes que ponerte el cinturón y las sandalias» y Pedro lo hizo. Después de dijo: «Cúbrete con el manto y sígueme.»
Pedro salió y lo seguía; no se daba cuenta de que era cierto lo que estaba sucediendo por intervención del Angel, sino que creía tener una visión.
Pasaron así el primero y el segundo puesto de guardia, y llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad. La puerta se abrió sola delante de ellos. Salieron y anduvieron hasta el extremo de una calle, y en seguida el Angel se alejó de él.
Pedro, volviendo en sí, dijo: «Ahora sé que realmente el Señor envió a su Angel y me libró de las manos de Herodes y de todo cuanto esperaba el pueblo judío.»
Palabra de Dios.
SALMO
Sal 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9 (R.: 5)
R. El Señor me libró de todos mis temores.
Bendeciré al Señor en todo tiempo,
su alabanza estará siempre en mis labios.
Mi alma se gloría en el Señor:
que lo oigan los humildes y se alegren. R.
Glorifiquen conmigo al Señor,
alabemos su Nombre todos juntos.
Busqué al Señor: él me respondió
y me libró de todos mis temores. R.
Miren hacia él y quedarán resplandecientes,
y sus rostros no se avergonzarán.
Este pobre hombre invocó al Señor:
él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R.
El Angel del Señor acampa
en torno de sus fieles, y los libra.
¡Gusten y vean qué bueno es el Señor!
¡Felices los que en él se refugian! R.
SEGUNDA LECTURA
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo 4, 6-8. 17-18
Querido hermano:
Yo ya estoy a punto de ser derramado como una libación, y el momento de mi partida se aproxima: he peleado hasta el fin el buen combate, concluí mi carrera, conservé la fe. Y ya está preparada para mí la corona de justicia, que el Señor, como justo Juez, me dará en ese Día, y no solamente a mí, sino a todos los que hayan aguardado con amor su Manifestación.
Pero el Señor estuvo a mi lado, dándome fuerzas, para que el mensaje fuera proclamado por mi intermedio y llegara a oídos de todos los paganos. Así fui librado de la boca del león.
El Señor me librará de todo mal y me preservará hasta que entre en su Reino celestial. ¡A él sea la gloria por los siglos de los siglos! Amén.
Palabra de Dios.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 16, 13-19
Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: « ¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?»
Ellos le respondieron: «Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas.»
«Y ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy?»
Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.»
Y Jesús le dijo: «Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo.»
Palabra del Señor.
CELEBRACIÓN DEL CORPUS CHRISTI EN CAMPANA,
en ZÁRATE y en otras ciudades de la diócesis
ésta noticia puede leerse también en:
obispadozaratecampana.org
padrenuestro.net
La Fiesta del Corpus Christi fue celebrada en la diócesis en distintas parroquias, y de modo especial en las ciudades de Campana, Zárate, Belén de Escobar y Baradero. Es digno de notar cómo en estas ciudades ha retomado fuerza esta celebración, y cómo se ha volcado la gente a acompañar el paso del Santísimo por las calles.
En la ciudad de Campana, la celebración tuvo lugar el domingo 26, a las 11, con la celebración de la misa presidida por Mons. Oscar D. Sarlinga y concelebrada por el cura párroco de Santa Florentina, el P. Hugo Lovatto, por Mons. Daniel Ferrari, Mons. Marcelo Monteagudo, y los Pbros. Pablo Iriarte, Agustín Villa, Lucas Martínez y Fernando Fusari. Asistió el diácono Ricardo Dib y estuvieron presentes varios seminaristas y numeros monaguillos. La Sra. Intendente municipal, Doña Stella Maris Giroldi se hizo presente en la celebración, así como miembros del poder ejecutivo del Municipio de Campana, autoridades educativas, numerosos jóvenes, niños de distintos colegios y fieles laicos en general, también de las capillas de Santa Bárbara y de San Martín de Porres.
En su homilía, Mons. Oscar Sarlinga habló sobre la significación del Corpus Christi como el Cristo Crucificado y Resuciitado, verdaderamente presente en la Eucaristía, y del Cuerpo de Cristo que es la Iglesia, que camina en la historia, una de cuyas imágenes es la marcha del pueblo de Israel como lo narra el libro del Deuteronomio. Expresó que en nuestro caminar, tenemos un proyecto de vida, que hemos de someter al proyecto de Dios, y que para discernirlo la actitud ha de ser la de "soy un servidor más del Señor, que se haga en mí, según su Palabra", a imagen de la sumisión más perfecta, más inteligente, más santa, que ha sido la de María, la Madre de Dios, quien respondió al pedido del Altísimo: "Yo soy la servidora del Señor". La frase latina "ut sit", "que sea" tiene que ser un signo de ponernos en sintonía con el proyecto de Dios sobre nosotros, de cómo Él guía amorosamente nuestra vida, y de nuestra fidelidad a ese proyecto divino, que tenemos que discernir desde la oración, en la oración, en una actitud filial.





Dijo que si creemos, en el sentido más puro de la palabra, encontramos salvación, y el poder transformador de la fe, el poder de la Eucaristía será capaz de renovar verdaderamente el mundo y la Iglesia, a partir de la renovación de los corazones: el rencor, la acedia y el odio se desvanecerán, la violencia se transformará en energías de amor, y por lo tanto, la muerte en vida. La muerte ya ya sido vencida por la Resurrección gloriosa de Jesucristo –dijo-. Queda en nosotros los cristianos el recibir con fe y devoción los efectos inconmensurables de ese Amor; el odio, la envidia, la dispersión y el desinterés por el bien de los demás no pueden tener ya la última palabra. En cada acto del cristiano está presente la Resurrección. Este poder transformador, para retomar una expresión del Santo Padre Benedicto XVI, es como una «fisión nuclear llevada en lo más íntimo del ser», se trata de la victoria del amor sobre el odio, la victoria del amor sobre la muerte. Solamente esta íntima explosión del bien que vence al mal puede suscitar después la cadena de transformaciones que poco a poco cambiarán el mundo. Conforme a algunas de sus ideas de fuerza, dijo también el Obispo que la realización de la "civilización del Amor", que es uno de los cometidos de la misión cristiana, incluye la legítima colaboración en todo lo que significa la construcción de la sociedad civil, en especial en lo concerniente al bien común, a la búsqueda de la justicia y de la paz, de la cultura del trabajo y del crecimiento en las virtudes sociales.
Estamos aquí en esta celebración -dijo- porque creemos en la «redención» y no simplemente de «energías espirituales», puesto que hemos recibido en lo más íntimo de nuestro ser la fuerza transformadora de la Redención de Cristo y podemos entrar en este magnífico dinamismo en y desde la fe, en y desde la aceptación de la Cruz Pascual. Jesús puede distribuir su Cuerpo, porqué se entrega realmente a sí mismo. Esta primera transformación fundamental de la violencia en amor, de la muerte en vida lleva consigo las demás transformaciones. Pan y vino se convierten en su Cuerpo y su Sangre. Llegados a este punto la transformación no puede detenerse, antes bien, es aquí donde debe comenzar plenamente. El Cuerpo y la Sangre de Cristo se nos dan para que a su vez nosotros mismos seamos transformados; este es el significado de la Fiesta del Corpus Christi. Nosotros mismos debemos llegar a ser Cuerpo de Cristo, sus consaguíneos. Todos comemos el único pan, y esto significa que entre nosotros llegamos a ser una sola cosa. La adoración, hemos dicho, llega a ser, de este modo, unión. Dios no solamente está frente a nosotros, como el Totalmente otro. Está dentro de nosotros, y nosotros estamos en Él. Su dinámica nos penetra y desde nosotros quiere propagarse a los demás y extenderse a todo el mundo, para que su amor sea realmente la medida dominante del mundo. Yo encuentro una alusión muy bella a este nuevo paso que la Última Cena nos indica con la diferente acepción de la palabra «adoración» en griego y en latín. La palabra griega es “proskynesis”.
Significa el gesto de sumisión, el reconocimiento de Dios como nuestra verdadera medida, cuya norma aceptamos seguir. Significa que la libertad no quiere decir gozar de la vida, considerarse absolutamente autónomo, sino orientarse según la medida de la verdad y del bien, para llegar a ser, de esta manera, nosotros mismos, verdaderos y buenos. Este gesto es necesario, aun cuando nuestra ansia de libertad se resiste, en un primer momento, a esta perspectiva. Hacerla completamente nuestra será posible solamente en el segundo paso que nos presenta la Última Cena. La palabra latina adoración es ad-oratio, que etimológicamente significa contacto boca a boca, abrazo y, por tanto, en resumen, “amor” en el sentido más puro. La sumisión se hace unión, porque aquel al cual nos sometemos es Amor. Así la sumisión adquiere sentido, porque no nos impone cosas extrañas, sino que nos libera desde lo más íntimo de nuestro ser.
Habrá una nueva primavera, mencionó el Obispo, si somos fieles al Señor Jesús, que nos ha elegido, si nos abrimos a su Espíritu, si somos fieles a la Iglesia, que verdaderamente es el Cuerpo de Cristo y el Pueblo de Dios, si estamos unidos, en la oración, en el afecto fraterno, dentro de la multiformidad de los dones que hemos recibido, en el único Don del sacerdocio ministerial (3), si nos confiamos enteramente a la intercesión materna de la Virgen y si nos ponemos enteramente al servicio de aquéllos que nos han sido encomendados, con nuestra predicación, para que ésta que suscite la fe, a ejemplo de San Pablo (Cf. Hch 18,1-8), sabiendo que quienes son de verdad evangelizados se tornan a su vez evangelizadores: es impensable que un hombre haya acogido la palabra y se haya entregado al Reino sin convertirse en alguien que a su vez da testimonio y anuncia. Pidió Mons. Sarlinga la gracia de renovar nuestra alegría apostólica, para hacer como los Apóstoles, quienes “salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con todos ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban” (Mc 16,20).
Necesitamos la alegría, -dijo- que es elemento esencial en la vida del sacerdote, debe un principio y una fuerza vital, fruto de la vida del Espíritu Santo en él. En la alegría, especialmente la alegría compartida, la del espacio de verdadera fraternidad, hacen su ingreso la fe, la esperanza y la caridad; las tres virtudes teologales, para vivir y experimentar siempre y en todo momento, para transmitir en el apacentar al pueblo que nos ha sido confiado. Es signo de salud del alma; pidámosle al Señor que arranque de nosotros toda tristeza, que es fruto de la acedia y nos impulsa a la duda, a la amargura, a la impaciencia y al enojo. También nos lo ha dicho el Papa, mencionándonos que este tema es “uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo”, pues “(…) el sacerdote, hombre de la Palabra divina y de las cosas sagradas, debe ser hoy más que nunca un hombre de alegría y de esperanza” (Benedicto XVI, Videomensaje del Papa al Retiro internacional sacerdotal en Ars, Ciudad del Vaticano, martes 29 de septiembre de 2009).
Al término de la celebración eucarística, toda la feligresía presente y numerosos que se agregaron, los ministros y sacerdotes, y el Obispo salieron del templo para la procesión, que abarcó la manzana del triángulo que forma el conjunto del predio catedralicio, el cual se vio enteramente cubierto. Hubo tres "capillas posas" en las cuales se tuvieron meditaciones e intenciones especiales, a cargo de distintos grupos apostólicos. Por fin, se concluyó con la bendición con el Santísimo en el atrio de la iglesia catedral, a toda la gente que estaba en la calle adyacente.
Explicación de la fiestaCorpus Christi es la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, de la presencia de Jesucristo en la Eucaristía. Este día recordamos la institución de la Eucaristía que se llevó a cabo el Jueves Santo durante la Última Cena, al convertir Jesús el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre. Esta es una realidad de fe que siempre fue creída por la Iglesia católica.
Otro tema es el origen de la festividad den la historia de la Iglesia:Dios utilizó a santa Juliana de Mont Cornillon para propiciar esta fiesta. La santa nace en Retines cerca de Liège, Bélgica en 1193. Quedó huérfana muy pequeña y fue educada por las monjas Agustinas en Mont Cornillon. Cuando creció, hizo su profesión religiosa y más tarde fue superiora de su comunidad. Por diferentes intrigas tuvo que irse del convento. Murió el 5 de abril de 1258, en la casa de las monjas Cistercienses en Fosses y fue enterrada en Villiers.
Juliana, desde joven, tuvo una gran veneración al Santísimo Sacramento. Y siempre añoraba que se tuviera una fiesta especial en su honor. Este deseo se dice haberse intensificado por una visión que ella tuvo de la Iglesia bajo la apariencia de luna llena con una mancha negra, que significaba la ausencia de esta solemnidad.
Ella le hizo conocer sus ideas a Roberto de Thorete, el entonces obispos de Liège, también al docto Dominico Hugh, más tarde cardenal legado de los Países Bajos; a Jacques Pantaleón, en ese tiempo archidiácono de Liège, después obispo de Verdun, Patriarca de Jerusalén y finalmente al Papa Urbano IV. El obispo Roberto se impresionó favorablemente y como en ese tiempo los obispos tenían el derecho de ordenar fiestas para sus diócesis, invocó un sínodo en 1246 y ordenó que la celebración se tuviera el año entrante; también el Papa ordenó, que un monje de nombre Juan debía escribir el oficio para esa ocasión. El decreto está preservado en Binterim (Denkwürdigkeiten, V.I. 276), junto con algunas partes del oficio.El obispo Roberto no vivió para ver la realización de su orden, ya que murió el 16 de octubre de 1246, pero la fiesta se celebró por primera vez por los cánones de San Martín en Liège. Jacques Pantaleón llegó a ser Papa el 29 de agosto de 1261. La ermitaña Eva, con quien Juliana había pasado un tiempo y quien también era ferviente adoradora de la Santa Eucaristía, le insistió a Enrique de Guelders, obispo de Liège, que pidiera al Papa que extendiera la celebración al mundo entero.
Urbano IV, siempre siendo admirador de esta fiesta, publicó la bula “Transiturus” el 8 de septiembre de 1264, en la cual, después de haber ensalzado el amor de nuestro Salvador expresado en la Santa Eucaristía, ordenó que se celebrara la solemnidad de “Corpus Christi” en el día jueves después del domingo de la Santísima Trinidad, al mismo tiempo otorgando muchas indulgencias a todos los fieles que asistieran a la santa misa y al oficio. Este oficio, compuesto por el doctor angélico, Santo Tomás de Aquino, por petición del Papa, es uno de los más hermosos en el breviario Romano y ha sido admirado aun por Protestantes.
La muerte del Papa Urbano IV (el 2 de octubre de 1264), un poco después de la publicación del decreto, obstaculizó que se difundiera la fiesta. Pero el Papa Clemente V tomó el asunto en sus manos y en el concilio general de Viena (1311), ordenó una vez más la adopción de esta fiesta. Publicó un nuevo decreto incorporando el de Urbano IV. Juan XXII, sucesor de Clemente V, instó su observancia.Ninguno de los decretos habla de la procesión con el Santísimo como un aspecto de la celebración. Sin embargo estas procesiones fueron dotadas de indulgencias por los Papas Martín V y Eugenio IV y se hicieron bastante comunes en a partir del siglo XIV.La fiesta fue aceptada en Cologne en 1306; en Worms la adoptaron en 1315; en Strasburg en 1316. En Inglaterra fue introducida de Bélgica entre 1320 y 1325. En los Estados Unidos y en otros países la solemnidad se celebra el domingo después del domingo de la Santísima Trinidad. En la Iglesia griega la fiesta de Corpus Christi es conocida en los calendarios de los sirios, armenios, coptos, melquitas y los rutinios de Galicia, Calabria y Sicilia.El Concilio de Trento declara que muy piadosa y religiosamente fue introducida en la Iglesia de Dios la costumbre, que todos los años, determinado día festivo, se celebre este excelso y venerable sacramento con singular veneración y solemnidad, y reverente y honoríficamente sea llevado en procesión por las calles y lugares públicos. En esto los cristianos atestiguan su gratitud y recuerdo por tan inefable y verdaderamente divino beneficio, por el que se hace nuevamente presente la victoria y triunfo de la muerte y resurección de Nuestro Señor Jesucristo.
El milagro de Bolsena En el siglo XIII, el sacerdote alemán, Pedro de Praga, se detuvo en la ciudad italiana de Bolsena, mientras realizaba una peregrinación a Roma. Era un sacerdote piadoso, pero dudaba en ese momento de la presencia real de Cristo en la Hostia consagrada. Cuando estaba celebrando la Misa junto a la tumba de Santa Cristina, al pronunciar las palabras de la Consagración, comenzó a salir sangre de la Hostia consagrada y salpicó sus manos, el altar y el corporal.
El sacerdote estaba confundido. Quiso esconder la sangre, pero no pudo. Interrumpió la Misa y fue a Orvieto, lugar donde residía el Papa Urbano IV. El Papa escuchó al sacerdote y mandó a unos emisarios a hacer una investigación. Ante la certeza del acontecimiento, el Papa ordenó al obispo de la diócesis llevar a Orvieto la Hostia y el corporal con las gotas de sangre.
Se organizó una procesión con los arzobispos, cardenales y algunas autoridades de la Iglesia. A esta procesión, se unió el Papa y puso la Hostia en la Catedral. Actualmente, el corporal con as manchas de sangre se exhibe con reverencia en la Catedral de Orvieto.
A partir de entonces, miles de peregrinos y turistas visitan la Iglesia de Santa Cristina para conocer donde ocurrió el milagro.
En Agosto de 1964, setecientos años después de la institución de la fiesta de Corpus Christi, el Papa Paulo VI celebró Misa en el altar de la Catedral de Orvieto. Doce años después, el mismo Papa visitó Bolsena y habló en televisión para el Congreso Eucarístico Internacional. Dijo que la Eucaristía era “un maravilloso e inacabable misterio”.
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Llegada de la procesión de Pentecostés al predio junto a la iglesia parroquial
Conmemoración del AÑO DE LA VIDA junto al Hospital de Presidente Derqui
Palabras finales del párroco, Pbro. Oscar Iglesias, en Presidente Derqui
Misa en el salón parroquial de Escobar por PENTECOSTÉS
Confirmaciones de jóvenes en San Antonio de Areco
“Eran perseverantes y unánimes en la oración, junto con algunas mujeres y María, la Madre de Jesús, y los hermanos” (Hechos 1,14).
Así nos habla la Palabra de Dios. María ocupa el puesto central, bajo el Espíritu, en medio de los Doce y “sobre el cosmos”. Ella, María, que ha sido el “Sagrario del Espíritu Santo”, como lo dice la constitución Lumen gentium del Concilio Vaticano II (n. 53) y siempre plasmada por el mismo Espíritu (Cf. Lumen gentium, n. 56). El Espíritu es “alma de la Iglesia”. Pentecostés ha sido celebrado en la dióceiss con gran participación del laicado y con vigilias de jóvenes, lo cual culminó el domingo de Pentecostés con la procesión y misa en Presidente Derqui (en coincidencia con la celebración de San Antonio de Padua, patrono de la parroquia, y con el inicio del “año jubilar” por el quincuagésimo aniversario de su erección como tal). Nuestro Obispo participó de la vigilia de jóvenes en Belén de Escobar y celebró allí la misa de vigilia de Pentecostés, en el salón parroquial anexo a la iglesia co-catedral, pues ésta se encuentra en etapa de restauración final, previa a su consagración e inauguración a fines del mes de agosto.
Hubo vigilias de Pentecostés con mucha participación de jóvenes en Belén de Escobar (jóvenes de Escobar y Maquinista Savio), en Nuestra Señora del Carmen, de Zárate, y en Campana. Por otra parte, se sucedieron las celebraciones de confirmaciones, tanto el sábado, en San Antonio de Padua (en San Antonio de Areco, donde confirmó Mons. Oscar Sarlinga) como luego en iglesia catedral de Santa Florentina (Campana) en dos turnos, uno que reunió a los jóvenes de los barrios de la ciudad (confirmó el Obispo) y otro a los del ejido urbano (confirmó el Pbro. Hugo Lovatto).
El día domingo el Obispo acudió al “Cenacolo” (centro de rehabilitación de jóvenes ex-tóxicodependientes) en Exaltación de la Cruz para la celebración de Pentecostés en la capilla “María, Esposa del Espíritu Santo” y confirmó allí a 4 jóvenes, dos brasileños y dos argentinos. El domingo por la tarde fue la festividad de la Iglesia en Presidente Derqui, por Pentecostés y por la celebración del Santo Patrono, San Antonio de Padua. Las festividades fueron presididas por Mons. Oscar Sarlinga, con la concurrencia de Mons. Edgardo Galuppo, el Padre Tomás Llorente, Mons. Ariel Pérez, el P. Gabriel Micheli, el P. Alexandre, el P. Oscar Moretti y varios sacerdotes del decanato Pilar. Asistieron el Intendente Municipal, Dr. Zuccaro, numerosos concejales y autoridades municipales de Pilar. Luego de la procesión, que tuvo significativas paradas, en el Hospital (donde se recordó el “Año de la vida”) en la escuela, y en otros lugares, se llegó a la calle frente a la iglesia, donde la numerosa concurrencia de fieles desbordó el lugar. Mons. Sarlinga se refirió al misterio de Pentecostés, a la gracia de pertenecer a la Iglesia, al desafío de la evangelización, y asimismo a las celebraciones jubilares de la parroquia de San Antonio de Padua, a los nuevos estatutos aprobados del Movimiento de la Renovación ene l Espíritu Santo y a la colecta nacional de Caritas. Al término de la misa hubo suelta de globos de parte de los niños del colegio “Santa Ana” de la localidad. El día de María Madre de la Iglesia el Obispo administra confirmaciones en la parroquia de Nuestra Señora de Luján, de Zárate, y nos pide que este “tiempo de Pentecostés”, tiempo del Espíritu, el “tiempo ordinario” litúrgico, lo vivamos en contemplación de los misterios de Cristo y con una renovada visión de nuestro compromiso bautismal y la realización de nuestra vocación y misión. Gracias a las parroquias, comunidades religiosas y de consagrados y consagradas, movimientos, asociaciones de fieles, y al Seminario “San Pedro y San Pablo” por todas las obras de evangelización y misión realizadas en este tiempo pascual, que se prolongarán con nuevos “gestos misionales” durante el año, pero especialmente con la dimensión misionera de toda la pastoral.
EN PREPARACIÓN A LA SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS, CONFIRMACIONES EN LA DIÓCESIS PARA EL FERMENTO DEL LAICADO
Han comenzado en las distintas parroquias y comunidades las celebraciones del sacramento de la confirmación. El sábado 28 de mayo, nuestro obispo Mons. Oscar Sarlinga confirmó a 70 jóvenes alumnos del colegio Los Robles (de la jurisdicción parroquial de Nuestra Señora de la Paz y San Francisco de Asís) en el gran auditorio del campus de la Universidad del Salvador. El viernes 3 de junio, Mons. Oscar Sarlinga confirmó a 80 jóvenes alumnos del colegio “Sagrada Familia” (de las Hnas. Hijas de la Cruz) de Zárate, en la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen. 
El sábado 4 a las 11 se tuvo la celebración de confirmaciones en Nuestra Señora del Pilar, habiendo sido delegado el cura párroco, Pbro. Jorge Ritacco. Las próximas celebraciones tendrán lugar el 9 de junio, en la capilla de Santa Teresita (Manuel Alberti, confirma P. Tomás Llorente), el 10 del mismo mes, en la iglesia parroquial de “María de Nazaret”, en Zárate (confirma Mons. Santiago Herrera), y luego, el día sábado 11 por la mañana, nuestro obispo confirmará en la parroquia de San Antonio de Padua, de San Antonio de Areco, y por la tarde, en vísperas de Pentecostés, en la iglesia catedral de Santa Florentina. En la solemnidad de Pentecostés, Mons. Oscar Sarlinga confirmará jóvenes del “Cenacolo” (centro de rehabilitación de tóxico-dependientes) en Exaltación de la Cruz-Pilar, previo a la celebración principal de Pentecostés, ese domingo por la tarde en San Antonio de Padua (Presidente Derqui, Pilar).
La Confirmación actualiza las promesas que nuestros padres y padrinos hicieron por nosotros en el Bautismo. En la Confirmación, nosotros confirmamos precisamente aquel compromiso de renunciar al demonio y a las obras del mal, para convertirnos en miembros de la Iglesia con plenos derechos y plenos deberes. Es por eso que el rito esencial de la Confirmación es la unción; es decir, cuando se nos unge con el santo crisma, aquel aceite de oliva mezclado con perfumes y consagrado por el Obispo en una Misa especial al inicio de la Semana Santa. El santo crisma es un símbolo que proviene de una antigua tradición. En el pasado, era el único perfume, y por tanto, era el líquido que se imponía sólo sobre reyes y sacerdotes. El aceite perfumado también se imponía al cuerpo de los soldados, porque los hacía menos vulnerables a ser capturados por el enemigo. Por esta razón, la Iglesia ha conservado el óleo como signo de la Confirmación: porque con su unción en el sacramento, el cristiano participa de modo especial en la vida de Cristo: sacerdote, profeta y rey. Como sacerdote — distinto del sacerdocio ministerial que se recibe con el orden sacerdotal — el cristiano está llamado a consagrar el mundo; como profeta, a anunciar el Evangelio a todos y en todos los ámbitos de su vida; como rey, a proteger y defender la Iglesia. Es importante saber que, como sacramento, la Confirmación no meramente “simboliza” estas cosas. Ellas realmente suceden. El cristiano confirmado verdaderamente se convierte en sacerdote, profeta y rey. El Compendio del Catecismo de la Iglesia nos explica así el efecto de la Confirmación: “es la especial efusión del Espíritu Santo, tal como sucedió en Pentecostés. Esta efusión imprime en el alma un carácter indeleble y otorga un crecimiento de la gracia bautismal; arraiga más profundamente el ser hijos de Dios; une más fuertemente con Cristo y con su Iglesia; fortalece en el alma los dones del Espíritu Santo; concede una fuerza especial para dar testimonio de la fe cristiana”. (Compendio 268) La Confirmación, por tanto, convierte al cristiano en un miembro pleno de la Iglesia. A partir de este sacramento, el fiel ya no puede hablar de “la Iglesia” como algo ajeno o distinto a él o ella. Quien ha recibido la Confirmación es miembro pleno de la Iglesia. Y en consecuencia, ya no puede preguntar “¿Por qué la Iglesia…?”, sino que pregunta “Por qué yo…?” Los dolores, los sufrimientos, las faltas y los aciertos de la comunidad eclesial son ahora suyos. Impartir el sacramento de la Confirmación es uno de los ministerios que me corresponden directamente como Obispo; y aunque es una facultad que puedo delegar, es el obispo, como sucesor directo de los Apóstoles, el ministro ordinario de la Confirmación. ¿Por qué? Porque de esta forma se expresa claramente la relación que existe entre quienes reciben o han recibido la Confirmación y la sucesión de los apóstoles. Aunque la Confirmación puede recibirse en cualquier momento de la vida, con la sola condición de estar bautizados y tener uso de razón, este sacramento suele impartirse a adolescentes y jóvenes. Por ello, la Confirmación es una ocasión para preguntarse con más intensidad y claridad sobre los planes que Dios tiene para nuestra propia vida, y por ello, para considerar si Dios está llamando a un servicio a la Iglesia de manera plena, a través del sacerdocio o de la vida consagrada. Al meditar sobre este hermoso sacramento de la madurez cristiana, recemos por todos aquellos que en nuestra diócesis de ZÁRATE-CAMPANA se preparan para recibirlo; y pidamos también al Señor para que, quienes ya estamos confirmados, nos renovemos en las responsabilidades que provienen del sacramento del Espíritu Santo que confirmó nuestro bautismo y nos hizo fermento, sal y luz.
Nuestro Plan Pastoral diocesano se refiere a dicho fermento, en el n. IV, FERMENTO EUCARÍSTICO EN EL MUNDO Y PROMOCIÓN DEL LAICADO:
1. Laicado y fieles laicos
La Iniciación cristiana ha configurado al cristiano con su Señor, dotándolo de una vocación específica en la Iglesia y en el mundo. Los fieles laicos, al haber sido configurados a Cristo, Sacerdote, Profeta y Rey, pueden hacer de toda su vida un sacrificio agradable a Dios. La incorporación a Cristo por el Bautismo, desarrollada por el sacramento de la Confirmación, encuentra en la Eucaristía su culminación y su sustento. Por ello, los laicos o seglares son llamados por Dios para contribuir, desde dentro a modo de fermento, a la santificación del mundo mediante el ejercicio de sus propias tareas, guiados por el espíritu evangélico y así manifiestan a Cristo ante los demás, principalmente con el testimonio de su vida y con el fulgor de su fe, esperanza y caridad.
Es propósito de este Plan Pastoral el cuidar y revitalizar de manera especial la formación y espiritualidad de los laicos, cuya colaboración en la misión evangelizadora de la Iglesia es fundamental, en particular de forma asociada.
Ocupando el lugar que les corresponde por su bautismo, sin ser dejados de lado (antes al contrario) y al mismo tiempo sin clericalizaciones (las cuales, en realidad, desnaturalizan el laicado), es en esta perspectiva como se concreta la misión del laico dentro de la cosmovisión cristiana del hombre y del mundo, en una recta concepción de un humanismo cristiano, teocéntrico y plenificante, como dice Navega Mar Adentro: "Aparece en toda su riqueza el humanismo cristiano que permite generar la "civilización del amor", fundada sobre valores universales de paz, verdad, solidaridad, justicia y libertad, que encuentran en Cristo su plena realización. Una conversión es incompleta si falta la conciencia de las exigencias de la vida cristiana y no se pone el esfuerzo de llevarlas a cabo. Esto implica una formación permanente de los cristianos, en virtud de su propia vocación, para que puedan adherir a este estilo de vida y emprender intensamente sus compromisos en el mundo, desarrollando las actitudes propias de ciudadanos responsables"(36). Tomado de: http://www.obispadozaratecampana.orgParticiparon de los encuentros cerca de 300 jóvenes (aproximadamente 110 al de universitarios, y 190 en el de secundarios). La decisión de realizar dos encuentros paralelos, uno para jóvenes adolescentes y otro, el primero a nivel diocesano, para aquellos que hayan pasado la etapa de la educación secundaria (sea que estén cursando estudios terciarios, universitarios o trabajando) se originó dada la diferencia de edad, formación, intereses y requerimientos; y si bien compartieron momentos juntos (Misa, Adoración Eucarística) se trataron temas diversos, con distinta profundidad de acuerdo con la realidad de cada uno. Además, de este modo, continúa la organización de la Pastoral Universitaria en nuestra diócesis.
Dado que era el IV Domingo de Pascua, Domingo del Buen Pastor y Jornada mundial de oración por las vocaciones, el Encuentro se realizó en el marco de la Ordenación presbiteral de Oscar Moretti. De esta manera, los jóvenes comenzaron a llegar a la Catedral Santa Florentina de Campana desde las 10hs. y participaron de la Misa de Ordenación sacerdotal, para muchos la primera vez en este tipo de celebraciones; y tomaron parte en esta gran fiesta para nuestra Iglesia diocesana.
Concluida la Eucaristía, se dirigieron al Colegio Santo Tomás de Aquino donde, luego de una breve bienvenida por parte de los sacerdotes que integran la Delegación de Pastoral de Juventud, compartieron el almuerzo. Cerca de las 14hs. tuvo lugar un momento de oración y luego la división por edades para participar de los respectivos encuentros.

VIII Encuentro Diocesano de Jóvenes:
Graciela y Carlos Fontiveros, un matrimonio de Pilar, tuvieron a cargo la charla prevista cuyo eje central fue: “Revalorizar la vida y resaltar los atentados actuales contra ella: la drogadicción, el alcoholismo, la alienación provocada por el mal uso de la tecnología, la ansiedad y la inmediatez, la desesperanza y el sin sentido de la vida.”
Más tarde, se invitó a los jóvenes a representar diversas situaciones de sus vidas; así mediante el role-playing, a través de la actuación, pudieron verse reflejados en realidades con las que conviven a diario para tomar conciencia de la necesidad de actuar en favor de la vida.
I Encuentro Diocesano de Jóvenes Universitarios
La Dra. Paula Furlong y el Ingeniero Eduardo Furlong tuvieron a cargo la primera charla sobre “El aborto”. Específicamente, se respondió a las principales argumentaciones a favor del aborto desde una perspectiva científica o “racional”; se explicaron las consecuencias negativas de su legalización, se presentaron los anticonceptivos abortivos más utilizados y menos expuestos como tales, finalizando con el tema del Síndrome post-abortivo.
La segunda charla: “La cultura de la vida, según el Magisterio, en particular del beato Juan Pablo II” estuvo a cargo del Dr. Hugo Alberto Verdera. Se incentivó a los jóvenes a conocer el Magisterio de la Iglesia, y animó a ser testimonios, con palabras y obra, de Jesucristo Resucitado en los diversos ambientes de la sociedad.
Alrededor de las 16hs., los participantes de ambos encuentros recibieron con entusiasmo al Sr. Obispo, Mons. Oscar Sarlinga, quien luego de darles un mensaje compartió un momento de diálogo con ellos, respondiendo a preguntas que surgieron espontáneamente y escuchando atentamente lo que los jóvenes esperan de la Iglesia.
Cerca de las 19hs., se recibió la visita de Cáritas Diocesana, representada en su directora, la Sra. Margarita Andreini y colegas, quienes con el testimonio de su apostolado a favor de los hermanos más necesitados, invitaron a los jóvenes a participar del Encuentro “Mochileros de Cáritas” para comprometerse con ese proyecto.
Para cerrar lo vivido durante toda la jornada, tuvo lugar la Adoración al Santísimo Sacramento en la que se puso en manos de Dios lo profundizado en cada momento. La misma fue llevada adelante por el neo-presbítero Oscar Moretti, mientras que otros varios sacerdotes confesaban.El Obispo de Zárate-Campana entrega la medalla "pro Ecclesia et Pontifice" al R.P. Rafael Carli CM
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| Colación Medalla Pro Ecclesia et Pontifice a P. Carli. |
Con ocasión del término de su servicio como administrador parroquial de San Antonio de Padua, de Ingeniero Maschwitz (partido de Escobar), donde estuvo 7 años, el R.P. Rafael Carli, de la Congregación de la Misión, de los "Padres Lazaristas, o Vicentinos" recibió esta distinción honorífica de manos de Mons.
Oscar Sarlinga, Obispo de Zárate-Campana, quien además presidió la eucaristía celebrada en el templo parroquial previamente a la ceremonia de colación. Concelebraron y estuvieron presentes en la ceremonia el R.P. Juan Carlos Gatti, CM (Visitador provincial de dicho instituto religioso), Mons. Edgardo Galuppo (vicario general), el Pbro. Agustín Arévalo y diversos sacerdotes vicentinos. El R. P. Carli ya había sido nombrado hace algunos meses como superior responsable de la casa religiosa de la congregación en Belén de Escobar. El Obispo destacó en la homilía las cualidades pastorales del Padre Carli, e hizo referencia expresa a la gracia que tuvo de haber sido el cura párroco y rector de la Basílica de Nuestra Señora de Luján cuando la visita de S.S. el Beato Papa Juan Pablo II, la primera que realizó a la Argentina, en 1982. El Padre Carli, concluido su servicio en Luján, pasó a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, en Buenos Aires, y luego a la diócesis de Zárate-Campana, donde se desempeñó en parroquias de las ciudades de Belén de Escobar, Baradero e Ingeniero Maschwitz.
En cuanto a la concecoración pontificia, una de las más significativas del Vaticano, le ha sido concedida por su labor misionera, pastoral y su espíritu sacerdotal y fidelidad a la Iglesia.
La Cruz Pro Ecclesia et Pontifice fue instituida por León XIII en julio de 1888, en la celebración de sus cincuenta años de ordenación sacerdotal. Premia la fidelidad a la Iglesia y el servicio a la comunidad eclesial. En época de León XIII, consistía en una cruz octogonal con la flor de lis y con la imagen de dicho Papa, rodeada por la frase «Leo XIII p.m. anno X» (año diez de su pontificado). En el reverso figuraban los emblemas papales y el lema «pro Deo et pontifice». El Papa Pablo VI la reformó, y la transformó en la medalla que hoy conocemos, con la efigie de los Apóstoles Pedro y Pablo, y la cinta con los colores pontificios.
ADHESIÓN GOZOSA DE NUESTRA DIÓCESIS A LA BEATIFICACIÓN DE S.S. JUAN PABLO II E INVITACIÓN A MISA DE ACCIÓN DE GRACIAS QUE CELEBRARÁ EL OBISPO EN “JESÚS MISERICORDIOSO” DE GARÍN Y A LOS DISTINTOS ACTOS Y CELEBRACIONES DIOCESANOS
Esta noticia puede leerse también en: padrenuestro.netDurante el ángelus del 17 de enero el Papa recordó la próxima beatificación de Juan Pablo II que tendrá lugar el próximo 1 de mayo. “El próximo 1 de mayo tendré la alegría de proclamar beato a mi predecesor, el Venerable Juan Pablo II. La fecha elegida será el segundo domingo de Pascua, que él mismo llamó “de la Divina Misericordia”, y en la que terminó su vida terrena”, dijo el Papa[1], como puede verse y escucharse en:
Youtube
Benedicto XVI: "La beatificación de Juan Pablo II es una alegría para quienes le conocimos"
CELEBRACIONES LITÚRGICAS Y ACTOS ORGANIZADOS EN LA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA CON MOTIVO DE LA BEATIFICACIÓN DE S.S. JUAN PABLO II
1. En todas las parroquias se celebrarán el día 1ro. de mayo misas en acción de gracias por la beatificación de S.S. Juan Pablo II y se dará a conocer el mensaje pastoral de Mons. Oscar Sarlinga, Obispo diocesano, a tal efecto. En la parroquia de Nuestra Señora del Carmen, de Zárate, se realizarán distintos actos y celebraciones. La parroquia de la Sagrada Familia, de Los Cardales, tendrá una serie de actos que se explicitan en : http://sagradafamiliacardales.blogspot.com/.2. ACCIÓN DE GRACIAS A LA DIVINA MISERICORDIA: el mismo día 1ro. de mayo, a las 18: en la parroquia de "Jesús Misericordioso" de Garín (populosa localidad del partido de Escobar) se invita a la feligresía diocesana a la procesión y misa subsiguiente presidida por el Sr. Obispo, en la festividad de la Divina Misericordia. En la procesión se portará una gigantografía con el retrato del beato Juan Pablo II, que será dejada en el templo después de la misa. En la misma ceremonia, Mons. Oscar Sarlinga bendecirá una estatua del beato Juan Pablo II la cual está destinada al futuro templo dedicado al mismo.

3. En la parroquia de Nuestra Señora del Pilar (Pilar-centro) se inaugurará el 1ro. de mayo un amplio salón pastoral que llevará el nombre del beato Juan Pablo II. Al mismo tiempo, en la parroquia de Nuestra Señora de la Paz y San Francisco de Asís (ciudad de Pilar) se entronizará en el templo parroquial de San Francisco de Asís un cuadro insigne con una lámina de Plata con el rostro cincelado del Papa Juan Pablo II, recibido como don a Mons. Oscar Sarlinga de parte del entonces arzobispo de Cracovia, Cardenal Macharski, y que el Obispo donó a la nueva parroquia erigida en Pilar para que quede, junto a la reliquia insigne de San Francisco de Asís (que se halla expuesta) para la veneración de los fieles.

Con ocasión de la beatificación de S.S. Juan Pablo II, queremos reafirmar nuestra alegría por la elevación a los altares de quien nos enseñó con tanta claridad y fortaleza el valor de la dignidad humana por la imagen de Dios en el hombre: “El fundamento de la dignidad humana, que cada hombre puede captar reflexionando sobre su naturaleza de ser dotado de libertad, esto es, de inteligencia, voluntad y energía afectiva, encuentra en la redención de Cristo su plena inteligibilidad. En la Carta Encíclica Redemptor hominis he escrito que: "...ese profundo estupor respecto al valor y a la dignidad del hombre se llama Evangelio, es decir, Buena Nueva. Se llama cristianismo”[2].

Y asimismo le agradecemos por todo cuánto enseñó e hizo por la evangelización, la vocación más profunda de la Iglesia. Juan Pablo II nos enseñó la Misión de Evangelizar, no sólo ad extra sino al interior de la Iglesia. Pues la Iglesia siempre ha concebido su misión como apostólica y misionera, es decir, como evangelizadora. Sin embargo, fue el Concilio Vaticano II el que permitió comprender aún mejor esta dimensión. Todo el espíritu verdadero del Concilio se encuentra resumido en la constitución dogmática sobre la Iglesia, Lumen gentium, que dice: "Cristo es la luz de los pueblos. Por ello este sacrosanto Sínodo, reunido en el Espíritu Santo, desea ardientemente iluminar a todos los hombres, anunciando el Evangelio a toda criatura (cf. Mc 16,15) con la claridad de Cristo, que resplandece sobre la faz de la Iglesia"[3].
Edificando sobre el trabajo del Concilio Vaticano II, el Papa Pablo VI dedicó los largos y con frecuencia difíciles años de su pontificado a la tarea de evangelización. En el año 1974, queriendo comprometer a la Iglesia entera de una forma más decisiva en el empeño de extender el Evangelio, el Papa Pablo convocó la Tercera Asamblea General del Sínodo de los Obispos para reflexionar sobre la evangelización en el mundo moderno. El fruto de este encuentro fue su exhortación apostólica Evangelli nuntiandi, en la que reafirmó que "evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda. Ella existe para evangelizar"[4]. Previniendo a aquellos que dentro de la Iglesia podrían reducir esta misión a una vaga opción humanístico-sociopolítica, de liberación y desarrollo meramente horizontales, el Pontífice destacó con claridad que "no hay evangelización verdadera, mientras no se anuncie el nombre, la doctrina, la vida, las promesas, el reino, el misterio de Jesús de Nazaret, Hijo de Dios"[5].
El Papa Juan Pablo II, pronto beato, ha continuado esta proclamación evangélica, llevándola adelante con energía. Él ha resumido su propio pontificado señalando que el Señor y Maestro de la historia y de nuestros destinos, ha querido que su pontificado sea el de un Papa peregrino de la evangelización, que anda a través de los caminos del mundo llevando a todas las gentes el mensaje de salvación. Desde 1983 el Papa Juan Pablo II vino llamando repetidamente a la Iglesia a una nueva evangelización. Ésta "no consiste, dijo, en un "nuevo evangelio""[6] ya que el mensaje tiene que ser siempre el Evangelio manifestado en Jesucristo. De otra manera, como lo hizo notar el mismo Pontífice, "no sería "evangelio", sino mera invención humana, y no habría en él salvación"[7]
A su vez, en su encíclica sobre la validez permanente del mandato misionero de la Iglesia, Redemptoris missio, el Santo Padre declaraba: "Preveo que ha llegado el momento de dedicar todas las fuerzas eclesiales a la nueva evangelización y a la misión ad gentes. Ningún creyente en Cristo, ninguna institución de la Iglesia puede eludir este deber supremo: anunciar a Cristo a todos los pueblos"[8]. Y dejó claramente señalado en su carta apostólica Tertio millennio adveniente, que esta nueva evangelización estaba fuertemente relacionada con la preparación de la Iglesia para celebrar el Ano Jubilar en el 2000. La mayor parte de este "prolongado adviento" de preparación "pretende suscitar –dijo- una particular sensibilidad a todo lo que el Espíritu dice a la Iglesia y a las Iglesias (cf. Ap 2,7ss)"[9] y esto porque es el Espíritu Santo "también para nuestra época el agente principal de la nueva evangelización" que "construye el Reino de Dios en el curso de la historia y prepara su plena manifestación en Jesucristo, animando a los hombres en su corazón y haciendo germinar dentro de la vivencia humana las semillas de la salvación definitiva que se dará al final de los tiempos"[10], nos enseñaba.
Damos gracias al Santo Padre Benedicto XVI por la beatificación de su ilustre predecesor, y pedimos su intercesión sobre nosotros, nuestras familias, nuestra diócesis y sobre la Iglesia entera.
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[1] Benedicto XVI, Ángelus del 17 de enero de 2011, Ciudad del Vaticano.
[2] Juan Pablo II, Audiencia general, Ciudad del Vaticano, miércoles 25 de enero de 1984.
[3] Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, 1
[4] Pablo VI, Exh. Apost. Evangelii nuntiandi, 14.
[5] Ibid. N. 22
[6] Juan Pablo II, Discurso inaugural, Conferencia de Santo Domingo, 12/10/1992, 6.
[7] Ibid.
[8] Juan Pablo II, Enc. Redemptoris missio, 3
[9] Juan Pablo II, Carta Apost. Tertio millennio adveniente, 23
[10] Ibid. 45.
DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA (ARGENTINA)
MISA CRISMAL EN LA IGLESIA CATEDRAL DE "SANTA FLORENTINA" (CAMPANA) Y JUEVES SANTO EN LA IGLESIA CO-COCATEDRAL DE BELÉN DE ESCOBAR




Con una iglesia catedral colmada de fieles hasta el vasto atrio, y pese al lluvioso tiempo, 80 sacerdotes de la diócesis, 7 diáconos permanentes, todos los seminaristas del Seminario “San Pedro y San Pablo”, numerosos religiosos, religiosas, y, como se ha dicho, una nutrida representación laical proveniente de las distintas parroquias, se dio cita el miércoles santo, vísperas de la Cena del Señor, a las 19.00, para celebrar la Misa Crismal, presidida por el obispo, Monseñor Oscar Sarlinga, celebración en la cual los presbíteros renovaron sus “promesas sacerdotales” y el Obispo consagró los santos óleos. Luego de hacer referencia al veloz paso del tiempo en la “historia vivida” (“parece ayer cuando celebramos la Navidad, parece ayer también cuando iniciamos el año 2011 con esperanza, y hoy estamos en plena Semana Santa, en esta Misa Crismal, podríamos decir como los latinos “tempus fugit”, quisiéramos aferrarlo a veces, pero es así como fluye, con el gobierno de la Providencia divina, y nuestra aceptación a la voluntad del Señor, nuestra contribución a co-crear “historia vivida” en conformidad con su disposición amorosa, aprovechemos el tiempo, el paso de Yahweh, el de Cristo”-dijo-) Monseñor Oscar se refirió al significado de la “unción” de todo el pueblo de Dios, con el Sacerdocio real que ha recibido, y cómo Dios elige a algunos hombres para conferirles el Sacerdocio ministerial (distinto no sólo en grado sino esencialmente, y citó para ello la const. Lumen gentium, 10), al mismo tiempo que profundizó en el sentido y raíz bíblica del óleo o aceite, estableciendo a partir de su origen (eláion) “una relación con la misericordia, bálsamo que cura nuestras heridas” Respecto de la unción del Sacerdocio real dijo que hace que cada uno de los bautizados, “según su vocación y elección” obre en realidad, haga presente, en cierto sentido, la persona y obra de Jesucristo, y citó para ello la carta de san Pablo a los Colosenses (1,15-20). Dijo de los sacerdotes que por su especial vocación y elección el Señor los ha hecho a imagen de Cristo como lo dice el Apóstol y Evangelista Juan (Jn 101-5), “Pastor y Puerta de la Grey”, así como también destacó la “sacramentalidad” del episcopado, más que grado supremo de un “escalafón” a manera de una categorización promocional. A continuación se refirió al concepto paulino de “la nueva vida en Cristo” que ha de ser una realidad tanto para el laicado, laicos de consagración especial, religiosos, religiosas, y sacerdotes, de modo tal que busquemos “las cosas de arriba” y, cual “elegidos de Dios” (siempre empleando el lenguaje de la carta a los Colosenses) “tengamos sentimientos de compasión, humildad, mansedumbre, sobrellevándonos o soportándonos los unos a los otros, y revistiéndonos de la caridad, con una vivencia plena de las virtudes y los dones del Espíritu Santo, más que con la visión desdibujada o incluso caricatural que en nuestros ambientes se presentan a veces las virtudes”. Para esto tenemos que ser “eukharístikoi”, eucarísticos en sentido amplio y eucarísticos como enraizados en la Eucaristía, fuente y culmen; y ser agradecidos, pues es la virtud de la piedad y el don del Espíritu Santo el que nos hace ser agradecidos a Dios, en primer lugar, y a todos los que nos han hecho el bien –acotó-. Exhortó a las comunidades presentes a agradecer todo lo bueno que recibieron de sus sacerdotes, y a éstos a agradecer al Señor por el don de la vocación, así como a promover las vocaciones sacerdotales y religiosas.
La celebración de la Cena del Señor es presidida por Mons. Oscar Sarlinga en la iglesia concatedral de la Natividad del Señor, de Belén de Escobar, este jueves a las 20.00 horas.
PARTICIPACIÓN DE NUESTRA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA EN EL ENCUENTRO DE LA JUNTA NACIONAL DE PASTORAL FAMILIAR 2011
Por pedido de nuestro Obispo, Mons. Oscar Sarlinga, se hicieron presentes en tanto colaboradores directos en la pastoral familiar de Campana, Sergio y Laura Pandiani, el Pbro. Hugo Lovatto, y asimismo en dicho encuentro expuso nuestra condiocesana, y miembro de la pastoral familiar diocesana la Sra. Sussel Demarco de Barriola, cuya presentación incluimos en este escrito.
La familia célula básica de la sociedad
Junto con el informe que sigue, presentado por el Lic. Sergio Pandiani, nuestro Obispo ha recordado profundizar y poner en obra nuestro Plan Pastoral diocesano, que al respecto de la pastoral familiar, en el capítulo IV (Fermento eucarístico en el mundo y promoción del laicado), en los números 3 y 4, traza orientaciones precisas al respecto:“Siendo la familia la pequeña Iglesia doméstica donde los padres, mediante la palabra y el ejemplo, transmiten los valores de la fe y las fundamentales reglas de convivencia entre los hombres, se convierte en una auténtica escuela de humanidad. Cumpliendo su vocación y misión puede educar en las virtudes el corazón de los hijos. Aun golpeada, la familia sigue siendo un ámbito de contención y apoyo ante el dolor de sus miembros.
La familia, fuente de solidaridad
“La Nueva Evangelización requiere destacar la centralidad de la familia y desplegar una pastoral familiar que sirva de ayuda en la fragilidad, a la vez que anime programas y proyectos en orden a una acción preventiva y educativa. Esto se orienta a que los esposos vuelvan a fortalecer sus lazos afectivos y existenciales, y así, recuperando la autoridad moral, transmitan a sus hijos la fe cristiana y los valores fundamentales, mediante el lenguaje y los gestos domésticos del amor y la sencillez. Para ello será necesario implementar caminos de seguimiento evangelizador a los padres que llevan sus hijos a bautizar, y afianzar las diversas formas de catequesis familiar. Ante un clima de violencia generalizado, que suele comprometer la misma estructura familiar, se habrá de velar para que siga siendo el lugar más apto donde educar en la pasión por la paz”(38).4. Acciones destacadas para una Pastoral Familiar diocesana
a. PROMOCIÓN DEL SERVICIO DEL YA EXISTENTE SECRETARIADO DIOCESANO DE PASTORAL FAMILIAR, en aras de una PASTORAL FAMILIAR ORGÁNICA. En este sentido, la propuesta es la siguiente: Fortalecer el eje Secretariado de Pastoral Familiar Un aspecto que funciona, en este sentido, es la preparación inmediata al matrimonio, esto es, los cursillos prematrimoniales (CPM), que se aconseja se realicen a nivel decanal, o por lo menos a nivel de una entera ciudad. Es una actividad que permite establecer contacto con muchas personas que se casan, algunas de las cuales pueden estar interesados en una formación posterior más profunda. El grupo de matrimonios que organice el cursillo será fermento de esta pastoral en sus respectivas parroquias. Serán importantes en este servicio pastoral las ASOCIACIONES DE FIELES Y MOVIMIENTOS QUE TENGAN POR FINALIDAD ESPECÍFICA LA PASTORAL FAMILIAR.
b. Mejora de la información, comunicación y coordinación de los servicios diocesanos. Es labor del Secretariado informar a todas las parroquias sobre aquellos elementos que puedan ayudar de forma directa o indirecta a las familias en la buena construcción de su hogar. Muchos de estos servicios se pueden prestar en el ámbito del Decanato, promoviendo así la comunión y el servicio subsidiario entre las parroquias.
c. PREPARACIÓN AL MATRIMONIO O CURSOS PREMATRIMONIALES. Directamente relacionado en el punto anterior, éste se refiere a “La preparación de novios al matrimonio”, desde las distintas modalidades propuestas por el Secretariado. Ha de contener: Formación familiar para jóvenes; Acompañamiento para casos difíciles; “Retiros” o “Convivencias familiares”; Profundización en su propia formación como agentes de pastoral; Temas sobre matrimonio y familia; sobre educación afectivo-sexual; Temas sobre reconocimiento de la fertilidad y métodos de regulación aceptados por la Iglesia.
d. CURSOS PREBAUTISMALES. Toda parroquia debiera tenerlos, pero donde no exista el equipo de laicos preparados a nivel parroquial, ha de procurarse que el nivel decanal ofrezca ese serivicio.
e. Puesta en valor de los MOVIMIENTOS Y ASOCIACIONES DE FIELES DEDICADOS A LA PASTORAL FAMILIAR. Lejos de toda división, competencia o protagonismo exclusivo, pónganse los Movimientos y asociaciones de fieles que se dedican a la pastoral familiar, al servicio de las parroquias para la implementación de los servicios pastorales antes mencionados, y ténganlos en cuenta los curas párrocos para integrar a dichas asociaciones y movimientos en su parroquia, que por ser «comunidad de comunidades» puede y debe integrarlos, en la medida de la conveniencia pastoral”.
INFORME DE LA PARTICIPACIÓN DIOCESANA EN EL ENCUENTRO NACIONAL
Durante el fin de semana pasado, 1, 2 y 3 de Abril, se desarrolló el encuentro de la Junta Nacional de Pastoral Familiar, en un espacio de comunión fraterna en el que reflexionamos sobre la atención al vínculo de amor entre varón y mujer y el cuidado y promoción de la vida humana, bajo el lema: “Cuidar en família la vida y el amor: la mejor tarea”. El encuentro se realizó en la Casa Nazaret (Carlos Calvo 3121, Buenos Aires).
Organizadas por el Secretariado nacional para la Familia, las jornadas son “un espacio anual en el que se reúnen representantes y delegados de diócesis, movimientos y organizaciones que trabajan en el acompañamiento y fortalecimiento de la realidad familiar argentina”.
En esta oportunidad, se reflexionó sobre la atención al vínculo de amor entre varón y mujer y el cuidado y promoción de la vida humana, sobre la base del documento “Aportes para la Pastoral Familiar de la Iglesia en la Argentina”.
Acompañaron el desarrollo del encuentro, los obispos Gustavo Help, de Venado Tuerto, y Oscar Ojea, coadjutor de San Isidro, además disertarán el sacerdote Carlos Avellaneda y el licenciado Alberto Berro.
Durante el año 2010 se realizaron encuentros regionales de esta pastoral específica en las regiones Buenos Aires, Centro, NEA (Nordeste Argentino), NOA (Noroeste Argentino) y Litoral, cuyas experiencias servirán para enriquecer la Junta Nacional de Pastoral Familiar 2011
Estuvieron presentes los obispos de Venado Tuerto y Bahía Blanca, una decena de sacerdotes, entre los cuales el P. Hugo Lovato, sumados a la presencia y participación con gran entusiasmo, de más de un centenar de delegados, que representaron a la pastoral familiar de las distintas diócesis del país, movimientos y asociaciones vinculados a ella.
Durante el encuentro reflexionamos distintas exposiciones, en primer término el matrimonio de María Celia y Juan Agustín Pérez Campos sobre el tema: “Dios los creó varón y mujer”, dando una visión antropológica. En la mañana del sábado también diserto el sacerdote Carlos Avellaneda sobre la “Atención al vínculo de amor de los esposos”, por la tarde la reflexión estuvo a cargo de Monseñor Oscar Ojea, obispo coadjutor de San Isidro, sobre el tema “Cuidar la vida, la mejor tarea”.
Hacia la tarde noche se compartieron los Informes de los movimientos que promocionan la vida humana: GRAVIDA, REDINFA, FUNDACION CONIN, CASA DE NAZARET, ADULTOS MAYORES (donde expuso la Sra. Sussell Demarco de Barriola, miembro del consejo pastoral diocesano).
La Celebración Eucarística fue el momento especial de la jornada. También se vivieron las experiencias de matrimonios argentinos en el mundo: sobre separados en nueva unión, en Bogotá; y consultoría familiar, en Roma.
El domingo siguió la tarea con la disertación del Lic. Alberto Berro “Como irradiar la Buena Nueva de la vida y el amor en estos tiempos de transición cultural”. Luego se realizo el Taller sobre este tema, la evaluación, conclusiones y cierre con la Celebración Eucarística.
DEFENSA DE LA VIDA (MIRADA DESDE LOS ADULTOS MAYORES)
En este año litúrgico, Benedicto XVI nos ha convocado a vivir un “año de la Vida”. Es una invitación a responder con disponibilidad el derecho inalienable de la dignidad humana.
Desde la concepción hasta su término natural, protegiendo el derecho a la vida, a la libertad, a la felicidad, sobre todo a los más necesitados. Sería una incongruencia luchar por el no-nacido y abandonarlo luego en cualquier etapa de la vida. Asegurar la educación, proveerlo de vivienda, proporcionarle trabajo, protección familiar, cuidar su salud, proporcionar jubilaciones y pensiones.
Las personas mayores, esta es mi mirada, somos llamadas a trabajar en la viña del Señor con y para los mayores, sin descuidar las relaciones intergeneracionales, sin descuidar los valores en los que fuimos formados.. Debemos llenar los ambientes de afecto, comprensión, tolerancia para así, trabajar por la unión y la paz.
Revertir la falta de atención, el abandono, la soledad, en luces que hagan brillar el amor misericordioso de Dios.
El mayor necesita que se lo escuche, que se respeten sus tiempos, que se revaloricen sus experiencias, pero se, también, que el mayor ofrece su tiempo, su oreja, su solidaridad, su paciencia, su alegría.
En algunos pueblos, la ancianidad tiene gran estima y aprecio, en otros lo es mucho menos pues se pone en primer término la utilidad y la productividad del hombre. Por esta actitud, la 3ª. O 4ta. edad es infravalorada y puede inducir a los ancianos a sentirse inútiles. Por desgracia, se llega a proponer con creciente insistencia la eutanasia –considerada provocación directa de la muerte- como solución a problemas difíciles.
Más allá de las intenciones y las circunstancias la eutanasia sigue siendo una violación a la ley divina, una ofensa a la dignidad humana.
La iglesia defiende la vida desde los albores hasta la muerte natural.
La persona mayor puede y debe ofrecer una valiosa aportación al Evangelio de la vida, gracias a la experiencia adquirida; puede y debe ser transmisora de sabiduría, testigo de esperanza y caridad.
Aunque los tiempos cambien, hay todo un pasado lleno de tradiciones, opciones profesionales, fidelidad religiosa que hacen que existan relaciones privilegiadas entre los abuelos y los nietos.
Aprovechemos el potencial humano que representan los mayores: sabiduría, experiencias, consuelo, ayuda.
Es evidente que es necesario restituir a la familia la atención primaria en el marco de la atención pastoral.
C.Vat. II menciona en Gadiun et Spes 52: “La familia, en la que distintas generaciones coinciden y se ayudan para armonizar los derechos de las personas con las exigencias de la vida social, constituye el fundamento de la sociedad”.
Busquemos caminos que respeten la vida del niño, acentuando fundamentalmente la educación sexual dirigida al amor y a la responsabilidad.
No nos acostumbremos a ver la miseria, chicos pidiendo, gente durmiendo en la calle, revolviendo basura, discapacitados maltratados, jóvenes explotados. Recuperemos la mirada, reivindiquemos nuestra condición humana basada en la bondad y la solidaridad.
La defensa de la vida está en la caridad de los mayores que trabajan o cuidan otros abuelos o a niños, voluntariamente. Caridad que significa compromiso serio, constante, transformador
La defensa de la vida se trasluce también en la profundización del amor conyugal, ennoblecido por una larga e ininterrumpida fidelidad, la disponibilidad de poner la bondad acumulada y las energías que quedan al servicio de los demás
Cuando hay amor, cuando no se busca el bien personal, sino el bien comunitario, se es capaz de transformar la realidad y esto se obtiene con el compromiso
Sobre esto, quisiera que escuchen esta historia:
A principios del año 2010, el mundo se conmovió con el terremoto que afectó Haití y los miles de víctimas que produjo. Entre estas víctimas hubo un grupo de oficiales brasileños que formaban parte de las fuerzas de paz de la ONU, entre ellos, una mujer, médica pediatra y sanitarista, coordinadora de la Pastoral del niño. Ofrendó su vida, Zilda Arns, de 75 años, dedicada a la actividad incansable de programas de acción social a favor de mujeres gestantes y niños pequeños mas desfavorecidos.
Su trabajo en la concientización de madres sobre su papel central en la educación de los hijos, visitas a las familias, recuperación de desnutridos. llena su biografía rica en premios, trabajos pastorales, su herencia es el
ejemplo de que es posible cambiar el perfil de una sociedad con acciones solidarias comunitarias o voluntarias.
La iglesia pide y espera que sepamos continuar la misión apostólica y misionera que, a nuestra edad, se convierte en original y específica como “testigos”de la tradición de la fe.
Susell Demarco de Barriola
3 de abril 2011-03-30
Bibliografía: El Papa a los mayores (Benedicto XVI – Juan Pablo II – Pablo VI)
Artículo inspirado de: http://www.baraderoteinforma.com.ar/2011/03/19/adrian-lazaro-primer-sacerdote-baraderense/
Sábado 19 de Marzo de 2011
El Obispo Mons. Oscar Sarlinga ordenó sacerdote a Adrián Lázaro, hijo de Baradero, cuya ordenación presbiteral tuvo lugar en la iglesia de Santiago el Apóstol
Esta mañana en la iglesia Santiago Apóstol, nuestro Obispo diocesano, Mons. Dr. Oscar Sarlinga, ordenó presbítero al joven Adrián Lázaro (a quien había ordenado diácono el 7 de agosto del pasado año 2010).
El actual Padre Adrián es el primer baraderense que recibe su ordenación sacerdotal en la ciudad de Baradero (“Santiago del Baradero”) cuya fundación parroquial cumplió 395 años el pasado 2010. Un hecho religioso, además de emotivo, histórico.
A las 11 del sábado 19 de marzo, en la solemnidad de San José, y ante una iglesia repleta por miembros de la comunidad, los jóvenes seminaristas, y una cincuentena de sacerdotes provenientes de distintas parroquias y comunidades, se hicieron presentes para este momento especial de la celebración de ordenación sacerdotal.

La procesión de los sacerdotes
Ordenación sacerdotal de Adrián Lázaro en Santiago del Baradero
El templo de Santiago Apóstol en la ordenación sacerdotal
Mons. Santiago Herrera presenta al ordenando
El Obispo interroga a quien recibirá el orden del presbiterado
Momento de la postración
Momento de las letanías
Momento antes de la unción
El neo-presbítero revestido
Juntamente con S.E. Mons. Oscar Sarlinga, se encontraba el vicario general, Mons. Edgardo Galuppo, el Rector del Seminario y pro-vicario general, Mons. Santiago Herrera, y entre los numerosos sacerdotes destacaban algunos vinculados con Baradero, tales como los padres Atilio Terenzi, Jorge Ritacco, Padre Bruno, Roberto Amondarain, todos ellos referentes muy importantes en este camino en el que Adrián fue elegido.
Algunas palabras del entonces diácono Adrián, antes de la ceremonia de ordenación:
“Es una gran alegría, un día soleado, una gracia poder tener la ordenación en nuestra parroquia, en nuestra ciudad. Mucha alegría y gratitud.
Me siento acompañado, esta etapa es en la que se comienza a trabajar con todo con la figura de Cristo, y tener tantos presbíteros a uno lo ayuda a no sentirse solo.
Estoy destinado a vivir en la Parroquia Nuestra señora del Carmen de Zárate, donde hay un párroco, un vicario, un diácono permanente y ahora me incorporo yo como presbítero. Es mi casa parroquial, en la cual ya estoy viviendo.
Tengo los mejores recuerdos del seminario, viviendo en Gualeguaychú y después dos años en Capital. Fueron siete años donde me sentí muy bien y sobretodo confirmando esta vocación a la cual fui llamado. Y hoy es la ordenación, es la habilitación para seguir trabajando por el reino de Dios”.
Actualmente tres jóvenes coterráneos, baraderenses, son seminaristas y se encuentran cursando sus estudios de Filosofía y Teología en Buenos Aires, pues en el año 2009 el Obispo Mons. Oscar Sarlinga reabrió las puertas del Seminario “San Pedro y San Pablo” que había sido fundado por Mons. Alfredo Espósito (primer obispo de Zárate-Campana) y luego cerrado en 2001.
EL PRÓXIMO 19 DE MARZO EL DIÁCONO ADRIAN LAZARO SERÁ ORDENADO PRESBÍTERO POR S.E. MONS. OSCAR SARLINGA, EN SANTIAGO DEL BARADERO
LA PRÓXIMA ORDENACIÓN SACERDOTAL, EN MAYO, SERÁ LA DE OSCAR MORETTI



La comunidad diocesana se prepara con alegría para la celebración de la ordenación sacerdotal de nuestro hermano el diác. ADRIÁN LÁZARO, originario de la ciudad de Baradero, y ex-alumno de nuestro Seminario diocesano "San Pedro y San Pablo" y de la Facultad de Teología de la U.C.A.
La celebración eucarística durante la cual el Sr. Obispo Mons. Dr. Oscar Sarlinga ordenará sacerdote a Adrián Lázaro tendrá lugar el la iglesia parroquial de Santiago Apóstol, de la ciudad de Baradero, el día 19 de marzo (en la solemn. de San José) a las 11.
Invitamos a todos, en especial a jóvenes, familias, amigos del ordenando, miembros de instituciones, asociaciones de fieles, movimientos, y a todos aquellos que valoran y aprecian la vocación sacerdotal, que siempre es "para Dios" y "en bien del Pueblo de Dios" que nos ha sido confiado para apacentar, a imagen de Jesús, "Nuestro Buen Pastor Resucitado".
El actual diácono es oriundo de Baradero y recibió todos los sacramentos de iniciación cristiana en la Parroquia Santiago Apóstol. Es exalumno del Instituto San José, de las Hnas. Pobres Bonaerenses de San José, establecimiento fundado por la venerable sierva de Dios Camila de San José Rolón. Allí realizó su formación de Jardín, primaria y secundaria donde recibió además la catequesis sacramental.
Participó activamente del grupo de jóvenes de la parroquia y del movimiento de Partida desde el año 1998 cuando hizo el retiro del movimiento; también acompañó otros equipos del mismo.
Luego de un tiempo de profundización en la fe y de discernimiento vocacional, ingresó en el año 2004 al “Seminario Mayor María Madre del Iglesia” de la Diócesis de Gualeguaychú, donde los seminaristas de la Diócesis de Zárate-Campana recibieron su formación hasta el año 2008. Ya en el año 2009, cuando se reabrió el Seminario Diocesano “San Pedro y San Pablo”, el Diac. Adrián completó sus estudios teológicos en la Facultad de Teología de la Pont. Universidad Católica Argentina.
Recibió la admisión a las Sagradas Órdenes el día 23 de Diciembre de 2007 en el contexto de la Iº Misión diocesana de jóvenes, en Baradero; el ministerio del Lectorado el 12 de Julio de 2008 en la pquia. Exaltación de la Cruz, de la ciudad de Capilla del Señor; el ministerio del Acolitado el día 3 de Octubre de 2009, en la pquia Catedral Sta. Florentina, de la ciudad de Campana nuevamente en el marco de la Misión Diocesana de jóvenes. La Ordenación diaconal el día 7 de Agosto de 2010, en la pquia. Cocatedral, de la ciudad de Belén de Escobar, junto al Diac. Oscar Moretti.
Actualmente realiza sus tareas pastorales como diácono adscripto de la pquia. de Ntra. Sra. del Carmen, de la ciudad de Zárate. Acompaña toda la actividad parroquial, con especial énfasis de la actividad juvenil de dicha parroquia y es capellán del nivel primario del colegio San Pablo. Además, desde el año 2010, acompaña pastoralmente al Movimiento de Jornadas de Vida Cristiana de la Diócesis de Zárate-Campana.
Renovamos la invitación a este acontecimiento de Gracia para toda la Diócesis y toda la Iglesia universal. Luego de la Ordenación habrá un ágape preparado por toda la comunidad de Baradero en el instituto San José, situado en la calle av. San Martín esquina Paso.
Encomendamos la vida del próximo presbítero a la protección maternal de la Virgen María, en la advocación de Ntra. Sra. del Carmen, y al especial cuidado del glorioso San José.
DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA
1er. CONGRESO CATEQUÍSTICO DIOCESANO
1º Congreso Catequístico Diocesano
Sábado 5 de Marzo
de 8:30 a 17.
Instituto Madre del Divino Pastor
Acceso Pilar Ruta Panamericana "Ramal Pilar Km. 50" y Ruta 25
PILAR*
* Colectivos líneas 276, 57, 501, 291, 510, 203
Tuvo lugar nuestro Congreso catequístico diocesano, con el lema “Anticipar la aurora: construir la esperanza”, en preparación al IIIer. Congreso catequístico Nacional, previsto en Morón, para el 2012. Al término de la celebración de la Misa el Obispo diocesano, Mons. Oscar Sarlinga, junto con los sacerdotes, dieron la bendición de “envío” a catequizar.
Luego de 11 (once) encuentros diocesanos de catequesis en la diócesis de Zárate-Campana, éste, con características de “congreso” fue organizado en 3 meses, contando con el hecho de ser los meses de diciembre-enero-febrero de difícil encuentro o reunión, en lo pastoral, dado al receso estival. Ello no obstante, tanto la delegación diocesana de catequesis como la junta diocesana tuvieron muy buen eco en la realización, con una óptima respuesta de la mayoría de las parroquias, tanto es así que fueron centenares los participantes de este acontecimiento diocesano. Especial interés tuvo la reunión preparatoria, efectuada en Belén de Escobar el 12/2 (a la que se convocó a representantes de las distintas parroquias de la diócesis) y de la que participaron la mayoría de ellas. El objetivo del Congreso ha sido: “Vivir la experiencia de un Dios cercano, misterio-comunión misionera, Dios que da vida y extiende la vida”, tanto más, en el “Año de la vida”. Y asimismo el fijar líneas aún más concretas para nuestra acción pastoral en la diócesis, a partir de lo dispuesto en el Plan Pastoral diocesano, y en preparación al Congreso Nacional de catequesis de 2012, como se ha dicho, teniendo también como marco el documento de la Junta Catequística nacional "Lineamientos y orientaciones para la renovación de la catequesis de iniciación cristiana".
El congreso diocesano contó también con una muy numerosa presencia de sacerdotes y diáconos permanentes, y de los seminaristas del Seminario diocesano “San Pedro y San Pablo”, naturalmente con la presencia y animación del Pbro. Fernando Crevatin, delegado diocesano y del Sr. Obispo Mons. Oscar Sarlinga, quien tuvo a cargo una reflexión a las 14.30 y luego presidió la Santa Misa a las 16, concelebrada por la gran mayoría de los sacerdotes que habían asistido al congreso.
El inicio del congreso tuvo lugar puntualmente a las 9.00 y, luego de un momento celebrativo, se efectuó antes del mediodía el momento de reflexión y aporte. Se trabajará por comisiones (correspondientes a áreas de catequesis) sobre la base de 4 ejes temáticos:
a) Notas que identifican lo propio del catequista
b) Acciones necesarias para experimentar la comunión en el trabajo en la Comunidad eclesial
c) Signos de los tiempos destacados
d) Pasos para el proceso de conversión pastoral
Los sacerdotes tuvieron un espacio también para reflexionar sobre el tema.
Durante el mediodía se trabajó para resumir el aporte de todos los grupos. De acuerdo con el desarrollo previsto de la jornada, a las 14,30 se estuvo en condiciones de presentar la “síntesis” de lo trabajado por la mañana, la cual se llevará al Congreso regional en Avellaneda. En este espacio (14,30 a 15,30) fue notable la presencia del Obispo en el Congreso, su escucha de las conclusiones por parte de los catequistas, y su reflexión posterior.
Así, pues:
El plan de la jornada fue el siguiente:
Cronograma de la jornada del Congreso (1)
8:30 a 9:00 I. Momento de Acogida.
9:00 a 9:20 Bienvenida, explicación.
II Momento de Celebración (tres partes)
9:20 a 9:30 a) Espacio de Meditación (a cargo de la comunidad del Carmen, Zárate)
9:30 a 10:15 b) Espacio de Contemplación. Proclamación de la Palabra.
Concluyendo luego del trabajo con la “profesión de fe…” (Breve trabajo en equipo por comunidades)
10:15 a 11.25 c) Espacio de Celebración.
11:25 a 12:30 III. Momento de reflexión y aporte.
En éste momento habrá un lugar también para la reflexión y aporte de los sacerdotes presentes en el Congreso
12:30 a 14:30 Momento libre para los catequistas (Almuerzo, librerías, visitas a stands temáticos)
14:30 a 15:30 Síntesis de lo expresado con la inclusión de respuesta a las preguntas y el dejar lugar a reflexiones particulares. Invitación al encuentro Regional de Avellaneda y al congreso Nacional en el 2012.
16:00 Misa de Envío presidida por nuestro Obispo, Mons. Oscar Sarlinga
17:00 Despedida
Fuente: La Autentica Defensa
"Transmitir una fuerza de fe y de transformación de la sociedad, desde lo que se consideran las periferias, reafirmar nuestra opción por los pobres desde la raíz cristológica y no desanimarnos en obrar el bien", dijo el Obispo Oscar Sarlinga en "San Pedro Apóstol" en el barrio de Villanueva, en Campana
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| Pastorales de febrero |
Luego de haber acudido al centro pastoral "Nuestra Señora de Lourdes" y a diversas capillas del partido de Pilar en los días precedentes, Mons. Oscar Sarlinga asistió a la eucaristía inaugural (y subsiguiente reunión) con el naciente consejo pastoral de la parroquia de Nuestra Señora de las Gracias (Pilar) y continuando luego con la planificación pastoral de los meses de enero y febrero, en nuestro verano, del cual el Obispo suele decir que "conviene quedarse en la diócesis, para aprovechar a ver mucha gente que uno no encuentra durante el año hábil o de trabajo", han proseguido las visitas a distintas capillas y centros pastorales en zonas más alejadas de la diócesis, "las periferias", como las considera el concepto meramente humano, zonas no ubicadas en lugares centrales, muchas veces con problemas de inseguridad o desigualdades notables, y esto con la finalidad de llegar de manera reticular con la evangelización y misión, con la promoción humana integral, promoviendo un voluntariado cristiano, el cual es una gran riqueza para nuestras sociedades, y una fuerza de amor en la tarea misionera. Las "capillas" que están en los radios de las jurisdicciones parroquiales, funcionan como centros de culto, pero al mismo tiempo, con sus instalaciones pastorales y sus fieles voluntarios, como centros de promoción humana integral (catequéticos, caritativos en sentido institucional, escolarizadores). Se trata, pues, de "una escuela de rico humanismo trascendente", a menudo ubicadas en las periferias de las ciudades o aglomeraciones urbanas que en su mayor parte caracterizan a la diócesis de Zárate-Campana.
Mons. Sarlinga se encuentra a punto de concluir con las visitas a las capillas del partido de Campana (el día 13 visitará "San Antonio de Padua" del barrio "Las Acacias") y proseguir con las capillas y centros pastorales de Pilar, finalidad con la cual visitó también la capilla de "Nuestra Señora del Rosario" (de San Nicolás) en la única zona de Del Viso perteneciente a la diócesis perteneciente a la diócesis de Zárate-Campana. Por por último, el domingo 27 de febrero visitó la capilla de San Pedro Apóstol, en el popular barrio de "Villanueva" (en Campana, en la margen derecha de la autopista Panamericana, mano a Buenos Aires).
La parroquia de "Nuestra Señora de las Gracias", enclavada en una periferia del populoso y desigual partido de Pilar, es uno de los tantos ejemplos de las contradicciones de carácter social, que la Iglesia se esfuerza por superar a través de la fe común y la vivencia de la solidaridad. La parroquia por muchos años careció de templo parroquial, el cual hoy se encuentra en estado avanzado de construcción del nuevo, al punto que numerosas celebraciones ya se realizan allí. Se da allí una activa vida pastoral y a iniciativa del párroco y con el apoyo de numerosos laicos, pudo realizarse la creación del primer "consejo pastoral", siguiendo los lineamientos del Plan diocesano de Pastoral. El obispo fue a la parroquia el día viernes 25, donde celebró la misa, con la concelebración del cura párroco, Pbro. Fernando Crevatin y la asistencia de numerosos fieles laicos (junto con los dos seminaristas surgidos de esa comunidad parroquial, Jerónimo Martínez y Agustín López). Al término de la celebración, el párroco llamó uno a uno a los 15 integrantes del naciente "consejo", los presentó a la comunidad y expresó lo que la Iglesia esperaba de ellos. Al concluir la celebración, el obispo saludó a todos los participantes de la misa y luego estuvo presente en la primera sesión del consejo, en gran salón parroquial (también en estado de terminación) del piso de arriba, donde se mantuvo un fluido diálogo de carácter pastoral y eclesial, fundado sobre a partir de la expresión del documento de Puebla acerca de la parroquia, llamada allí "comunidad de comunidades".
La capilla de Nuestra Señora del Rosario (llamada "de San Nicolás" según la devoción popular) pertenece jurisdiccionalmente a la parroquia de "Santa Rosa de Lima" de Manuel Alberti, aunque esa zona ha sido considerada desde muchos años como perteneciente a la localidad de DEL VISO (ambas en el partido de Pilar). En los límites demarcatorios que trazó la Santa Sede, la zona de la mencionada capilla quedó en el ámbito de la diócesis de Zárate-Campana, como por otra parte era su historia. El Obispo Mons. Oscar celebró la eucaristía, muy concurrida, de la que participaron Mons. Marcelo Monteagudo, Delegado para las misiones (puesto que se llamó especialmente a un gesto de misión en esas zonas) y el Pbro. José de Estrada. Al concluir la celebración, el Obispo y los sacerdotes permanecieron hasta tarde compartiendo un refrigerio con la comunidad presente, y con un activo diálogo de carácter pastoral. En la capilla existe un excelente equipo de catequistas, funciona una buena "Caritas", misiona la Legión de María, se está formando el grupo de jóvenes y se va a retomar el "apoyo escolar" para los niños más necesitados, en vistas a una mejor educación.
En la capilla de "San Pedro Apóstol" del popular barrio de "Villanueva" (en Campana) el Obispo Mons. Sarlinga llamó, propiamente, a "transmitir una fuerza de fe y de transformación de la sociedad, desde lo que se consideran las periferias". Al mismo tiempo pidió que nos mantuviéramos en una opción preferencial por los más pobres, desde una "raíz cristológica" como lo dijera el Papa Benedicto XVI en el discurso inaugural de Aparecida, en Brasil, y "a no desanimarnos en obrar el bien".
Entrando en un sector de Campana, a pocos centenares de metros de la Panamericana, pero en una zona que con criterios mundanos podría llamarse "una periferia", un lugar alejado del centro, de los lugares de decisiones, se encuentra el barrio "Villanueva". Mucha gente obrera, muchas familias, mucha gente buena, un lugar donde no falta la inseguridad, cual uno de los males que asuelan el llamado último cordón del Gran Buenos Aires. Pero hay mucha solidaridad, mucho sentido de familia, y todavía queda religiosidad popular.
Allí, en medio del barrio, totalmente inserta, se encuentra la iglesia de San Pedro Apóstol. Podría decirse que "centra" la populosa y popular barriada de esa zona de Campana (en la que se calcula viven unos 8.000 habitantes, según estimaciones de los propios vecinos) y cuenta con un espacioso templo (el clásico "salón" con techo a dos aguas, muy simpático), salones pastorales, salas de catequesis, batería de baños, dos amplias cocinas, y un notable y gran salón de usos comunitarios. Funciona allí un comedor para niños más carenciados, que ascienden diariamente entre los 85 y 90. Tienen una "Cáritas" que funciona muy bien, con voluntarios de primera calidad, con gente de fe y que hace de la dedicación a los más necesitados un deber cotidiano.
Luego de celebrar la misa, el Obispo Mons. Oscar recorrió una a una las instalaciones, acompañado por el P. Ernesto Butano (de los PP Rogacionistas), miembros de la Caritas, de la Legión de María y del grupo de jóvenes. Mons. Sarlinga quedó muy gratamente impresionado del trabajo pastoral en esa zona, y de la incidencia de la capilla en el corazón del barrio. Se hallaban presentes en la ceremonia una delegación de las otras capillas confiadas a los PP. Rogacionistas, a saber, el Sgdo. Corazón (que Monseñor Sarlinga bendijo y dedicó al culto un par de años atrás), San Felipe (donde es conocida la concurrida festividad de Nuestra Señora del Rosario de San Nicolás) y San Antonio de Padua (del barrio "Las Acacias") que constituye la próxima visita pastoral que hará el Obispo Sarlinga para completar su recorrido por las capillas y centros pastorales pertenecientes a la jurisdicción de la parroquia de Nuestra Señora del Carmen (confiada por el Obispado a los PP. Rogacionistas).
David Mesa Noack
Secretario de Comunicación Institucional del Obispado
Atención: lunes a viernes, de 9 a 13, Tel 03489 422817- 426606 líneas rotativas, interno 37. LA PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE LAS GRACIAS (PILAR) CUENTA CON SU FLAMANTE "CONSEJO PASTORAL" A CUYA INAUGURACIÓN ASISTIÓ MONS. OSCAR SARLINGA







LA PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE LAS GRACIAS (ubicada en el barrio llamado "Peruzzotti" de la ciudad de Pilar) que por muchos años careció de templo parroquial, se encuentra en estado avanzado de construcción del nuevo, al punto que numerosas celebraciones ya se realizan allí.
La parroquia cuenta con una activa vida pastoral y a iniciativa del párroco y con el apoyo de numerosos laicos, pudo realizarse la creación del primer "consejo pastoral", siguiendo los lineamientos del Plan diocesano de Pastoral, fruto de unos años de trabajo apostólico en aras de un mayor compromiso de los laicos en la misión evangelizadora.
El obispo Mons. Oscar Sarlinga concurrió a la parroquia el día viernes 25, donde celebró la misa, con la concelebración del cura párroco, Pbro. Fernando Crevatin y la asistencia de numerosos fieles laicos (junto con los dos seminaristas surgidos de esa comunidad parroquial, Jerónimo Martínez y Agustín López). Allí destacó la creación del "consejo pastoral parroquial" dentro del gran contexto de la "Misión continental" a la luz del documento de Aparecida, de nuestro Plan pastoral diocesano, y de "Navega Mar adentro" del episcopado argentino.
Al término de la celebración, el párroco llamó uno a uno a los 15 integrantes del naciente "consejo", los presentó a la comunidad y expresó lo que la Iglesia esperaba de ellos. Al concluir la celebración, el obispo saludó a todos los participantes de la misa y luego estuvo presente en la primera sesión del consejo, en gran salón parroquial (también en estado de terminación) del piso de arriba, donde se mantuvo un fluido diálogo de carácter pastoral y eclesial.
Fuente: AICA
Campana (Buenos Aires), 9 Feb. 11
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| Congreso Catequístico de Zárate-Campana |
El delegado para la Catequesis de la diócesis de Zárate-Campana, presbítero Fernando Crevatín, invitó a participar del Congreso Catequístico Diocesano por realizarse el 5 de marzo en el Colegio Madre del Divino Pastor, de la localidad bonaerense de Pilar.
La jornada, preparatoria para el III Congreso Catequístico Nacional Morón 2012, servirá además para que el obispo de Zárate-Campana, monseñor Oscar Sarlinga, celebre la misa de envío a los catequistas de la diócesis.
“El objetivo del Congreso Catequístico Diocesana será vivir la experiencia de un Dios cercano, misterio-comunión misionera que da vida y extiende la vida”, explicó.
El sacerdote precisó, además, que servirá para “fijar líneas concretas para nuestra acción pastoral en la diócesis, teniendo como marco de fondo el Plan Pastoral diocesano aprobado por nuestro obispo y el Documento ‘Lineamientos y Orientaciones para la renovación de la catequesis de iniciación cristiana’: Caminando hacia el Directorio Catequístico Argentino”.
“Es la comunidad diocesana la que articula la integración orgánica de la catequesis con la totalidad de la realidad pastoral; es la Iglesia particular la que, junto a su obispo, discierne el paso de Dios por su historia común y por el palpitar de cada uno. Debemos contribuir, en la fijación de líneas pastorales para la catequesis en nuestra Iglesia particular de Zárate-Campana, a generar propuestas que serán llevadas al Congreso de la Región Buenos Aires, primeramente, y luego al Congreso Catequístico Nacional, Morón 2012”, insistió.+Puede leerse también en: AICA
2 de enero, en la Festividad de la Presentación del Señor, o "Candelaria"
IMAGEN DE LA CANDELARIA
JORNADA DE LA VIDA CONSAGRADA EN IGLESIA CO-CATEDRAL
Dicha “Jornada de la vida consagrada” (llamada así por Juan Pablo II) tuvo dos etapas marcantes en la diócesis de Zárate-Campana. La primera, por la mañana del día 2, con la profesión de los consejos evangélicos por parte de 10 hermanos del instituto religioso de los Discípulos de Jesús y de San Juan Bautista, en Garín (provincia de Buenos Aires) y concelebrada por 12 sacerdotes, a la cual el Obispo Mons.
Oscar Sarlinga asistió sin oficiar, y transmitió su mensaje al final de la misa, en el que habló acerca de la mencionada Jornada y su institución por S.S. Juan Pablo II en el día de la Candelaria, del “discipulado según el documento de Aparecida”, el “condiscipulado como común-misión en el amor de Cristo” y la vida fraterna, y destacó la vocación a la misión (”que es el nombre de la Iglesia, refirió, recordando a Pablo VI, quien dijo: “Iglesia, tu nombre es misión”). Saludó cordialmente al Padre servidor general, a los sacerdotes, a los hermanos el instituto clerical, a las hermanas del instituto femenino de las “Discípulas de Jesús”, a las Hermanas Misioneras de la caridad (de la Madre Teresa de Calcuta, quienes muy numerosas habían acudido a la celebración) así como a familiares de los hermanos y fieles laicos presentes.
Por la tarde del día de la Presentación del Señor, en la iglesia concatedral de la Natividad del Señor, el Obispo
Mons. Sarlinga presidió la eucaristía en dicha festividad, o “Candelaria” como se la conoce desde la religiosidad popular, arraigada en estas regiones en lo que a esta festividad se refiere, tanto más que según es piadosa tradición, las candelas son impuestas al día siguiente, en la festividad de San Blas, sobre las gargantes de los fieles asistentes. Concelebraron con Mons. Sarlinga una decena de sacerdotes, entre los cuales Mons. Galuppo, Mons. Marcelo Monteagudo, Mons. Daniel Ferrari, el P. Daniel Bevilacqua, el P. Mauricio Aracena, el P. Nicolás Guidi entre otros. Durante la ceremonia se tuvo la inclusión de la consagración de la Srta. Teresa Ferlaino, originaria de Escobar y residente en Campana, como “virgen consagrada” conforme al “ordo virginum”, contando con un itinerario de discernimiento eclesial que ha durado varios años. La inclusión de una nueva consagrada en dicho estado de vida, presente en la diócesis desde años atrás, eleva a 9 el número de “vírgenes consagradas”. Se hallaban presentes para la ocasión una gran cantidad de fieles provenientes de la parroquia de Santa Florentina (catedral) y jóvenes de diversos grupos misioneros.
La vasta iglesia concatedral, colmada, vio comenzar la celebración junto a la capilla lateral donde está entronizada la imagen de la Virgen del Buen Ayre, la cual es, como se sabe, una advocación de Nuestra Señora de la Candelaria. La imagen, obra del conocido artista argentino Diego Curutchet, fue donada por el Obispo a la concatedral y entronizada por él en dicha capilla a mediados del pasado año 2010. Se ha convertido en un lugar al que acuden muchas personas a orar, e incluso dejar ofrendas votivas a la Virgen. En el muro de dicha capilla, el que da al exterior, se encuentra sepultada la fundadora de la ciudad de Belén de Escobar, Doña Eugenia Tapia de Cruz. Desde allí se procedió con las candelas o velas encendidas, signo de la luz de Cristo, hacia el presbiterio para continuar la celebración. El Obispo, basado en el santo Evangelio según san Lucas (Lc 2, 22-40) destacó el cumplimiento por parte de la Ssma. Virgen de cuanto establecía la Ley de Moisés, para la purificación, y dijo que en dicho cumpimiento, por fe y humildad, la Virgen y San José llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor. Mencionó que “el gran Protagonista del acontecimiento fue el Espíritu Santo” que estaba en el anciano Simeón, y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías del Señor, razón por la cual reconoció a Jesús como la gran Luz para todos los pueblos, el Mesías preparado para iluminar a las naciones paganas y ser gloria del Israel de Dios” .
Continuó diciendo
Mons. Sarlinga en su homilía que la fiesta que la Iglesia nos invita hoy a celebrar se abre en dos vertientes convergentes: por un lado la purificación de la Ssma. Virgen (Cf Luc. 2, 22, ss.) y por otro el de la Presentación de Jesús en el Templo, según el ritual hebraico (Cfr. Lev. 12, 2-8; Ex. 13, 2), a lo cual se agrega que, por desarrollo devocional y popular, se incluyó en la tradición cristiana el rito de la bendición de los cirios o candelas, con probable derivación de la festividad que se tenía en el siglo IV en Jerusalén (como puede constatárselo en la célebre Peregrinatio Etheriae, del año 395, o “peregrinación de la virgen Egeria), que continuó en Roma, con el aditamento de una procesión nocturna, instituida por el Papa Gelasio (492-496) con la finalidad de sustituir (asumiéndolas y purificándolas) las celebraciones paganas “lustrales” que tenían lugar en el mes de febrero.
“Siendo nuestros cirios encendidos el símbolo de la Luz de Cristo, lumen Christi, expresamos en lenguaje litúrgico que queremos recibir esa luz, que se da a los seres humanos, en el tiempo, en la vida, y que es, ella misma, “vida” y vida en abundancia (Cf Jn 1, 4), y asimismo recordamos hoy la teología evangélica de la luz, que es Cristo, el cual nos dijo: “Mientras estoy en el mundo, soy la luz del mundo” (Jn 9,5), razón por la cual nosotros mismos, que recibimos de Él su luz, somos también “luz del mundo” (Cf Mt 5,14), nosotros todos, los miembros del Pueblo de Dios que es la Iglesia, en su “sacerdocio real” (I Pt 2,9)”. Dijo a continuación
Mons. Sarlinga que, de tal modo, haciendo carne la fe, viviéndola en esperanza y caridad, nuestras palabras y nuestras obras han de convertirse en una “candelaria viviente” en la sociedad de hoy, desde la fe, también en la dimensión social; ése es el sentido realizado en nuestra vida que tiene esta festividad -acotó-.
Acerca de la consagración en virginidad arriba mencionada, aun aclarando que tenía raíces mucho más profundas que lo jurídico, el Obispo lo explicó mencionando el canon 604 §1 del Código de derecho canónico, el cual citó: “A estas formas de vida consagrada se asemeja el Ordo de las Vírgenes, que, formulando el propósito santo de seguir más de cerca de Cristo, son consagradas a Dios por el Obispo diocesano según el rito litúrgico aprobado, celebran desposorio místico con Jesucristo, Hijo de Dios, y se entregan al servicio de la Iglesia” y le dijo a la Srta. Ferlaino que la Iglesia esperaba de ella una profunda inserción, actuada ante todo satisfaciendo el encargo, “munus” de la oración, el de la penitencia y del servicio al prójimo: servicios caritativos y/o apostólicos que pueden asumir formas muy variadas “según el estado y los carismas” pues las vírgenes consagradas, en efecto, “se desposan místicamente con Cristo, Hijo de Dios, y se entregan (“dedicantur”) al servicio de la Iglesia”. En especial le agradeció su colaboración con las misiones juveniles, el acompañamiento de grupos misioneros y su dedicación abnegada en su especialización de psicopedagogía.
Por ultimo, el Obispo dijo que la devoción a la Virgen nos ayudará siempre en nuestra vida, y en especial a dedicarnos a los más necesitados, enfermos, aquellos que han perdido el sentido de la vida, la esperanza, aquellos que quieren ver y compartir nuestra caridad fraterna, porque “la perenne novedad del cristianismo no puede fallar”, mencionó. A continuación citó un parágrafo de la Exhortación “Marialis cultus” del Papa Pablo VI, texto que, según mencionó, “puede ser iluminador en esta festividad”, a saber: “María, la «mujer nueva», está junto a Cristo, «el hombre nuevo», a la luz de cuyo misterio encuentra sentido el misterio del hombre (…) Al hombre contemporáneo, frecuentemente zarandeado entre la angustia y la esperanza, postrado por la sensación de sus límites, asaltado por aspiraciones sin fin, turbado en el ánimo y dividido en el corazón, la mente suspendida por el enigma de la muerte, oprimido por la soledad mientras tiende fuertemente a la comunicación con los demás, presa de sentimientos de náusea y hastío; a este hombre contemporáneo, la Virgen, contemplada en las circunstancias de su vida terrena o en la felicidad de que goza ya en la Ciudad de Dios, ofrece una visión serena y una palabra tranquilizadora: es una garantía de que la esperanza triunfará sobre la angustia, la comunión sobre la soledad, la paz sobre la turbación, la alegría y la belleza sobre el tedio y la náusea, las perspectivas eternas sobre los deseos terrenos, la vida sobre la muerte”.
Al término de la celebración el Obispo y los sacerdotes permanecieron para saludar a todos y cada uno de los miembros de los institutos religiosos presentes y a las religiosas y vírgenes consagradas que asistieron a la ceremonia.
LA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA EN LA HUELLA DE LA “MISIÓN CONTINENTAL”, A LA QUE COMENZÓ EN 2007 E INICIÓ OFICIALMENTE EN 2009
La misión continental a la que nos han llamado los Obispos de América Latina y el Caribe, guiados por el Papa Benedicto XVI, ha tenido inicio en nuestra diócesis el 9 de mayo de 2009, día en que hemos celebrado las fiestas patronales diocesanas (sábado posterior a la festividad de la Virgen de Luján) y la consagración de la diócesis al Sagrado Corazón de Jesús. El documento de Aparecida deja a las Conferencias episcopales el inicio a elegir para la misión continental, y la CEA lo dejó a criterio de las diócesis; pero lo más importante es que la opción por la misión sea permanente, pues, como nos había enseñado con su exclamación el Papa Pablo VI en “Evangelii nuntiandi”: “Iglesia, tu nombre es misión”.
En nuestro post anterior ya hemos informado sobre algunas de las iniciativas misioneras, acompañadas por los Pbros. Mauricio Aracena, Fernando Fusari, Jorge Ritacco, Agustín Villa y por Mons. Marcelo Monteagudo. A las distintas misiones juveniles (de los jóvenes misioneros de la diócesis) en diversos lugares (Campana, Baradero, Belén de Escobar, San Antonio de Areco) se han unido numerosos “gestos especiales de misión” tanto de jóvenes como de adultos (o de ambos juntos, habiéndose dado que se han adjuntado a la misión diocesana grupos de padres de familia). Dichos gestos especiales de misión tuvieron lugar en ámbitos diversos de la diócesis, y, tal como lo hemos consignado en el artículo precedente de esta página, en particular en el barrio de Ntra. Sra. de Fátima (de Zárate), en Barrio “Río Luján” de Manzanares (Pilar), en el Barrio “Philips” de Belén de Escobar y en la localidad de Villa Lía (San Antonio de Areco). Nuestro obispo ha pedido que, en razón de la índole permanente de la misión, no se deje los lugares donde se ha misionado, sino que, en la medida de lo posible, se prosiga a fines de este año o a comienzos del próximo, así como se destaque la dimensión misionera “de toda la pastoral ordinaria” y la dimensión misionera del rol de los laicos en todos nuestros ambientes, necesitados de evangelización y de promoción humana.
Por su parte, con ese mismo espíritu de misión, Mons. Oscar Sarlinga ha visitado en el mes de enero las experiencias misionales de los jóvenes (mencionadas), y el Hogar la Paz y la Alegría, de las Hnas. de la caridad (de la Madre Teresa de Calcuta, en Zárate), el Hogar de Ancianos de las Hermanas de Santa Marta (en Pilar), la capilla de Nuestra Señora de la Paz, en Barrio “Dallera” (en Campana) así como tiene proyectado visitar la capilla de San Pedro, en el barrio “Villanueva” de Campana y otras capillas y centros pastorales de otros partidos de la diócesis, también distintas celebraciones en la iglesia catedral e iglesia co-catedral (como la Presentación del Señor, o “Candelaria”) así como nos ha recordado con anticipación la invitación para participar del erigimiento de la nueva parroquia de Nuestra Señora de la Paz y San Francisco de Asís (en Pilar) con sendas celebraciones en los días 19 y 20 de febrero (el nuevo cura párroco será el Pbro. Gabriel Micheli).
El obispo nos dice que la misión tiene como centro irradiador al primer mandamiento, el de amar al prójimo como a sí mismo (Ev. de Mateo, 22, 317-39) así como la unión entre evangelización y promoción humana integral, a tenor de las palabras del profeta Isaías: “aprendan a hacer el bien, busquen la justicia, levanten al oprimido, hagan justicia al huérfano, defiendan la causa de la viuda” (Isaías 1: 16-17).
Como fruto de las misiones juveniles, van formándose en las comunidades los grupos de Infancia Misionera, como por ejemplo el de Villa Lía (San Antonio de Areco) cuyo testimonio transcribimos a continuación, y también grupos misioneros “nacientes” como el de Baradero:
GRUPO DE INFANCIA MISIONERA
“MENSAJEROS DE MARÍA”
Villa Lía – San Antonio de Areco
Testimonio:
Somos un grupo de Infancia Misionera llamado, “Mensajeros de María”. Vivimos en Villa Lía. El grupo está formado por unos 20 chicos, de los cuales once ya recibimos a Jesucristo en la Eucaristía. Nos guía y acompaña un matrimonio de nuestra comunidad, Nancy y Fernando; y otros padres, que se van sumando, de los que forman el grupo.
Comenzamos a misionar, visitando las casas en nuestro pueblo en el mes de agosto de 2010, acompañando frecuentemente a los abuelos del geriátrico. Llevábamos por los hogares mensajes de Nuestra Madre del Cielo, la Virgen María, la Palabra de Dios invitando a las familias a Misa, a la celebración de la Palabra o al rezo del Rosario.
Tuvimos también una convivencia de tres días en nuestra Capilla San José, donde celebramos la Palabra cada día, rezamos el rosario, jugamos y también nos formamos aprendiendo más sobre Jesús y la Iglesia.
El 19 de enero haremos una “Campaña del rosario” por las calles de San Antonio de Areco, repartiendo rosario a los que pasen.
El 5 de febrero, Dios mediante, planeamos ir a misionar por tres días a Santa Coloma, partido de Baradero.
Nuestra fuerza es el rezo del Santo Rosario porque es lo que agrada a nuestra Madre y su Hijo Jesús.
La idea de armar este grupo misionero surgió porque vimos chicos jóvenes que vinieron a misionar de la Catedral Santa Florentina, de Campana, en las vacaciones de invierno pasadas. La visita de los chicos en las casas y por nuestro pueblo dejó una semilla que fue germinando de a poco: entusiasmo, ganas de conocer a Jesús y vivir como Él. Del 3 al 9 de enero del 2011 estuvo otra vez este grupo misionero de Campana y siguieron sembrando: aprendimos a animar a los más pequeños y a trasmitirles el Evangelio, a trabajar en equipo, aumentaron nuestras ganas de, como ellos, llevar a Jesús a los demás; y hasta dos muchachos del grupo de Infancia Misionera de Villa Lía se animaron a tocar la guitarra en las misas. Esperemos poder comenzar a formar nuestro propio coro, pues nadie se animaba a tocar la guitarra en nuestra capilla. Además 5 adolescentes se sumaron a nuestro grupo y si perseveran recibirán su la cruz misionera en cuaresma.
En la misa del sábado 8 de enero, en la que finalizó la misión, recibimos la cruz misionera todos los miembros del grupo. Las bendijeron y nos las entregaron Mons. Marcelo Monteagudo, delegado diocesano para las misiones; el padre Santiago Whelan, párroco de nuestra parroquia de San Antonio de Padua en Areco, y el padre Agustín Villa, vicario de la Catedral, quien misionaba junto a los jóvenes. Queremos agradecer en particular a los padres Agustín, Hugo, Marcelo y a nuestro párroco, el padre Santiago, y todos los jóvenes que dedicaron esta semana a nuestra capilla. Gracias, y seguimos unidos en la oración.
NACIENTE GRUPO MISIONERO DE BARADERO
El naciente grupo misionero de Baradero, con el acompañamiento de Fernando Fusari, se encaminaban hacia la ciudad de Escobar para misionar la zona del barrio del cementerio, como se conocía en la comunidad. Las actividades comenzaron el 4 a la mañana, comenzando con una hora de adoración al Santisimo, continuando con las visitas a las casas en las que se invitaban a las actividades que se realizarían por la tarde con los niños y jovenes, continuada por un rosario por las calles, la Santa misa y terminando con charlas con los adultos de la comunidad. Al rededor de 62 niños se acercaron a la capilla Sta. Clara de Asís para compartir las actividades diarias, 15 jóvenes y un numero parecido de adultos, 40 manzanas misionadas, se administraron 3 bautismos y la bendición de casas en la localidad. Los jóvenes quieren iniciar un grupo y varios niños se han anotado en la catequesis para recibir los sacramentos. Las actividades culminaron el 12 con la Santa Misa, un rosario por las calles con velas que terminó en el patio de la capilla, con un fogón al que se acerco toda la comunidad, esta agradeció la visita de los misioneros en el lugar y los bautizó como “Campanitas de alegría” en el barrio, al fogón también se acercó el grupo de co-Catedral, y en comunidad se compartió la misma alegría, ese Cristo anunciado.
Ante estas experiencias de misión, queremos preguntar a cada uno de los cristianos de nuestra diócesis: ¿Ya te uniste a la Gran Misión Continental? La Gran Misión Continental no es otra cosa que ese compromiso personal o en comunidad, para llevar la Buena Nueva del Evangelio a todos los rincones del continente
¿Ya te uniste a la Gran Misión Continental?
Hace casi un año nuestros obispos se reunieron en Aparecida, Brasil, para elaborar el documento: “Discípulos y misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en Él tengan vida”; en este trascendental documento, donde se abordaron una infinidad de temas de vital importancia para nuestra Iglesia, se hizo un especial énfasis en la necesidad de insertar a todo cristiano en un proceso de cinco etapas, que empezaran con el encuentro con Cristo y terminaran con una necesidad personal, de aquel que ha descubierto ese grande amor, para compartirlo con los demás.
A partir de ese documento y buscando ser una herramienta que facilitara la lectura y la compresión del documento de Aparecida, es que surgió Misión Aparecida, ¡Manos a la obra!, una invitación para unirse a la Gran Misión Continental que no es otra cosa que ese compromiso personal o en comunidad, para llevar la Buena Nueva del Evangelio a todos los rincones del continente y principalmente a nuestras familias, comunidades y lugares de trabajo.
Desde ese momento hasta la fecha, se han unido a esta iniciativa 650 apostolados y 1400 misioneros, más de 2000 apóstoles de Jesucristo que como Misioneros de la Gran Misión Continental están aprovechando la oportunidad de contactar a otros discípulos para compartir testimonios, aprovechar experiencias y emprender nuevos proyectos en conjunto.
Sin embargo, creemos que el mensaje de Aparecida tiene que llegar a muchas más personas que estén decididas a defender su fe y trabajar por la Iglesia; es por ello, que nuevamente queremos invitarlos para que visiten Misión Aparecida, exploren y reflexionen con detalle sobre los textos que cada apartado incluye, y se sumen a esta iniciativa, registrándose como misioneros o involucrando a sus apostolados.
Recordemos que en el discurso de Su Santidad a los Cardenales, Arzobispos y Prelados afirmó: “los cristianos en América Latina, y con ellos los de todo el mundo, están llamados ante todo a ser cada vez más “discípulos de Jesucristo”. ¡No podemos hacer oídos sordos, ante una invitación tan directa!
Con la organización de la delegación de misiones, a cargo de Mons. Marcelo Monteagudo, y de los grupos misioneros de las parroquias concernidas, prosigue la misión joven en la diócesis, en distintos ámbitos de su geografía, con un sentido pastoral dentro de los ejes de comunión y misionariedad del Plan pastoral diocesano. Mons. Oscar Sarlinga concurrió a visitar los grupos misioneros y compartió con los jóvenes la experiencia que ellos han tenido de la misión, de la visita a las familias, y de las distintas actividades que realizaron.
Como se viene realizando ya hace varios años, durante el tiempo de verano, se intensifica la actividad misionera en la Diócesis. Durante estas últimas semanas numerosos jóvenes de distintas comunidades han realizado experiencias de misión en distintos puntos de nuestra Iglesia particular.
El grupo de jóvenes “Natividad Joven” de la Cocatedral Natividad del Señor de Belén de Escobar misionó el Barrio Río Lujan perteneciente a la Parroquia San Luis Gonzaga de Manzanares-Pilar. La misión tuvo lugar entre los días 3 al 10 de enero. Fueron en torno a veinte jóvenes provenientes tanto de la comunidad parroquial como del Colegio Santa María de la misma localidad, con el que se va logrando una fuerte inserción en la vida pastoral. Los estuvo coordinando y acompañando el P. Mauricio Aracena, quien permaneció con ellos y tuvo a cargo la celebración cotidiana de la Santa Misa por las distintas intenciones del Barrio así como la celebración de unción de enfermos y 16 bautismos. Es de destacar también la visita de nuestro obispo Mons. Oscar Sarlinga, y de Mons. Marcelo Monteagudo, durante la cual pudieron compartir con la gente del lugar y los misioneros les contaron las experiencias vividas. Es la primera actividad misionera de este grupo en ese lugar con la intención de proyectarla a lo largo de tres años.
Por su parte también el Grupo Misionero del Movimiento Santa María de la Estrella fue a misionar a uno de los barrios de la circunscripción parroquial de Nuestra Señora del Carmen de la ciudad de Zárate. Fueron numerosos los jóvenes (en torno a 60 misioneros) que participaron de esa experiencia que se desarrolló durante los últimos días de diciembre hasta el 7 de enero. El centro de las actividades que realizaron fue la Vicaría Nuestra Señora de Fátima, en la zona del bajo de la ciudad. Estuvieron acompañados por el P. Jorge Ritacco, quien es el asesor de dicho Movimiento, y por los sacerdotes de la comunidad y el grupo juvenil de la parroquia.
En la ciudad de Belén de Escobar, en la jurisdicción de la Cocatedral Natividad del Señor, también están misionando los jóvenes de las dos parroquias de Baradero, Santiago Apóstol y Nuestra Señora de Luján. Son cerca de 15 los chicos que están recorriendo las calles del barrio que circunda el cementerio local, cuya comunidad católica se congrega en la Capilla Santa Clara, lugar que fue el centro de la misión y de las actividades que se realizan. Junto con ellos está el P. Fernando Fusari. La misión se viene desarrollando desde el lunes 3 hasta el jueves 13 del corriente.
Además los jóvenes de la Catedral Santa Florentina de la ciudad de Campana, también fueron a misionar el pueblo de Villa Lía perteneciente a al partido de San Antonio de Areco. El numeroso grupo juvenil (en torno a 40) fue acompañado por el P. Agustín Villa, que permaneció con ellos durante todos los días de la misión que tuvo lugar entre el 3 y el 9 de enero. En torno a la misión se realizaron distintas actividades, entre ellas cabe destacar la celebración de 3 bautismos y una primera comunión.






Es de subrayar la presencia y el acompañamiento de varios de los seminaristas de la diócesis tanto en estas misiones como en otras que se han realizado fuera de la diócesis. Todas estas experiencias han tenido una respuesta muy favorable por parte de la gente de lugar que los recibía. Fueron muy intensas las actividades con los niños y los numerosos sacramentos que se realizaron en ellas. La alegría ha sido reciproca tanto de las personas que fueron visitadas en sus casas o convocadas a los centros de misión al ver el rostro de una Iglesia joven con muchas entusiasmo y ganas de compartir la fe, como de los misioneros que han vivido una fuerte experiencia eclesial y de comunión con Jesucristo.
ES EL SINCERO AUGURIO DEL OBISPADO DE ZÁRATE-CAMPANA PARA TODA LA FELIGRESÍA Y LOS LECTORES DE NUESTRAS PÁGINAS Y BLOGS
ENLASVÍSPERAS DEL PRIMER DÍA DEL AÑO SE CELEBRÓ EN LA IGLESIA CATEDRALDESANTA FLORENTINA LA SOLEMNIDAD DE “SANTA MARÍA MADRE DE DIOS” YELOBISPO TRANSMITIÓ EL MENSAJE DE LA “JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ” DELPAPABENEDICTO XVI |
| Santa María Madre de Dios, en Belén de Escobar |
Enla noche del 31 de diciembre, envísperas del inicio del Año 2010, elSr. Obispo Mons. Oscar Sarlingacelebró la misa “de nochevieja” en laiglesia catedral de SantaFlorentina, con la concelebración del curapárroco, Pbro. Hugo Lovatto,de Mons. Marcelo Monteagudo, Delegado paralas misiones, y de losPbros. Pablo Iriarte, Nestor Villa y AgustínVilla, con la asistenciadel diácono permanente Ricardo Dib. En efecto,la Iglesia Católicaquiere comenzar el año pidiendo la protección de laSantísima VirgenMaría, cuya fiesta mariana más antigua que se conoce enOccidente es lade “María Madre de Dios”, pues ya en las Catacumbas oantiquísimossubterráneos que están cavados debajo de la ciudad de Romay donde sereunían los primeros cristianos para celebrar la Misa, entiempos delas persecuciones, hay graffiti con oraciones y jaculatorias,así comopinturas con este nombre: “María, Madre de Dios”, como loexpresó Mons.Sarlinga en su homilía, y esto “muy anteriormente incluso”a laproclamación del dogma de la “Theótokos” o Madre de Dios en elConciliode Éfeso, en el año 431.
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SANTA MARÍA MADRE DE DIOS, Theótokos
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ElObispo se refirió a continuación a la relaciónentre fe y razón, y a lafe y compromiso concreto con la transformaciónen y por el Amor en lasociedad actual, y en ese contexto hizo alusiónal propósito del PapaPablo VI al inaugurar las “Jornadas mundiales dela Paz” precisamentepara el día 1ro. de enero, lo cual hizo en el año1968. Hizo tambiénalusión Mons. Sarlinga a la referencia de Pablo VI ala Paz como un“nuevo espíritu” que ha de animar a las relaciones entrelas personas ylos pueblos, y asimismo a “hombres nuevos” que son losque, llenos delAmor de Cristo, el Príncipe de la Paz, pueden colaborarcon Dios en lacreación de una renovada civilización, la tan mentada“civilización delAmor”. Luego se refirió al Mensaje del Papa BenedictoXVI, centrado enla Libertad religiosa, y puso especial acento en elpunto 4to. sobre lafamilia, y en el punto 10mo. acerca de lacontribución de la religión (yde las religiones, en sociedadesmulti-étnicas, y multi-culturales) enla consecución de la paz, y elafianzamiento de la convivencia en lasociedad civil.
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Rostro de la MADRE DE DIOS en su adv. de Ntra. Sra. de Guadalupe
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Imagen auténtica de Nuestra Señora de Luján, Patrona de la diócesis
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Altérmino dela celebración eucarística, el Obispo Mons. Sarlinga y lossacerdotesse dirigieron a la iglesia criptal (e invitaron a lafeligresía a hacerlo propio) a los fines de rezar un responso por eleterno descanso delprimer obispo de Zárate-Campana, Mons. Alfredo MarioEsposito Castro,junto a su tumba (ante el altar del Sagrado Corazón),dado que este1ro. de enero se cumplió un año de su fallecimiento.
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El Espíritu desciende sobre la Madre de Dios
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Alos fines deobservar cuánto son actuales los presupuestos que llevarona instituirla primera Jornada mundial de la Paz, en el año 1968,transmitimos acontinuación en su integridad el Mensaje correspondientede S.S. PabloVI:
MENSAJE DE PABLO VI 1 DE ENERO DE 1968 AÑO NUEVO: DÍA DE LA PAZ MENSAJE POR LA JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ DE 1968
Nosdirijimosa todos los hombres de buena voluntad para exhortarlos acelebrar el“Día de la Paz” en todo el mundo, el primer día del añocivil, 1º deenero de 1968. Sería Nuestro deseo que después, cada año,estacelebración se repitiese como presagio y como promesa, alprincipio delcalendario que mide y describe el camino de la vida en eltiempo, de quesea la Paz con su justo y benéfico equilibrio la quedomine eldesarrollo de la historia futura.
Nospensamosque esta propuesta interpreta las aspiraciones de los pueblos,de susgobernantes, de las entidades internacionales que intentanconservar laPaz en el mundo, de las instituciones religiosas taninteresadas enpromover la Paz, de los movimientos culturales,políticos y sociales quehacen de la Paz su idea, de la juventud -enquien es más viva laperspicacia de los nuevos caminos de lacivilización, necesariamenteorientados hacia un pacífico desarrollo-de los hombres sabios que vencuán necesaria es hoy la Paz y al mismotiempo cuán amenazada está.
Laproposiciónde dedicar a la Paz el primer día del año nuevo no intentaa calificarsecomo exclusivamente nuestra, religiosa, es decircatólica; querríaencontrar la adhesión de todos los amigos de la Paz,como si fueseiniciativa suya propia, y expresarse en formasdiversas,correspondientes al carácter particular de cuantos adviertencuánhermosa e importante es la armonía de todas las voces en el mundoparala exaltación de este primer bien que es la Paz, en elmúltipleconcierto de la humanidad moderna.
LaIglesiaCatólica, con intención de servicio y de ejemplo, quieresimplemente“lanzar la idea”, con la esperanza de que alcance no sóloel más amplioasentimiento del mundo civil, sino que tal idea encuentreen todaspartes múltiples promotores, hábiles y capaces de expresar enla“Jornada de la Paz”, a celebrarse al principio de cada nuevo año,aquelsincero y fuerte carácter de humanidad consciente y redimida desustristes y funestos conflictos bélicos, que sepa dar a la historiadelmundo un desarrollo ordenado y civil más feliz.
LaIglesiaCatólica procurará llamar a sus fieles a celebrar “la Jornadade la Paz”con las expresiones religiosas y morales de la fe cristiana;peroconsidera necesario recordar a todos aquellos que querráncompartir laoportunidad de tal “Jornada”, algunos puntos que debencaracterizarla; yel primero entre ellos, la necesidad de defender lapaz frente a lospeligros que siempre la amenazan: el peligro desupervivencia de losegoísmos en las relaciones entre las naciones; elpeligro de lasviolencias a que algunos pueblos pueden dejarsearrastrar por ladesesperación, al no ver reconocido y respetado suderecho a la vida y ala dignidad humana; el peligro, hoy tremendamenteacrecentado, delrecurso a los terribles armamentos exterminadores delos que algunaspotencias disponen, empleando en ello enormes mediosfinancieros, cuyodispendio es motivo de penosa reflexión ante lasgraves necesidades queafligen el desarrollo de tantos otros pueblos;el peligro de creer quelas controversias internacionales no se puedenresolver por los caminosde la razón, es decir de las negociacionesfundadas en el derecho, lajusticia, la equidad, sino sólo por los delas fuerzas espantosas ymortíferas.
Lapaz se fundasubjetivamente sobre un nuevo espíritu que debe animar laconvivencia delos pueblos, una nueva mentalidad acerca del hombre, desus deberes y sudestino. Largo camino es aún necesario para haceruniversal y activaesta mentalidad; una nueva pedagogía debe educar lasnuevas generacionesen el mutuo respeto de las naciones, en lahermandad de los pueblos, enla colaboración de los pueblos entre sí ytambién respecto a su progresoy desarrollo. Los organismosinternacionales instituidos para este fin,deben ser sostenidos portodos, mejor conocidos, dotados de autoridad yde medios idóneos parasu gran misión. La “Jornada de la Paz” debe hacerhonor a estasinstituciones y rodear su trabajo de prestigio, deconfianza y de aquelsentido de expectación que debe tener en ellasvigilante el sentido desus gravísimas responsabilidades y fuerte laconciencia del mandato quese les ha confiado.
Unaadvertenciahay que recordar. La paz no puede estar basada sobre unafalsa retóricade palabras, bien recibidas porque responden a lasprofundas y genuinasaspiraciones de los hombres, pero que puedentambién servir y hanservido a veces, por desgracia, para esconder elvacío del verdaderoespíritu y de reales intenciones de paz, si nodirectamente para cubrirsentimientos y acciones de prepotencia ointereses de parte. No se puedehablar legítimamente de paz, donde nose reconocen y no se respetan lossólidos fundamentos de la paz: lasinceridad, es decir, la justicia y elamor en las relaciones entre losEstados y, en el ámbito de cada una delas naciones, de los ciudadanosentre sí y con sus gobernantes; lalibertad de los individuos y de lospueblos, en todas sus expresionescívicas, culturales, morales,religiosas; de otro modo no se tendrá lapaz -aún cuando la opresiónsea capaz de crear un aspecto exterior deorden y de legalidad-, sinoel brotar continuo e insofocable derevueltas y guerras.
Es,pues, ala paz verdadera, a la paz justa y equilibrada, en elreconocimientosincero de los derechos de la persona humana y de laindependencia decada nación a la que Nos invitamos a los hombressabios y fuertes adedicar esta jornada.
Así,finalmente,es de augurar que la exaltación del ideal de la paz nofavorezca lacobardía de aquellos que temen deber dar la vida alservicio del propiopaís y de los propios hermanos cuando éstos estánempeñados en ladefensa de la justicia y de la libertad, y que buscansolamente la huidade la responsabilidad y de los peligros necesariospara el cumplimientode grandes deberes y empresas generosas: paz no espacifismo, no ocultauna concepción vil y negligente de la vida, sinoproclama los más altosy universales valores de la vida: la verdad, lajusticia, la libertad,el amor.
Porla tutela de estosvalores, Nos los colocamos bajo la bandera de la paze invitamos ahombres y naciones a levantar al amanecer del año nuevo:esta banderaque debe guiar la nave de la civilización, a través de lasinevitablestempestades de la historia, al puerto de sus más altasmetas.
A vosotros, venerables Hermanos en el Episcopado, a vosotros, hijos y fieles queridísimos de Nuestra Santa Iglesia Católica:
Dirigimoslainvitación que arriba hemos anunciado: la de dedicar a lospensamientosy a los propósitos de la Paz una celebración particular enel díaprimero del año civil, el 1deg. de enero del próximo año.
Estacelebraciónno debe alterar el calendario litúrgico que reserva elprimer día delaño al culto de la Maternidad Divina de María y alnombre Santísimo deJesús; antes bien, estas santas y suaves memoriasreligiosas debenproyectar su luz de bondad, de sabiduría y deesperanza sobre laimploración, la meditación, la promoción del grandey deseado don de laPaz, de que el mundo tiene tanta necesidad.
Oshabréispercatado, venerables Hermanos y queridos hijos, con cuántafrecuenciaNuestras palabras repiten consideraciones y exhortacionessobre el temade la Paz; no lo hacemos para ceder a una costumbrefácil, ni paraservirnos de un argumento de pura actualidad; lo hacemosporque pensamosque lo exige Nuestro deber de Pastor universal: lohacemos porque vemosamenazada la Paz en forma grave y con previsionesde acontecimientosterribles que pueden resultar catastróficos paranaciones enteras yquizá también para gran parte de la humanidad; lohacemos porque en losúltimos años de la historia de nuestro siglo haaparecido finalmente conmucha claridad que la Paz es la línea única yverdadera del progresohumano (no las tensiones de nacionalismosambiciosos, ni las conquistasviolentas, ni las represiones portadorasde un falso orden civil); lohacemos porque la Paz está en las entrañasde la religión cristiana,puesto que para el cristiano proclamar la Pazes anunciar a Cristo: “Eles nuestra Paz” (Ef 2, 14); el suyo es“Evangelio de Paz” (Ef 6, 15):mediante su sacrificio en la Cruz, Elrealizó la reconciliaciónuniversal y nosotros, sus seguidores, estamosllamados a ser “operadoresde la Paz” (Mt 5, 9) y sólo del Evangelio,al fin, puede efectivamentebrotar la Paz, no para hacer débiles niflojos a los hombres, sino parasustituir en sus espíritus los impulsosde la violencia y de los abusospor las virtudes viriles de la razón ydel corazón de un humanismoverdadero; lo hacemos, finalmente, porquequerríamos que jamás nosacusasen Dios ni la historia de haber calladoante el peligro de unnuevo conflicto entre los pueblos, el cual comotodos saben, podríarevestir formas imprevistas de terror apocalíptico.
Esnecesariosiempre hablar de Paz. Es necesario educar al mundo para queame la Paz,la construya y la defienda; contra las premisas de laguerra que renacen(emulaciones nacionalistas, armamentos,provocaciones revolucionariasodio de razas, espíritu de venganza,etc.) y contra las insidias de unatáctica de pacifismo que adormece aladversario o debilita en losespíritus el sentido de la justicia, deldeber y del sacrificio, espreciso suscitar en los hombres de nuestrotiempo y de las generacionesfuturas el sentido y el amor de la Pazfundada sobre la verdad, sobre lajusticia, sobre la libertad, sobre elamor (cfr. Juan XXIII, Pacem inTerris).
Quela gran idea de laPaz tenga, especialmente para nosotros, seguidoresde Cristo, su jornadasolemne en el comienzo del año nuevo 1968.
Nosotros,loscreyentes del Evangelio, podemos infundir en esta celebración untesoromaravilloso de ideas originales y poderosas, como la de lahermandadintangible y universal de todos los hombres que deriva de laPaternidadde Dios única, soberana y amabilísima, y que proviene de lacomuniónque, in re vel in spe, nos une a todos a Cristo; y también delavocación profética que en el Espíritu Santo llama al género humano alaunidad no sólo de conciencia sino de obras y de destinos.Nosotrospodemos, como ninguno, hablar del amor al prójimo. Nosotrospodemossacar del precepto evangélico del perdón y de la misericordiagérmenesregeneradores de la sociedad. Nosotros, sobre todo,Hermanosvenerabilísimos e Hijos dilectísimos, podemos tener un armasingularpara la Paz: la oración, con sus maravillosas energías detonificaciónmoral y de impetración de trascendentes factores divinosdeinnovaciones espirituales y políticas, y con la posibilidad queellaofrece a cada uno para examinarse individual y sinceramente acercadelas raíces del rencor y de la violencia que pudieran encontrarse enelcorazón de cada uno.
Tratemos,portanto, de inaugurar el año de gracia 1968 (año de la fe que seconvierteen esperanza), orando por la Paz; todos, en lo posible juntosennuestras Iglesias y en nuestras casas; es lo que por ahora ospedimos;que no falte la voz de nadie en el gran coro de la Iglesia ydel mundoque invoca de Cristo, inmolado por nosotros, dona nobis pacem.
Paulus PP VI
LA IGLESIA CATÓLICA CELEBRA ESE DÍA LA "JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ" INSTITUIDA POR EL PAPA PABLO VI
(informamos a continuación sobre la celebración en la iglesia catedral de Santa Florentina y el recordatorio de Mons. Alfredo Mario Esposito, en el primer aniversario de su fallecimiento)
La Iglesia Católica quiere comenzar el año pidiendo la protección de la Santísima Virgen María. La fiesta mariana más antigua que se conoce en Occidente es la de "María Madre de Dios". Ya en las Catacumbas o antiquísimos subterráneos que están cavados debajo de la ciudad de Roma y donde se reunían los primeros cristianos para celebrar la Misa, en tiempos de las persecuciones, hay pinturas con este nombre: "María, Madre de Dios".
Santa María Madre de Dios
El Obispo Mons. Oscar Sarlinga celebrará la misa en la iglesia catedral de Santa Florentina, en Campana, el día 31, a las 20. Al término de la celebración eucarística en honor de la Santísima Virgen María, Madre de Dios, invitará a los fieles que deseen hacerlo, a descender a la iglesia criptal para rezar un responso al primer obispo de la diócesis, Mons. Alfredo Mario Esposito, al año de su fallecimiento (falleció el 1ro. de enero de 2009, en primeras horas de la mañana).
Tornando al tema de la Ssma. Virgen, Madre de Dios, podemos considerar:
Qué hermoso repetir lo que decía San Estanislao: "La Madre de Dios es también madre mía". Quien nos dio a su Madre santísima como madre nuestra, en la cruz al decir al discípulo que nos representaba a nosotros: "He ahí a tu madre", ¿Será capaz de negarnos algún favor si se lo pedimos en nombre de la Madre Santísima?
Al saber que nuestra Madre Celestial es también Madre de Dios, sentimos brotar en nuestro corazón una gran confianza hacia Ella.
Cuando en el año 431 el hereje Nestorio se atrevió a decir que María no era Madre de Dios, se reunieron los 200 obispos del mundo en Éfeso (la ciudad donde la Santísima Virgen pasó sus últimos años) e iluminados por el Espíritu Santo declararon: "La Virgen María sí es Madre de Dios porque su Hijo, Cristo, es Dios". Y acompañados por todo el gentío de la ciudad que los rodeaba portando antorchas encendidas, hicieron una gran procesión cantando: "Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén".
El título "Madre de Dios" es el principal y el más importante de la Virgen María, y de él dependen todos los demás títulos y cualidades y privilegios que Ella tiene.
Los santos muy antiguos dicen que en Oriente y Occidente, el nombre más generalizado con el que los cristianos llamaban a la Virgen era el de "María, Madre de Dios".
Ofrecemos a continuación el primer discurso del Papa Pablo VI en la recién instituida "Jornada mundial de la Paz"
EL PAPA PABLO VI, quien instituyó el primer día de enero como la JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ
MENSAJE DE PABLO VI
1 DE ENERO DE 1968
AÑO NUEVO: DÍA DE LA PAZ
MENSAJE POR LA JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ DE 1968
Nos dirijimos a todos los hombres de buena voluntad para exhortarlos a celebrar el "Día de la Paz" en todo el mundo, el primer día del año civil, 1º de enero de 1968. Sería Nuestro deseo que después, cada año, esta celebración se repitiese como presagio y como promesa, al principio del calendario que mide y describe el camino de la vida en el tiempo, de que sea la Paz con su justo y benéfico equilibrio la que domine el desarrollo de la historia futura.
Nos pensamos que esta propuesta interpreta las aspiraciones de los pueblos, de sus gobernantes, de las entidades internacionales que intentan conservar la Paz en el mundo, de las instituciones religiosas tan interesadas en promover la Paz, de los movimientos culturales, políticos y sociales que hacen de la Paz su idea, de la juventud -en quien es más viva la perspicacia de los nuevos caminos de la civilización, necesariamente orientados hacia un pacífico desarrollo- de los hombres sabios que ven cuán necesaria es hoy la Paz y al mismo tiempo cuán amenazada está.
La proposición de dedicar a la Paz el primer día del año nuevo no intenta a calificarse como exclusivamente nuestra, religiosa, es decir católica; querría encontrar la adhesión de todos los amigos de la Paz, como si fuese iniciativa suya propia, y expresarse en formas diversas, correspondientes al carácter particular de cuantos advierten cuán hermosa e importante es la armonía de todas las voces en el mundo para la exaltación de este primer bien que es la Paz, en el múltiple concierto de la humanidad moderna.
La Iglesia Católica, con intención de servicio y de ejemplo, quiere simplemente "lanzar la idea", con la esperanza de que alcance no sólo el más amplio asentimiento del mundo civil, sino que tal idea encuentre en todas partes múltiples promotores, hábiles y capaces de expresar en la "Jornada de la Paz", a celebrarse al principio de cada nuevo año, aquel sincero y fuerte carácter de humanidad consciente y redimida de sus tristes y funestos conflictos bélicos, que sepa dar a la historia del mundo un desarrollo ordenado y civil más feliz.
La Iglesia Católica procurará llamar a sus fieles a celebrar "la Jornada de la Paz" con las expresiones religiosas y morales de la fe cristiana; pero considera necesario recordar a todos aquellos que querrán compartir la oportunidad de tal "Jornada", algunos puntos que deben caracterizarla; y el primero entre ellos, la necesidad de defender la paz frente a los peligros que siempre la amenazan: el peligro de supervivencia de los egoísmos en las relaciones entre las naciones; el peligro de las violencias a que algunos pueblos pueden dejarse arrastrar por la desesperación, al no ver reconocido y respetado su derecho a la vida y a la dignidad humana; el peligro, hoy tremendamente acrecentado, del recurso a los terribles armamentos exterminadores de los que algunas potencias disponen, empleando en ello enormes medios financieros, cuyo dispendio es motivo de penosa reflexión ante las graves necesidades que afligen el desarrollo de tantos otros pueblos; el peligro de creer que las controversias internacionales no se pueden resolver por los caminos de la razón, es decir de las negociaciones fundadas en el derecho, la justicia, la equidad, sino sólo por los de las fuerzas espantosas y mortíferas.
La paz se funda subjetivamente sobre un nuevo espíritu que debe animar la convivencia de los pueblos, una nueva mentalidad acerca del hombre, de sus deberes y su destino. Largo camino es aún necesario para hacer universal y activa esta mentalidad; una nueva pedagogía debe educar las nuevas generaciones en el mutuo respeto de las naciones, en la hermandad de los pueblos, en la colaboración de los pueblos entre sí y también respecto a su progreso y desarrollo. Los organismos internacionales instituidos para este fin, deben ser sostenidos por todos, mejor conocidos, dotados de autoridad y de medios idóneos para su gran misión. La "Jornada de la Paz" debe hacer honor a estas instituciones y rodear su trabajo de prestigio, de confianza y de aquel sentido de expectación que debe tener en ellas vigilante el sentido de sus gravísimas responsabilidades y fuerte la conciencia del mandato que se les ha confiado.
Una advertencia hay que recordar. La paz no puede estar basada sobre una falsa retórica de palabras, bien recibidas porque responden a las profundas y genuinas aspiraciones de los hombres, pero que pueden también servir y han servido a veces, por desgracia, para esconder el vacío del verdadero espíritu y de reales intenciones de paz, si no directamente para cubrir sentimientos y acciones de prepotencia o intereses de parte. No se puede hablar legítimamente de paz, donde no se reconocen y no se respetan los sólidos fundamentos de la paz: la sinceridad, es decir, la justicia y el amor en las relaciones entre los Estados y, en el ámbito de cada una de las naciones, de los ciudadanos entre sí y con sus gobernantes; la libertad de los individuos y de los pueblos, en todas sus expresiones cívicas, culturales, morales, religiosas; de otro modo no se tendrá la paz -aún cuando la opresión sea capaz de crear un aspecto exterior de orden y de legalidad-, sino el brotar continuo e insofocable de revueltas y guerras.
Es, pues, a la paz verdadera, a la paz justa y equilibrada, en el reconocimiento sincero de los derechos de la persona humana y de la independencia de cada nación a la que Nos invitamos a los hombres sabios y fuertes a dedicar esta jornada.
Así, finalmente, es de augurar que la exaltación del ideal de la paz no favorezca la cobardía de aquellos que temen deber dar la vida al servicio del propio país y de los propios hermanos cuando éstos están empeñados en la defensa de la justicia y de la libertad, y que buscan solamente la huida de la responsabilidad y de los peligros necesarios para el cumplimiento de grandes deberes y empresas generosas: paz no es pacifismo, no oculta una concepción vil y negligente de la vida, sino proclama los más altos y universales valores de la vida: la verdad, la justicia, la libertad, el amor.
Por la tutela de estos valores, Nos los colocamos bajo la bandera de la paz e invitamos a hombres y naciones a levantar al amanecer del año nuevo: esta bandera que debe guiar la nave de la civilización, a través de las inevitables tempestades de la historia, al puerto de sus más altas metas.
A vosotros, venerables Hermanos en el Episcopado, a vosotros, hijos y fieles queridísimos de Nuestra Santa Iglesia Católica:
Dirigimos la invitación que arriba hemos anunciado: la de dedicar a los pensamientos y a los propósitos de la Paz una celebración particular en el día primero del año civil, el 1deg. de enero del próximo año.
Esta celebración no debe alterar el calendario litúrgico que reserva el primer día del año al culto de la Maternidad Divina de María y al nombre Santísimo de Jesús; antes bien, estas santas y suaves memorias religiosas deben proyectar su luz de bondad, de sabiduría y de esperanza sobre la imploración, la meditación, la promoción del grande y deseado don de la Paz, de que el mundo tiene tanta necesidad.
Os habréis percatado, venerables Hermanos y queridos hijos, con cuánta frecuencia Nuestras palabras repiten consideraciones y exhortaciones sobre el tema de la Paz; no lo hacemos para ceder a una costumbre fácil, ni para servirnos de un argumento de pura actualidad; lo hacemos porque pensamos que lo exige Nuestro deber de Pastor universal: lo hacemos porque vemos amenazada la Paz en forma grave y con previsiones de acontecimientos terribles que pueden resultar catastróficos para naciones enteras y quizá también para gran parte de la humanidad; lo hacemos porque en los últimos años de la historia de nuestro siglo ha aparecido finalmente con mucha claridad que la Paz es la línea única y verdadera del progreso humano (no las tensiones de nacionalismos ambiciosos, ni las conquistas violentas, ni las represiones portadoras de un falso orden civil); lo hacemos porque la Paz está en las entrañas de la religión cristiana, puesto que para el cristiano proclamar la Paz es anunciar a Cristo: "El es nuestra Paz" (Ef 2, 14); el suyo es "Evangelio de Paz" (Ef 6, 15): mediante su sacrificio en la Cruz, El realizó la reconciliación universal y nosotros, sus seguidores, estamos llamados a ser "operadores de la Paz" (Mt 5, 9) y sólo del Evangelio, al fin, puede efectivamente brotar la Paz, no para hacer débiles ni flojos a los hombres, sino para sustituir en sus espíritus los impulsos de la violencia y de los abusos por las virtudes viriles de la razón y del corazón de un humanismo verdadero; lo hacemos, finalmente, porque querríamos que jamás nos acusasen Dios ni la historia de haber callado ante el peligro de un nuevo conflicto entre los pueblos, el cual como todos saben, podría revestir formas imprevistas de terror apocalíptico.
Es necesario siempre hablar de Paz. Es necesario educar al mundo para que ame la Paz, la construya y la defienda; contra las premisas de la guerra que renacen (emulaciones nacionalistas, armamentos, provocaciones revolucionarias odio de razas, espíritu de venganza, etc.) y contra las insidias de una táctica de pacifismo que adormece al adversario o debilita en los espíritus el sentido de la justicia, del deber y del sacrificio, es preciso suscitar en los hombres de nuestro tiempo y de las generaciones futuras el sentido y el amor de la Paz fundada sobre la verdad, sobre la justicia, sobre la libertad, sobre el amor (cfr. Juan XXIII, Pacem in Terris).
Que la gran idea de la Paz tenga, especialmente para nosotros, seguidores de Cristo, su jornada solemne en el comienzo del año nuevo 1968.
Nosotros, los creyentes del Evangelio, podemos infundir en esta celebración un tesoro maravilloso de ideas originales y poderosas, como la de la hermandad intangible y universal de todos los hombres que deriva de la Paternidad de Dios única, soberana y amabilísima, y que proviene de la comunión que, in re vel in spe, nos une a todos a Cristo; y también de la vocación profética que en el Espíritu Santo llama al género humano a la unidad no sólo de conciencia sino de obras y de destinos. Nosotros podemos, como ninguno, hablar del amor al prójimo. Nosotros podemos sacar del precepto evangélico del perdón y de la misericordia gérmenes regeneradores de la sociedad. Nosotros, sobre todo, Hermanos venerabilísimos e Hijos dilectísimos, podemos tener un arma singular para la Paz: la oración, con sus maravillosas energías de tonificación moral y de impetración de trascendentes factores divinos de innovaciones espirituales y políticas, y con la posibilidad que ella ofrece a cada uno para examinarse individual y sinceramente acerca de las raíces del rencor y de la violencia que pudieran encontrarse en el corazón de cada uno.
Tratemos, por tanto, de inaugurar el año de gracia 1968 (año de la fe que se convierte en esperanza), orando por la Paz; todos, en lo posible juntos en nuestras Iglesias y en nuestras casas; es lo que por ahora os pedimos; que no falte la voz de nadie en el gran coro de la Iglesia y del mundo que invoca de Cristo, inmolado por nosotros, dona nobis pacem. LUGAR DEL NACIMIENTO DE JESÚS, EN BELÉN DE JUDEA
Cabe destacar que la ciudad de Belén de Escobar se encuentra en el partido de “Escobar” (que comprende también Garín, Ing. Maschwitz, Matheu y una parte de Maquinista Savio) y su iglesia matriz fue declarada por la Congregación de los Obispos como “co-catedral” de la diócesis de Zárate-Campana, en el año 2008. El 9 de mayo de 2009, con ocasión de las fiestas patronales de la diócesis (Nuestra Señora de Luján) la comunidad diocesana entera fue consagrada allí al Sagrado Corazón de Jesús, por el obispo, Mons. Oscar Sarlinga, todo el clero y numerosísimos fieles laicos que acudieron a la celebración.
Según el historiador Aldo Abel BELIERA, antes de la creación del pueblo de “Belén”, este lugar y sus inmediaciones era conocido por una posta, donde paraban para el descanso tanto pasajeros como animales que arrastraban las carretas, jinetes, o conductores de otros medios de transporte de la época que circulaban por el camino real para dirigirse a la provincia de Santa Fe. Esta posta es citada en documentos desde el año 1768 en el paraje de la “cañada de Escobar abajo”. El origen “Escobar” se remonta al año 1582, cuando Juan de Garay hace entrega de unas tierras a Alonso de Escobar, bautizando en ese acto a través de la “isla de Escobar”, todo el trayecto del arroyo, que toma el nombre Escobar o cañada de Escobar. Actualmente se la considera sociológicamente parte del Gran Buenos Aires y su población es de aproximadamente 300.000 habitantes.
EN LA COMUNIDAD "CENACOLO" DE RECUPERACIÓN DE EX-TÓXICODEPENDIENTES, DE LA ASOCIACIÓN CIVIL "SAN LORENZO" SE CELEBRÓ EL 5TO. ANIVERSARIO DEL ESTABLECIMIENTO DE DICHA ASOCIACIÓN DE FIELES EN LA DIÓCESIS
Llegada de la carreta con la imagen de la Inmaculada en Maq. Savio
Imagen de la Inmaculada Concepción el 8 de diciembre de 2010
Procesión de ingreso a la celebración de la Inmaculada Concepción en Maq. Savio
Vista de la asistencia a la Misa de la Inmaculada Concepción en Maquinista Savio
En la diócesis de Zárate Campana todas las parrqouias celebraron a la Inmaculada Concepción de María. En la jurisdicción de la iglesia catedral de Santa Florentina tuvo lugar la tradicional procesión náutica, con la presencia de Mons. Edgardo Galuppo y el Pbro. Hugo Lovatto. Por la tarde tuvo lugar en la iglesia catedral la celebración de las segundas comuniiones solemnes, en eucaristía presidida por Mons. Santiago Herrera. Rector del Seminario. El Sr. Obispo Mons. Oscar Sarlinga presidió la eucaristía, por la mañana, en la comunidad "Cenacolo".
LA COMUNITÀ CENACOLO TIENE SU CASA EN ARGENTINA desde el 8 de diciembre de 2000
El 8 de diciembre de 2005 -día en que celebramos la Inmaculada Concepción de María-la Comunidad Cenáculo abrió su primer casa en la Argentina: Fraternidad "Nuestra Señora de Luján" en Pilar, con la presencia de su fundadora Sor Elvira.
El paso de la resurrección del infierno de las drogas a una vida nueva se afirma en la oración y el trabajo, por ello no es de sorprenderse que tan gran número de jóvenes se sanen aquí. Fue Sor Elvira Petrozzi, quien en la búsqueda de una salida para el creciente número de jóvenes drogadictos, fundó en 1983 la Comunidad Cenacolo.
Informes y Noticias de Argentina:
Comunidad Cenáculo: Fraternidad “Nuestra Sra de Luján“, visitar el sitio web:
www.comunitacenacolo.it (en español)
E-mail de Argentina: lujan@comunitacenacolo.it
Para contactarse con la Comunidad, comunicarse directamente con:
P. Carlos Chaves, Parroquia Santiago Apóstol, tel. 011-4782-8204, Ciudad de Buenos Aires
y a través de los ENCUENTROS DE RECEPCIÓN: JÓVENES Y FAMILIAS,
los 2dos. y 4tos. sábados de mes, a las 10 hs,
en la Parroquia Sagrada Eucaristía, Av. Santa Fe 4320 esq. Uriarte, Plaza Italia, Buenos Aires.
Quien esté interesado en conocer más sobre la Comunicad puede consultar el sitio oficial de la Comunità Cenacolo: www.comunitacenacolo.it (en español y otros idiomas)
Para llegar a la Comunidad Cenacolo:
La dirección es:
Ruta 8 Km 69 - (A la izquierda hay un cartel) Barrio Sakura -
Dentro del barrio: Calles Bernárdez y Cané
Hay un colectivo que sale de Plaza Italia y llega hasta Pilar, es el 57.
También hay un tren que llega a Pilar.
Desde el centro de Pilar o la terminal, si no hay colectivo se puede tomar un remis.
Los días que hay Fiesta en la Comunidad siempre se ponen combis, hay que llamara Adriana Ferreyra o a Alicia Uriburu, los teléfonos son: 4798-9460, 4815-6933.
Por la tarde del día 8, el Obispo recibió junto con los sacerdotes y los seminaristas a la procesión en Maquinista Savio, de la que participaron 4.000 personas, y que culminó en el gran ginmasio parroquial puesto que la capacidad del templo se vio desbordada. Fue la ocasión de celebrar las bodas de plata de la parroquia de la Inmaculada Concepción, de esa localidad que abarca sectores de los partidos de Escobar y de Pilar, y que fue erigida en 1985. En con la multitud que colmó el gimnasio se encontraban fieles de todas las capillas y centros pastorales de la jurisdicción, religiosos, religiosas, un grupo de seminaristas diocesanos, los diáconos permanentes Rev. Heredia y Rev. Cerrano y los sacerdotes que concelebraron con el Obispo, a saber: Mons. Justo Rodríguez Gallego, cura párroco, Mons. Edgardo Galuppo, vicario general (y ex-cura párroco de Maquinista Savio), Mons. Marcelo Monteagudo (delegado para las misiones), Mons. Daniel Ferrari (presidente de la comisión judicial de la diócesis), el Pbro. Nicolás Guidi, el Pbro. José de Estrada y el Pbro. Alfredo Meóniz.








Nuestro Obispo Oscar tuvo la siguiente homilía:
HOMILÍA DE MONS. OSCAR SARLINGA EN LA SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN
MAQUINISTA SAVIO (PARTIDOS DE ESCOBAR Y PILAR)
8 de diciembre de 2010, en las “Bodas de Plata” de la parroquia de la Inmaculada Concepción
Queridos hermanos sacerdotes, autoridades civiles, diáconos permanentes, seminaristas, religiosos, religiosas, hermanos y hermanas todos
Proclamamos una vez más a María, con todo nuestro corazón, la Bienaventurada, la Feliz, porque ha creído. Luego de la procesión realizado, que ha sido casi una peregrinación, a lo largo de quince cuadras, con tanta feligresía proveniente de las distintas capillas y centros pastorales, celebramos la solemnidad de la Inmaculada Concepción, en las “bodas de plata” de esta parroquia, joven, de esta región, también joven y tan poblada.
I. LO QUE FUE OBRANDO LA VIRGEN INMACULADA EN MAQUINISTA SAVIO
En efecto, tierras de antigua cristiandad no podrían ser éstas, porque no lo son de antigua población, y tampoco han pertenecido a esos centros de la más antigua evangelización de la zona, como el histórico Pilar viejo, o, ya más en el interior de la diócesis, Santiago del Baradero (del siglo XVII) o San Antonio de Areco y Capilla del Señor, ambas poblaciones del siglo XVIII. Con el sucederse de la historia, y porque nada escapa al designio providente de Dios, Él quería que la Inmaculada tuviera su templo en esta región, que estaba llamada a ser un lugar populosísimo de la Provincia de Buenos Aires, y que deviniera, con el tiempo, una jurisdicción parroquial de la diócesis de Zárate-Campana, a la que creó S.S. Pablo VI en 1976.
Según palabras registradas de un testigo directo, de la familia Nieto, en los recientes orígenes de Maquinista Savio se tenía ya desde el inicio la intención de construir una capilla, para lo cual la consecución del terreno acabó materializándose en 1958, ubicado aquél, precisamente, en la división territorial de los partidos de Escobar y Pilar, del lado de la acera de este último. Aunque parezca especial, una calle que separa ambos partidos hace que el actual templo se ubique en la acera correspondiente a Pilar. Por entonces, la familia Beliera donó el terreno para la escuela, y la familia Nieto el de la iglesia, que era un proyecto. Faltaba el templo. En 1980 el cura párroco de Garín, Padre Perna, manifestó la intención de construir dicho templo, más allá de las diferencias entre los límites de los partidos en el que el predio donado se ubicaba. Fue así como en 1981 se edificó la capilla, “Inmaculada Concepción”, con el aporte de donaciones locales y uno significativo de que llegó de los católicos alemanes, gestionado por el Padre Florencio de Del Viso. En 1985 el entonces Obispo diocesano, Mons. Alfredo Mario Espósito, la erigió como parroquia.
Por aquí pasaron, pues, el Padre Perna, el Padre Florencio, el Padre Elías, el Padre Sposaro, el Padre Edgardo Galuppo, el P. Hugo Acuña, y por cierto el P. Justo Rodríguez Gallego quien, junto con los laicos colaboradores, puso un sentido de misionariedad, de comunión y paz. Fue de importancia el aporte pastoral de la diócesis de Toledo a estas tierras, con la voluntad de configurar una parroquia misionera y solidaria, y en esta historia vivida, historia sagrada, continuó, pues, como lo he dicho, Mons. Justo Rodríguez Gallego, junto con sus colaboradores laicos, habiendo concluido el templo parroquial, el cual tuve la dicha de consagrar solemnemente, el 8 de mayo de 2006, hace exactamente 4 años. El Obispado quiso donar el altar, lugar de la Eucaristía, fuente y culmen de la vida cristiana, desde donde es construida y fortalecida, en y por Cristo, la comunidad parroquial. En muy sucinta historia, me comprenderán ustedes, ésta es historia vivida de la comunidad católica de Maquinista Savio, es historia guiada por la mano Providente del Padre, y por la poderosa intercesión de María, la Inmaculada Concepción, la Esposa del Espíritu Santo, la Madre de Jesucristo nuestro Dios y Señor.
II. LA INMACULADA CONCEPCIÓN, “KEKHARITOUMÉNE” MADRE DEL MESÍAS SALVADOR
Sí, hermanos todos que forman esta multitud reunida en este gran gimnasio, estamos hoy aquí en esta parroquia de la Inmaculada Concepción para manifestar, exclamar, declamar, nuestro amor a María Santísima, Madre de Dios y de la Iglesia, Madre de cada uno de nosotros, pues el Evangelio, asegurándonos que la Virgen es Madre de Dios (Cf Lc 1,26ss) nos ofrece la base granítica, a la que no puede rozar la menor sombra de duda, para dar a María el honor debido y la efusión de un sentimiento afectuoso que, como amoroso eco, se resume en el Hijo, en Cristo. Ella, María, es la “llena de gracia” (Lc 1,28), la Kekharitouméne, la cual nos ha dado a Jesucristo, razón por la que cada uno puede ver cuánto el ejemplo de la Virgen, su intercesión, su protección, nos ayudan grandemente, como fieles suyos, a renovarnos interiormente y a reconciliarnos con Dios y con los hermanos, así como a huir del pecado y de sus consecuencias.
Y la “Inmaculada Concepción”, más que una “advocación”, o “título” de la Virgen, es lo que Ella misma es. La Virgen misma es la Inmaculada Concepción, porque Ella, la Virgen, es la obra maestra de la redención obrada por Cristo. Por la potencia de su amor y de su mediación única y universal, Cristo ha obtenido que la Madre fuera preservada del pecado original; por ello María ha sido totalmente redimida por Cristo, ya antes de ser concebida, en razón de la misión que le reservaba el Padre(1), el ser Madre del Mesías Salvador.
III. EN LA PARROQUIA SE REALIZA TAMBIÉN LA IMAGEN DE LA IGLESIA COMO PUEBLO MESIÁNICO
Es la ocasión, por esto, de redescubrir también hoy, nosotros, a la Iglesia como Cuerpo del Salvador, como Pueblo peregrinante de Jesucristo, el Ungido del Padre, nacido de María Virgen.
La Iglesia es pueblo mesiánico(2) porque, con el don recibido, el «sentido de la fe» procedente de la unción del Espíritu, se hace “pueblo profético” que exhorta con amor y con mansedumbre a todos los hombres a la conversión. También la parroquia tiene ese sentido profético, y también ella posee la misión de ser un centro del “profetismo de la esperanza”, esa esperanza en que todo cuanto ha sido sembrado en 25 años sea cultivado y produzca cosecha abundante, conforme a la voluntad de Dios, que da a uno a sembrar, a otro el cosechar (Cf Jn 4,37).
Para dar testimonio de esa índole mesiánica que tenemos como Pueblo, necesitamos esperanza. Me refiero a la esperanza teologal, más que a las meras “expectativas” o “ganas” o “tendencias” con las que a veces nuestras mentes pueden confundirse, al no escapar del todo al secularismo imperante. La esperanza verdadera es la que “renueva”, porque es Dios mismo quien dijo “Yo hago nuevas todas las cosas”; es Él, con su Gracia, el que tiene el poder de hacernos “nacer de nuevo”, y por eso la esperanza nos hace renacer, y por eso también la enseñanza de la Iglesia reactualiza la palabra que Dios Padre, en el Hijo Jesús (el Verbo) “dice” desde el origen del mundo, y que el Espíritu de Amor reactualiza hoy y hace comprensible, en el tiempo, y en los tiempos nuestros, creaturas históricas, y que podemos hoy resumir en estas tres bíblicas exhortaciones: “escucha”, “recuerda”, “conviértete”. En esto radica la base de la pastoral de una parroquia, a través de “la escucha de la fe”, de la catequesis, y de la misión que de allí procede.
La esperanza, queridos hermanos e hijos, promueve al mismo tiempo una dinámica evangelizadora y promotora de la dignidad humana, de tal modo que hace desarrollar y crecer una interrelación mutua de caridad, de participación, de colaboración, de mutua ayuda, al modo como vemos en la comunidad eclesial del libro de los Hechos (Cf Hech 18,1-4). De tal modo que, movidos por el Espíritu, vivamos unidos los unos a los otros en la humildad, sin sobreestimarnos a nosotros mismos, o creernos los detentores de lo absoluto, del conocimiento, de los poderes, por pequeños que estos sean si los miramos a una escala global; lo malo es cuando a esos poderes los queremos acaparar, y esto sin espíritu de servicio. Por eso es tan importante en una parroquia la corrección fraterna(3) y el ponernos siempre a la escucha, como María, el estar en relación con todos, y en especial con los más pobres, con los pequeños, los sencillos, a la manera como lo refiere San Pablo, es decir, no creyéndonos llenos de sabiduría, “sino con el amor gratuito”(cf 1 Cor 13).
Es con este espíritu como ha de ser comprendida la colaboración y el diálogo, y de ese modo se sientan las bases para “edificar” la Iglesia como pueblo de Dios, como obra agradable a Dios, que asciende “con suave fragancia”, como sacrificio, y que a la vez desciende “como bendición” sobre nuestro pueblo, porque, como ha dicho el Señor a través del profeta Jeremías: “Yo encontraré mi gozo en hacerles el bien” (Jer 32,41).
¡Si tuviéramos más conciencia, psicológica y moral, de cuánto necesitamos colaborar, cada uno según su vocación, elección, misión, a “edificar” la Iglesia!
IV. EN LA INMACULADA SE REFLEJA LA BELLEZA INFINITA
Por último, hermanos y hermanas, oímos hablar tantas veces de relativismo y secularismo; son desafíos que hemos de asumir en una nueva evangelización. Me referiré sólo a una de las manifestaciones de aquéllos, y quiero decirles que existen tantas falsas luces que atraen nuestra atención, nuestra fascinación, tantas pseudo-bellezas que nos encandilan en este mundo en que ni todo ni mucho es como aparece; pseudo-bellezas que en realidad terminen obscureciendo nuestra mirada, y pueden enceguecernos, tales como la fascinación del poder por el poder mismo, el ansia de predominio, la hipocresía que nos deja bellos por fuera (en el mejor de los casos) y feos por dentro, el abuso, el mal uso del sexo, el no poner importancia más que en nuestro propio interés por encima del bien común; son como “luces fatuas”, como pseudo-faros que atraen enfermizamente nuestras potencias y nuestras facultades, pero que en el fondo y al final nos dejan tristeza, una nada interior y un horrendo vacío en nuestra vida.
Y hoy, en la solemnidad de la Inmaculada, ¿no sería acaso la oportunidad de responder a una cuestión semejante, de gran actualidad pastoral, esto es, cómo reproponer en manera adecuada a María a nuestro pueblo, desde la perspectiva de la belleza que atrae nuestras potencias?. Desde la oración y en ella, querríamos hoy también proponer la “vía de la belleza” de María, la que Ella tiene como Esposa del Espíritu Santo, como “toda hermosa” (tota pulchra), como ideal supremo de perfección al que ningún artista ha logrado plasmar en plenitud, como “la Mujer revestida de sol” (Ap 12,1), en la cual los rayos purísimos de la belleza humana se conjugan con los rayos luminosos, soberanos, de la belleza sobrenatural. Sí, también la contemplación de la “Toda Hermosa” nos ayudará en nuestro camino de fe, porque Ella es hermosa porque “Kekharitouméne”, porque llena de gracia, llena del Espíritu, cuya Luz que no tiene fin brilla con incomparable esplendor. La belleza de María nos ayudará a concentrar nuestra mirada y quitarla de las luces fatuas que terminan obscureciéndonos, haciéndonos seres obscuros u obscurecidos, por lo menos. ¡Qué renovada espiritualidad puede surgir de la vía de la belleza!. Se lo auguro a todos ustedes, se lo deseo de corazón, redescubrir, con María, la belleza de la imagen de Dios en nosotros, en la familia, en la comunidad, en la lucha diaria por el bien común.
El Señor conceda a todos, Pastores y fieles, la firmeza y suavidad de la fe, la fuerza de la esperanza y la caridad amorosa, y que la gracia divina esté con ustedes en estas Bodas de Plata de la parroquia, y siempre, como nos lo deseó San Pablo: «la gracia esté con todos aquellos que aman a Nuestro Señor Jesucristo con amor inmutable» (Ef. 6, 24).
Notas:
1 CF BENEDICTO XVI, Audiencia general, Aula Pablo VI, Ciudad del Vaticano, Miércoles 7 de julio de 2010
2 Cf. CONC. ECUM. VAT. II, Const. dogm. Lumen gentium, 9.
3 Cf CONC. ECUM. VAT. II, Const. dogm. Lumen gentium, 37.

Fruto de la creatividad del señor obispo Monseñor Dr. Oscar Sarlinga, a partir de la experiencia de las Asociación Privada de Fieles “Amigos de Santa Brígida de Suecia”, se fueron fundando a partir del 30 de agosto de 2009. El primero fue en Pilar, la celadora es la Sra. Tarsila Stefanin de Zechin y abarca un número de orantes cotidianos según la oración propuesta al efecto cercano a los cincuenta, incluyendo un diácono permanente y su esposa. Estudian según la medida de sus capacidades y posibilidades el Directorio Ecuménico y material específico del magisterio papal sobre el ecumenismo espiritual resulta difícil congregarlos a todos para charlas pero de alguna manera están todos contactados y alguna reunión aislada a los efectos de conocerse pues la dinámica de los centros no lo exige se efectúa.
Luego, casi inmediatamente, el segundo centro “Nuestra Señora de Lourdes” de Barrio Santa Brígida en Maquinista Savio. Su celadora es la Hna. Laurentina Bussano, y tiene un número impreciso pero son al menos diez miembros fijos. La patrona del Barrio ayuda a adhesiones ya que la santa es la patrona del ecumenismo espiritual y el diàlogo interreligioso en nuestra diócesis, junto a su discípula beata M.M.Isabel Hesselblad. Fruto de ello fue la entronización de la magnifica mayólica de la santa al ingreso del barrio, Ruta 26 y San Salvador en octubre pasado. Forma parte del mismo otro diácono permanente y un candidato al diaconado permanente.
El tercer grupo, “San Ricardo Reynolds”, incluye miembros de los Barrios Villanueva y La Josefa de Campana. Su número es de 9 orantes fijos. Han tenido un retiro. Su celadora es la Sra. Mirta Lencina de Dovalle.
Por último, en Baradero, un grupo más pequeño de cinco orantes, “Santiago Apóstol”, cuya celadora es la Sra. Mariela Silva.
Se está proyectando un centro juvenil con el P. Agustín Villa, bajo el patrocinio del Beato Pier Giorgio Frassati.
Los miembros de la asociación, obviamente, rezan cotidianamente dicha oración, los miembros de la “Comunità Cenàcolo” hacen otro tanto, pero reemplazando la oración tipo, por la meditación la Pasión de Cristo según la fórmula de las Revelaciones de Santa Brígida de Suecia. Han recibido la imagen peregrina de la santa, al igual que varias parroquias de la diócesis y el Monasterio de la Visitación de Santa María.
Como detalle peculiar, el Monasterio de Santa María de la Unidad, han adaptado dichas oraciones y las rezan, pero se trata de un monasterio benedictino de mujeres en Santiago del Estero (extradiocesano).
Las compromisos de los orantes son el recitado diario de la oración propuesta, la participación de la misa prenavideña en la Basílica de Luján (lunes anterior a la Navidad) en el marco de la peregrinación de piedad ecuménica, y la participación en la misa anual de la santa (Santa Brígida de Suecia) el 23 de julio.
El Moderador de la Comisión Diocesana de Ecumenismo que preside el Señor Obispo, P. Néstor Villa mantiene contacto asiduo con los celadores(simples propagadores y quienes constatan que se cumple dicho compromiso) y se trata de interesar a los señores párrocos sobre el particular, atentos a que la piedad ecuménica y el diálogo intercultural e interreligioso, se incluye dentro de la misión de la Iglesia y forma parte de su pastoral ordinaria.
NESTOR DANIEL VILLA.
Luján (Buenos Aires), 19 Nov. 10 (AICA)
Movimiento de Partida de Zárate-Campana
Casi 50 adolescentes y jóvenes de la diócesis de Zárate-Campana participaron del 11 al 14 de noviembre en la casa de retiros Villa Marista, de Luján, de la XXXVIII Partida de Mujeres del Movimiento de Partida, que contó con la presencia de los asesores eclesiásticos, presbíteros Mauricio Aracena y Fernando Fusari.
El objetivo de este retiro para jóvenes de entre 15 y 18 años, explican los organizadores, “no es sólo que exista un lugar para compartir inquietudes, dudas y seguridades, sino también concientizarse de las cosas negativas que ocurren alrededor y comprometerse a modificarlas”.
Algunas de las participantes ya tenían actividades en sus parroquias, mientras que otras no habían tenido, según dijeron, una experiencia de fe tan fuerte. Sin embargo, la mayoría manifestó que estos días pudieron tener “un encuentro consigo mismas y con Cristo” y se comprometieron a cambiar sus ambientes de estudio o familia.
El Movimiento de Partida fue fundado en 1976 en la diócesis de San Isidro y hoy está presente en 11 diócesis del país, además de llegar hace dos años a la ciudad de Oslo, Noruega. En Zárate-Campana está presente desde hace más de 31 años y anualmente organiza una Partida de mujeres y otra para varones. Además de dos retiros mixtos: La Prepartida de principios de año y la Comunidad de Vida (CodeVi) a fin de año.
El próximo CodeVI será los días 26 y 27 de diciembre en la Villa Marista, para jóvenes de uno y otro sexo mayores de 15 años.
Informes: www.partidazc.com.ar.+
FUERON MÁS DE 30.000 LOS PEREGRINOS, según datos finales de la Jefatura del Departamento de Zona de operaciones viales de San Nicolás (quien tiene a cargos los operativos que se hacen sobre la autopista Panamericana). Los fieles, entre los cuales muy numerosos los jóvenes, provenían principalmente de Zárate, Campana, Santiago del Baradero (ciudad de la que salieron en ómnibus 1.500 peregrinos), Escobar, Exaltación de la Cruz, Pilar y San Antonio de Areco. El recorrido a lo largo de las diversas carreteras y autovías, muy bien cuidado por las instituciones que se mencionan más abajo, confluían en un único camino de miles y miles al que el obispo diocesano, Mons. Oscar Sarlinga, había nombrado, parangonándolo con el poderoso río Paraná, tan cercano: “como un río de vida que fluye desde el Paraná hasta Luján”. De hecho el fluir del recorrido de la peregrinación se une hasta formar un solo trazo, que tiene la forma de un gran río con sus afluentes. En su homilía en la Basílica Mons. Oscar Sarlinga destacó el “caminar juntos” como Iglesia congregada y congregante, a la manera del camino en esta historia de los hombres, haciendo historia sagrada, en una peregrinación que se dirige hacia el Cielo, donde no habrá llanto ni dolor, donde el Señor Jesucristo nos iluminará para siempre como Sol de Justicia, y Él será todo en todos, en compañía de la Reina del Cielo, la Virgen María, a quien veneramos como Nuestra Señora de Luján”. Con el Obispo concelebró una veintena de sacerdotes, y numerosos permanecieron atendiendo las confesiones. Seis diáconos permanentes y los seminaristas del Seminario San Pedro y San Pablo asistieron también a la celebración, y algunos de los seminaristas habían hecho también la peregrinación a pie, en un trayecto en el cual se tuvieron diversos testimonios transmitidos en directo durante toda la noche del sábado y la madrugada del domingo por las FM “Santa María” de Campana y Matheu (Escobar) del Obispado de Zárate-Campana. Particularmente conmovedor resultó el testimonio vertido por radiodufusión por el Sr. Angelito, de Zárate, quien desde hace 30 años se dedica con alma y vida a esta manifestación de fe.




Ya a las 03 de la madrugada del domingo, Mons. Sarlinga y algunos de los sacerdotes del Obispado estuvieron escuchando confesiones hasta las 06, hora en que comenzó la Eucaristía. El obispo aludió a las numerosas confesiones de jóvenes, y auguró que se pueda tratar pastoralmente el cómo hacer para que tanta cantidad de gente, que va llegando por etapas a la Basílica y luego de venerar la imagen de la Virgen se va retirando, tenga la suficiente atención y diversas celebraciones litúrgicas, si bien una gran cantidad permaneció para la misa, y de hecho la gran Basílica estaba repleta y con feligresía presente también en el atrio. A continuación mencionó el obispo que solemos recordar en las peregrinaciones aspectos de la evangelización, la misión, la promoción humana integral, movidos por la Gracia y con su auxilio, pero que ahora también quería hablarles de la espiritualidad del “abandono” (recordando, por ejemplo, a Santa Teresita y a Charles de Foucauld), ese abandono -dijo- “que es una entrega total, generosa, confiada, en las Manos del Padre”. Dado que el lema de la peregrinación aludía a la inmensa alegría de tener a María por Madre, el obispo dijo que María siempre nos conduce a Cristo, a quien está íntimamente unida, y Cristo es Epifanía del Padre, el Padre Amoroso en cuyas Manos ponemos nuestra alma, como la oración de Charles de Foucauld, que pronunció durante la homilía, haciendo hincapié en “dar el alma al Padre con todo el amor del que somos capaces, con tal que su voluntad se cumpla en nosotros, en nosotros como personas, como familias, como comunidad, como Iglesia”.

HISTORIA DE LA PEREGRINACIÓN:
Creada la diócesis el 21 de abril de 1976 por S.S. Pablo VI, de modo espontáneo y como un sentir del Pueblo de Dios en estas tierras, la gente comenzó a peregrinar desde 1978 una vez al año a la Basílica de Luján, donde se halla la sagrada imagen de la Virgen, con cuya advocación es patrona del Pueblo Argentino. Como acto de piedad popular, la peregrinación se encuentra entre las acciones más destacadas de una pastoral orgánica y signo visible de la unidad del Pueblo de Dios en su caminar en la diócesis, contribuyendo a la Civilización del Amor, hacia la Vida Eterna.
Concluida su homilía, el obispo introdujo los agradecimientos al carácter “insterinstitucional” de la peregrinación, diciendo que “es propio de bien nacido el ser agradecido” y destacó en primer lugar la coordinación general de la Direccion de Culto de la Provincia de Buenos Aires, dirigida por el Sr. Enrique Moltoni, en cooperación con los coordinadores generales de la diócesis, Pbro. Mauricio Aracena y el Lic. Sergio Pandiani. La peregrinación en la que participan las instituciones y las fuerzas vivas priorizan la integridad y la tranquilidad del peregrino en ese acto de fe, de esperanza y de caridad que nos afianza como Familia de Dios, también porque muchas familias acompañan en automóvil a los peregrinantes a pie, en todo el “recorrido protegido”.
Asimismo Mons. Sarlinga destacó la participación activa de.
Ministerio de Transporte de la prov. Bs As
Ministerio de Salud, a traves del centro de emergencias Sanitarias
Policia Provicial a traves del C.O.P (centro de operaciones policiales)
Jefaturas Departamentales: Zarate, Pilar, Mercedes, Exaltacion de la Cruz
Jefaturas Distritales: Campana, Escobar, Pilar, Zarate
Comisarias de los mismos distritos
Policia Vial
El COP establecio un camion de telecomunicaciones, para la unificacion de las mismas
La participacion de los Municipios de: Zarate, Escobar, Pilar, Campana, Exaltacion de la Cruz
Defensa Civil toda la region 8
Armada Argentina
Ejercito Argetino
Prefectura Naval Argentina
ABSA, a traves de un camion con agua potable
Cruz Roja Argentina, en Zarate, Campana
Movimiento Scout
Medios de comunicacion, grafico y audio-visuales
Colegio de Farmaceuticos de Campana
Radio aficionados de Campana
Bomberos Voluntarios (de las ciudades de Zárate, Campana, Capilla del Señor, Cardales, Baradero, Escobar)
Policía Federal Argentina
Empresa EDEN
Todos los voluntarios que prestaron servicio al peregrino (Móviles de Apoyo, de Animación, Equipos de servicio al Peregrino y Guías de Ruta)
Y asimismo a los responsables por ciudad de la Peregrinacion:
Campana: Alejandra Berayra y el Pbro. Hugo Lovatto
Zarate: Sr. Angel Lavie y Pbro. Eduardo Mussato
Baradero: Sr. Daniel Buey y Diac. Ricardo Dib
Escobar: Sr. Alberto Mensi y Pbro. Daniel Bevilaqua
Exaltacion de la Cruz: Pbro. Walberto Morales
Pilar: Sr. Oscar Martinez y Pbro. Fernado Crevatin
Derqui: Sr. Angel Ayala y Pbro. Oscar Iglesia